Política 17/02/2021

Los críticos de Cs exigen la dimisión de Carrizosa y acusan a Arrimadas de haber "desconectado de la realidad"

El grupo Renovadores se plantea forzar una asamblea general para hacer una renovación integral de los órganos del partido

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Una imagen del grupo parlamentario de Cs en la anterior legislatura

El sector crítico de Ciudadanos que en el mes de agosto impugnó el nombramiento a dedo de Carlos Carrizosa considera ahora que su grito de alerta ha quedado confirmado por el batacazo del partido el 14-F . Este miércoles por la mañana han ofrecido una rueda de prensa en la que han exigido públicamente la dimisión del cabeza de lista, que ha perdido 900.000 votos respecto del 21-D, un argumento que consideran que habla por sí solo. "Evidentmente –ha dicho el exdiputado Antonio Espinosa–, hay que asumir responsabilidades: Carrizosa tiene que dimitir como responsable y Carlos Cuadrado –director de la campaña– tendría que poner su cargo a disposición del partido". Y si Inés Arrimadas "quiere seguir liderando el partido", ha recalcado, "tendría que aceptar" estas dimisiones. "¿Alguien se imagina que el CEO de una empresa que pierde el 90% de sus beneficios dijera que lo ha hecho todo correctamente? –se ha preguntado Espinosa–. Hay una desconexión de la realidad".

Los críticos quedaron fuera de listas el 14-F, pero aseguran que han sumado apoyos desde que se constituyeron, primero a través de la asociación Pilares de Concordia. "Renovadores constituye un estado de opinión relevante", ha apuntado Tomás Simón. "Tenemos el apoyo de militantes y de cargos del partido a todos los niveles, desde el municipalismo hasta el nivel autonómico y nacional", ha asegurado, y ha destacado que el manifiesto que publicaron al día siguiente del 14-F , en el cual exigían responsabilidades, acumuló unas 3.000 interacciones en Twitter en un día.

El grupo ha sido muy crítico a lo largo de este año tanto con lo que consideran la "escasa democracia interna" como con la falta de revisión o de análisis político después del batacazo del 10-N, en el que Cs –entonces con Arrimadas como cabeza de lista en Catalunya– quedó en última posición, por detrás de Vox y el PP. En este sentido, para los críticos cobra vital importancia Carlos Carrizosa, que no solo es el cabeza de lista sino que ha marcado la estrategia política de Cs en el Parlament desde que Arrimadas se marchó al Congreso. Además, ha sido responsable de organización desde el 2017 hasta ahora hace unos meses. Por lo tanto, también lo responsabilizan de una bajada "muy significativa" de la afiliación, aunque el partido se niega a dar datos oficiales –internamente tampoco los dan– de qué militancia hay en el conjunto de Catalunya. El último dato disponible es el de diez días después del 10-N, cuando ya habían perdido a uno de cada tres militantes.

Una de las opciones que los críticos tienen sobre la mesa es intentar forzar una asamblea extraordinaria del partido para abordar la "renovación" que reclaman. Según los estatutos de Cs pueden solicitarlo con las firmas de al menos un tercio de los afiliados. "Estamos en la fase de convencer al máximo número de afiliados de que los cambios que proponemos son necesarios. También queremos convencer a Arrimadas, y si no fuera posible nos plantearíamos la posibilidad de este congreso", ha afirmado Espinosa. No obstante, las posibilidades de imponerse ante el sector oficialista son dudosas. En el mes de marzo pasado Arrimadas ya venció a la candidatura encabezada por Francisco Igea, vicepresidente de Castilla y León, a la cual los críticos de Catalunya habían brindado su apoyo. En el acto también ha participado la exdiputada María Valle, así como los exdiputados Sergio Sanz y Carmen de Rivera, además de la concejala en Lleida Àngels Ribes.

Arrimadas tiene cada vez más críticos, pero no están asociados entre ellos sino que representan sensibilidades opuestas: desde la vieja guardia de Albert Rivera –incluyendo al propio Rivera– hasta el sector socialdemócrata, que en Catalunya está representado por Renovadores. La dirigente naranja, que de momento no ha dado muestras de querer hacer ningún tipo de cesión a los que piden cambios, tiene la ventaja de una oposición desunida.

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