PASOS PERDIDOS
Política 19/12/2021

La degradación de Casado y el silencio del PP en Catalunya

3 min
El líder  del PP, Pablo Casado, el pasado viernes en un acto del partido en Galicia.

BarcelonaAlertava el jueves a la SER José María Lassalle -ex secretario de estado con Mariano Rajoy y hasta hace tres años militante del PP- que la degradación intelectual empieza por las palabras y acaba por las ideas. Lo decía a raíz de la intervención de Pablo Casado en la sesión de control del miércoles al Congreso, en la que el líder popular tiró de exabrupto -“¿Qué coño tiene que pasar?”- para reprochar al presidente español, Pedro Sánchez, su inacción ante el supuesto acoso que, dijo, hay en las escuelas catalanas contra los niños que hablan castellano. El taco de Casado no era inocuo. Era, como avisaba Lassalle, el síntoma de la degradación de un PP que aferrado al caso de la escuela de Canet ha decidido azuzar una vez más el conflicto en Catalunya.

Acosado por la pinza que le hacen Vox e Isabel Díaz Ayuso, Casado ha buscado una salida en el saco de golpes habitual. No hay mejor pegamento para la derecha española. Solo así se explica la inefable intervención del dirigente popular el viernes, llena de manipulaciones y mentiras. Repleta de acusaciones gravísimas a las escuelas catalanas sin aportar ninguna prueba, sin ningún rigor, sólo dos tuits lamentables de dos personajes anónimos que la derecha política y mediática han hinchado hasta la náusea. Pero la verdad es secundaria en la estrategia del PP, esforzado al deformar hasta donde haga falta la realidad, indiferente al hecho de que incluso la justicia haya archivado el caso de los profesores de Sant Andreu de la Barca, también puestos el viernes por Casado en el saco de la persecución a la escuela junto con los niños a quienes, según él, no dejan ir al lavabo y ponen piedras a las mochilas.

Las palabras de Casado ponen también en el punto de mira a los integrantes del PP en Catalunya, puesto que la inmensa mayoría de sus diputados o regidores se han formado también en la inmersión. El mismo Alejandro Fernández estudió en una escuela pública. ¿Pueden avalar el ambiente irrespirable en las aulas descrito por Casado? El silencio en las filas de los conservadores catalanes vuelve a ser, sin embargo, atronador. Casado, que en sus inicios disfrutaba de alimentar la leyenda de dirigente erudito y centrado en el debate de las ideas -solo hay que leer los perfiles con que se lo glosaba cuando llegó al liderazgo del PP-, no ha dejado después de dar tumbos intentando vestirse a veces de moderado para acabar volviendo siempre al discurso más duro. Como por ejemplo, cuando hace impracticable el terreno de juego del debate sobre el modelo de escuela en Catalunya.

El Govern, por su parte, intenta hacer de los ataques de la derecha la pega que articule una mayoría en defensa del catalán. El objetivo del ejecutivo es no perder por el camino al PSC -hasta ahora presente en el consenso sobre el modelo educativo-, pero el miércoles en el Parlament ya se vio que no será fácil. Los socialistas votaron a favor de una moción del PP que reclamaba cumplir el 25% de castellano en las aulas y se abstuvieron en una de la CUP que pedía blindar la inmersión.

1.
El detalle
Nova botiga de l'espanyol al carrer Balmés de Barcelona

Las continúas derrotas electorales de Ciutadans han obligado el partido a ajustar su economía con medidas dolorosas como por ejemplo dejar la sede que tenían en la calle Balmes de Barcelona y que desde esta semana es una tienda del RCD Espanyol. Allá donde había un póster con la cara de Inés Arrimadas, ahora luce el escudo del club blanc-i-blau, que aprovecha el descenso de Cs para celebrar su ascenso en primera.

2.
El detalle
David Cid en una imatge d'arxiu

La sintonía entre el PSC y los comuns va más allá del gobierno español. El jueves el socialista Raúl Moreno y David Cid (En comú Podem) se presentaron a la comisión del estatuto del diputado al Parlament vestidos con americana azul marino, jersey mostaza y camisa blanca debajo. La coincidencia suscitó bromas en la sala y una revelación cuando David Cid admitió que había copiado el look del conseller Argimon.

stats