Una dimisión dramatizada para intentar levantar el vuelo
BarcelonaDesde que decidió convocar elecciones al calor de las movilizaciones por la vivienda, Pedro Sánchez ha perdido a dos de sus escuderos más preciados: la portavoz del PSOE, Montse Mínguez, por los negocios inmobiliarios de su pareja, y ahora al ministro de Transportes, Óscar Puente, su ariete mediático más efectivo, por el terrible accidente de Urda que se ha cobrado 69 víctimas mortales. Sobre el papel, ningún dirigente político puede sobrevivir a un inicio tan desastroso de precampaña electoral. Ahora bien, dentro de la catástrofe, Sánchez ha encontrado la manera de convertir la dimisión de Puente en una especie de palanca para volver a alzar el vuelo, o al menos intentarlo.
La estrategia ha sido diseñar una dimisión dramatizada hasta el último momento. No dimitiendo durante los primeros días, que era la opción lógica, Puente consiguió desviar el foco de los errores de gestión hacia la asunción de la responsabilidad política. La gente, más que preguntarse qué había fallado en el centro de control, decía: "¿Cómo puede ser que no dimita el ministro? Es que todos son iguales". Visto en perspectiva, todo el discurso de Puente de ayer en el Congreso estaba enfocado al final dramático que tuvo. Convirtió su discurso de despedida en un mitin, en una arenga, y mirando a los ojos de los diputados populares, lastrados en este punto por no haber hecho dimitir a Mazón en su día, les vino a decir: nosotros, los socialistas, no somos como vosotros.
Pedro Sánchez ha incidido en esta idea en su comparecencia. Y durante la campaña, su mantra será que ellos, los socialistas, sí asumen responsabilidades. El PP ha intentado reaccionar esta mañana apuntando a Sánchez, pero en realidad han caído en la trampa: ayer hicieron de comparsa de una puesta en escena teatral pero efectiva. Aun así, es imposible poder volver al momento pre-Urda de la campaña. Y, en la Moncloa, viendo los resultados de Lula, la semiderrota de Netanyahu y ahora el hundimiento de Trump deben estar pensando: qué habría pasado si...