Documentos desclasificados del 17-A revelan que el CNI intentó captar a Es-Satty pero le descartó
Los servicios secretos concluyeron que no estaba radicalizado cuando le visitaron en prisión en el 2014

MadridEl Centro Nacional de Inteligencia (CNI) quería captar como confidente al antiguo imán de Ripoll Abdelbaki es-Satty, el cerebro de los atentados terroristas de Barcelona y Cambrils del 2017, pero finalmente lo descartó. Así lo acredita la documentación desclasificada –avanzada por El Mundo ya la que ha tenido acceso el ARA– que el gobierno español ha aportado a la comisión de investigación sobre el 17-A del Congreso. "Se incide en su tendencia al engaño y no sujeción al cumplimiento de directrices. Este análisis y las conclusiones extraídas de las entrevistas invalidaba a Es-Satty para cualquier actividad informativa", manifestó el ex director del CNI Félix Sanz Roldán en una comparecencia en la comisión de control de los servicios secretos de la cámara baja el 6 de marzo de 2018.
Roldán también aseguró que tras las entrevistas que se mantuvieron con él en la cárcel de Castellón entre marzo y abril del 2014, tres años antes del 17-A, "no se percibió ningún indicio de que estuviera radicalizado o en proceso de radicalización". Los contactos continuaron una vez puesto en libertad –había sido condenado a cuatro años de cárcel por un caso de tráfico de drogas en Ceuta–, dado que se le facilitó un número de contacto con el CNI. Durante siete meses los agentes de inteligencia no detectaron nada "que permitiera deducir la existencia de un plan para ejecutar ataques terroristas en España, ni en cualquier otro sitio". Teniendo en cuenta que Es-Satty "seguía siendo un riesgo para la seguridad", dijo Roldán, el CNI dejó de seguirle. Además, añadió que ningún cuerpo policial ni servicio de inteligencia español o extranjero trasladó sospecha alguna sobre él.
En la comparecencia de Roldán a puerta cerrada y de la que no se podía conocer el contenido hasta ahora desclasificado, el entonces director del CNI detalló que en aquella época (2014-2015) tenía en marcha 610 investigaciones relacionadas con el "islamismo radical" y 369 vinculadas a "entornos terroristas". Se tenían controlados hasta 268 imanes. En cuanto a entrevistas a reclusos en prisiones españolas vinculadas a la lucha antiterrorista, como fueron las tres que se realizaron con Es-Satty en Castellón, se realizaron 46 entre 2012 y 2017. Ya en aquella ocasión Roldán calificó de "mezquinas" las acusaciones al CNI de haber supuestamente ocultado información sobre el antiguo imán de Ripoll en los Mossos d'Esquadra.
"Es especialmente vil insinuar que el CNI ha permitido, por inacción o deliberadamente, la comisión de los atentados de Barcelona y Cambrils. La División de Contraterrorismo nació con la vocación de proporcionar la mejor inteligencia posible y evitar una nueva tragedia como los atentados del 11-M en Madrid. catalanes, nunca aceptará una manipulación de este tipo, porque se insinúa un grave crimen", manifestó. El noviembre pasado Roldán compareció, esta vez públicamente, en la comisión del 17-A y fue categórico ante las insinuaciones de la diputada de Junts Pilar Calvo: "Míreme a la cara y dígame que yo pude evitar un atentado y no lo hice ".
El contenido de los documentos ha hecho reaccionar a Carles Puigdemont, presidente de la Generalitat durante los atentados. "Vista la información y los contactos que el cerebro de los atentados tiene con entornos de gente peligrosa directamente vinculada al yihadismo ya la financiación del terrorismo, tal y como se desprende de los informes desclasificados, ¿por qué no se le sigue y se monitoriza? Si no se hace, es una gravísima incompetencia que no puedo entender. Y si se hace, es evidente que falta mucha información por desclasificar”.
La Guardia Civil también se entrevistó con ella
La Guardia Civil también había mantenido conversaciones con Es-Satty en prisión de Castellón en marzo, abril y mayo de 2012. Posteriormente, entró en acción el CNI. En ese momento Abdelbaki Es-Satty era imán suplente de la mezquita de Vilanova y la Geltrú y conocía un clan familiar que podía dedicarse a captar personas y enviarlas a zonas de conflicto. Ese núcleo era, precisamente, lo que a él le ordenaba traficar con droga. Según su relato, este clan le había pegado una paliza y amenazaba su seguridad y la de su familia. Ante la perspectiva de obtener permisos penitenciarios, quiso colaborar mínimamente con la Guardia Civil y el CNI aportando cierta información sobre este grupo, si bien siempre con una cautela y unas reservas que hicieron que los investigadores nunca acabaran de hacerlo. le confianza.
Posteriormente, el CNI también dudó porque su actitud era "de desconfianza hacia sus interlocutores". El análisis grafopsicológico de mayo de 2015 concluyó que era una persona "con una alta inteligencia y mucha memoria, capaz de manipular con eficacia". "Si dice que no recuerda algo sobre lo que debe informar, lo más probable es que esté mintiendo", decía el informe. En su comparecencia a puerta cerrada en el Congreso, Roldán asumiría tras el 17-A que los atentados "han obligado a realizar un análisis profundo destinado a establecer nuevos indicios de radicalidad a identificar para prevenir nuevos ataques".