El siniestro conversor de muertos a votos
El saltimbanqui Pedro Sánchez tenía a los periódicos de la derecha nerviosos con sus apariciones mediáticas de rock star impasible a pesar de la tormenta. Las encuestas no publicadas –las que de verdad importan– mostraban una cierta remontada del PSOE que inquietaba a quienes se han pasado la legislatura atizando su desahucio de la Moncloa. Como el accidente de tren en Toledo es un factor que puede cambiarlo todo, la prensa afín al PP se ha lanzado a hacer encuestas rápidas con la idea de fijar una Polaroid que detenga esa noción de que el Perro puede salir airoso de nuevo. Así, los sondeos que salpimentan el lunes solo quieren justificar titulares como “El PSOE frena el efecto remontada y la derecha consolida su mayoría”, según escribe La Razón, que trata a PP-Vox como el voto de “derecha” mientras que Podemos y el Frente amplio son tildados de “ultraizquierda”. En El Mundo todavía hacen una conversión más grosera entre el accidente que ha causado 69 muertos –de momento– y el recuento electoral ficticio que es cualquier encuesta: “El PSOE pierde 450.000 votos y cae por debajo de los 100 escaños”. No se han atrevido a poner “por el accidente” como cola del titular –como sí hacen en tantos otros casos de demoscopia a la carta atribuyendo por la cara los motivos de las alzas o bajas– porque resultaría demasiado obsceno, pero la idea se entiende perfectamente.
Si las encuestas aparecen el lunes, significa que se preguntó a los ciudadanos por quién votarían en el momento de máxima conmoción después del accidente. Lo cual hace que los resultados tengan un valor muy relativo: el estado de ánimo será diferente el 29 de noviembre porque es naturaleza humana olvidar y tirar hacia adelante. Claramente, se trata de encuestas balsámicas, dirigidas a fijar la idea de que el PSOE debe pagar electoralmente por el siniestro y, sobre todo, pensadas para confortar a su (e)lectorado: lo tenemos todo controlado, no sufráis que está atado y bien atado.