Las 10 victorias judiciales de Puigdemont desde el exilio
Un repaso de ocho años de resoluciones europeas que han paralizado las euroórdenes de Llarena y han definido el estatus del expresidente
Barcelona“Todo esto acabará en los tribunales internacionales”, vaticinó el entonces presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, en noviembre de 2017. De momento, la amnistía –que entonces no se podía ni imaginar– ya ha pasado la validación del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) y no es el primer revés que la justicia europea da al Tribunal Supremo español. Desde el exilio, la defensa de Puigdemont ha encadenado una serie de resoluciones favorables en todo el continente. Una serie de victorias que, de momento, no le han servido para volver a Catalunya sin riesgo de ser detenido.
El primer triunfo del expresidente llegó en diciembre de 2017 en Bélgica. La Audiencia Nacional había emitido la primera euroorden contra él y los consejeros, pero el juez instructor del Tribunal Supremo –tribunal al que pasó el juicio del Procés–, Pablo Llarena, la retiró antes de que la justicia belga dictara sentencia el 14 de diciembre. Lo hizo cuando se supo que Bélgica no lo extraditaría por rebelión ni sedición –delitos no homologables allí–, sino posiblemente solo por malversación.
Esta misma dinámica se repitió en Alemania entre abril y julio de 2018, pero esta vez con sentencia judicial de por medio. Después de que Puigdemont fuera detenido a pocos metros de la frontera con Dinamarca, volviendo de un viaje a Finlandia, el Tribunal Superior de Schleswig-Holstein descartó firmemente la extradición por rebelión argumentando que no era equivalente a delito de alta traición y perturbación del orden público que incluye el Código Penal alemán. El tribunal liberó a Puigdemont y dejó solo abierta la entrega por malversación, vía que Llarena descartó volviendo a retirar las euroórdenes.
Otro momento clave fue el 19 de diciembre de 2019 con la llegada de la doctrina Junqueras. En el caso del dirigente republicano, que había devenido eurodiputado en julio de 2019, el TJUE sentenció que la inmunidad parlamentaria se adquiere desde el momento exacto de la proclamación de los resultados de las elecciones europeas. Esto desmontaba la exigencia del estado español de adquirir esta condición en el momento en que se jura la Constitución en Madrid, y obligó a la Eurocámara a dar el acta y la inmunidad a Puigdemont y Toni Comín. Al día siguiente, el 20 de diciembre, un auto de medidas cautelares del TJUE anuló la negativa previa del Tribunal General (TGUE), permitió a los tres eurodiputados acceder al Parlamento Europeo y tramitar sus credenciales. El escudo institucional funcionó a la perfección: en enero de 2020 la justicia belga suspendió la euroorden amparándose explícitamente en esta inmunidad.
En octubre de 2021 se sumó otro hito, en este caso en Italia. Lo detuvieron en L'Alguer y lo retuvieron en Sácer. El tribunal italiano liberó rápidamente al expresidente y paralizó la extradición esperando que Europa resolviera las cuestiones pendientes en los tribunales europeos respecto a la inmunidad de Puigdemont y de los exconsejeros Toni Comín y Clara Ponsatí. Posteriormente, en mayo de 2022, la justicia europea decidió restituir cautelarmente la inmunidad a los tres eurodiputados,después de que el TGUE se la hubiera retirado en noviembre de 2021.
Otra victoria clave se produjo en enero de 2023. El TJUE, en respuesta a unas cuestiones prejudiciales de Llarena que intentaba forzar a Bélgica a entregar a los líderes independentistas, estableció que el tribunal belga podía denegar una extradición si acreditaba de forma "precisa" que había riesgo de vulneración de derechos fundamentales o bien si se demostraba que la persona reclamada pertenecía a "un grupo objetivamente identificable" sin garantía de tutela judicial efectiva en España. Pocos meses después, en mayo de 2023, el Comité de Derechos Humanos de la ONU condenó al estado español por haber suspendido a Puigdemont como diputado en 2018, al considerarlo una medida excepcional sin motivos razonables ni objetivos.
Como victoria más reciente, en febrero de 2026, el TJUE dio un golpe al Parlamento Europeo cuando anuló definitivamente la decisión de retirar la inmunidad a Puigdemont, Comín y Ponsatí. La máxima instancia de Luxemburgo concluyó que el proceso no fue imparcial, señalando directamente al ponente de los suplicatorios, el ultraderechista búlgaro Angel Dzhambazki.
Las victorias en los casos de Lluís Puig y Ponsatí
Este paraguas judicial también se ha aplicado a otros exiliados. En enero de 2021, el Tribunal de Apelación de Bruselas denegó la extradición del exconseller Lluís Puig argumentando que el Supremo español no era competente para reclamarlo y que había un riesgo grave de vulneración del derecho a la presunción de inocencia en España. Por su parte, en Escocia, el juez Nigel Ross dictaminó que el tribunal no tenía jurisdicción para extraditar a Clara Ponsatí, ya que ella ya se había establecido en Bélgica, lo que dejó en nada las peticiones judiciales.
Los reveses judiciales internacionales
Sin embargo, la trayectoria no ha estado exenta de derrotas. En mayo de 2019, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos desestimó el recurso de Carme Forcadell y varios políticos contra la decisión del Constitucional de suspender el pleno del 9 de octubre de 2017. En Luxemburgo, el TGUE rechazó restituir la inmunidad a los eurodiputados en noviembre de 2021 y, con un golpe aún más duro en julio de 2023, se la retiró de pleno abriendo las puertas a nuevas euroórdenes. Más adelante, en septiembre de 2024, el TJUE desestimó el recurso de Puigdemont aseverando que la Eurocámara debía limitarse a aceptar la lista de la Junta Electoral española, dejando en el aire el escaño de Comín. Finalmente, en abril de 2025, el Supremo belga desestimó definitivamente la demanda contra el juez Pablo Llarena que los exiliados habían presentado por supuesta vulneración de la presunción de inocencia. Todo ello mientras el independentismo está a la espera de saber cuál será la sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos sobre las condenas del Procés.