Trump impone el verbo
El ataque de EE.UU. a Venezuela modificó la programación de las televisiones públicas. Tanto TV3 como La1 de TVE ofrecieron una programación especial estrictamente informativa. La diferencia en el enfoque del principal titular de la noticia era relevante. En TV3 optaron por "EEUU captura Maduro", ajustándose al verbo que el propio gobierno de Estados Unidos utilizó para anunciar su intervención. En La1, el titular era distinto: "EEUU ataca a Venezuela", presuponiendo un escenario bélico. Se hace referencia al uso de la fuerza y el conflicto entre dos estados. En el ámbito televisivo internacional también se percibía alguna diferencia más ligera. Mientras que la CNN, la BBC o Al-Jazeera mantenían el capturar que utilizaba Donald Trump, en la cadena francesa France24 traducían el mismo verbo pero lo escribían entre comillas: "captura". Una sutileza gráfica que, periodísticamente, dice mucho. Precisa que utilizan el término de forma textual, ajustándose a la versión oficial de Estados Unidos. Es una toma de distancia sobre los hechos. Una forma de indicar que el término no es propio y que capturar es un verbo susceptible de ser cuestionado. Capturar no es neutro. En su uso habitual se le supone una legitimidad. Lo utilizamos en la persecución de criminales y en los operativos policiales. Utilizarlo por inercia o, al menos, evitar una valoración crítica implica tomar una posición en el discurso. Y es sorprendente con qué facilidad muchos medios han comprado el relato de Trump y Estados Unidos. Es el verbo que utiliza la versión oficial y, por tanto, se inscribe en el marco mental que el gobierno estadounidense quiere imponer. "Capturar a Maduro" personaliza el conflicto y lo limita a una figura criminalizada, borrando el hecho de que la acción afecta a un estado soberano. Es una forma de borrar el uso de la violencia. "Atacar a Venezuela", en cambio, pone el acento en la injerencia política.
Una hora antes de la comparecencia de Trump ante los medios de comunicación y rompiendo todos los protocolos, el presidente de Estados Unidos intervenía telefónicamente en su cadena de televisión de confianza. Media hora de conversación con los tres presentadores de Fox & Friends Weekend, donde dejó claro que él mismo les había llamado porque no quería hablar con nadie más. Los felicitó por el programa y remarcó que Charles Hurt, uno de los presentadores, es un buen amigo suyo desde hace años: "Él ha estado a mi lado incluso cuando esto no estaba de moda, y ésta es la gente que me gusta". Después de admitir que ver los ataques en directo y tener acceso a las comunicaciones de audio internas fue cómo ver un show de televisión, y que había sido una experiencia "really amazing", le preguntaron: "¿Cómo ha decidido hacerlo esta mañana?". Y Trump, desconcertado, respondió tras una pausa: "¿Os refiréis a llamaros a vosotros o al ataque?" Porque no sé qué es peor..." remachó con ironía. La prueba de que la frontera entre información, propaganda y entretenimiento se ha disuelto y que Trump ya no ve la diferencia entre la responsabilidad política y el sentido del espectáculo.