La legislatura catalana

La incómoda convivencia de Junts con su corriente de izquierdas

En pleno intento de definición ideológica, una parte del partido considera que las corrientes no ayudan a centrar el discurso

El líder de Junts, Carles Puigdemont, en una imagen reciente con la dirección nacional del partido.
10/05/2026
4 min

BarcelonaEl gen convergente rebrota dentro de Junts en pleno proceso para enderezar el partido y sus bases ideológicas, pero hay un sector juntero que todavía se autoidentifica como izquierdas. Esta situación está provocando tensiones internas, tanto en el ámbito nacional como en el local, y fuentes consultadas por el ARA explican que hay una parte de los dirigentes de la formación que consideran que ha llegado el momento de prescindir de esta corriente e incluso hay quienes abogan por acabar con todas las corrientes que conviven en el partido y canalizar los matices desde la unidad. Ahora mismo, pero, no es un escenario viable, porque no se esperan giros del expresidente Carles Puigdemont. Pero, ¿cuál es la influencia de la izquierda en Junts?

su ascendencia en Junts se ha visto limitada los últimos añossu ascendencia en Junts se ha visto limitada los últimos años por diversos escándalos.

Más allá de nombres concretos, hay voces progresistas que celebran su influencia directa en diversos ámbitos, aunque a veces se han desmarcado de la posición oficial de Junts, como cuando MESCat sí que quiso firmar el pacto para acceder al padrón "sin discriminaciones". Diversas fuentes juntares más cercanas al gen convergente ironizan con el hecho de que el sector de izquierdas esté aplaudiendo todas las propuestas de rebaja de impuestos en el Parlament y en el Congreso, aunque es en Madrid donde se muestra "el espíritu liberal" de manera más desacomplejada, sin que esto haya motivado ninguna crítica de los de izquierdas. Estas fuentes celebran que eliminar el impuesto de sucesiones o bajar otros impuestos ahora también sea considerado "de izquierdas" dentro del partido.

El problema que ven algunos es la falta de claridad ideológica que transmite esta corriente, además de las cuotas progresistas que deben respetarse internamente. Convergència, por ejemplo, aglutinaba las familias liberal, socialdemócrata y cristianodemócrata, pero no las corrientes organizadas. En cambio, según fuentes progresistas de Junts, “la clave es no perder derecha e izquierda en el contexto actual”, un peligro que apuntaba precisamente la encuesta del ARA, de fugas hacia la extrema derecha de Aliança y hacia ERC. “Si damos la imagen de giro a la derecha, nunca será suficiente para frenar a Aliança y se perderá por la izquierda”, aseguran otras fuentes de este sector.

La incidencia

Algunas fuentes de izquierdas de Junts recalcan que hay "porosidad progresista" en todo el partido, por ejemplo en el lenguaje, como cuando se habla de "clase media y trabajadora" y del "catalanismo de las clases populares". En los impuestos, es la deflactación lo que consideran de izquierdas porque "iguala" el IRPF según la inflación para no perder poder adquisitivo. Y en inmigración, son las resoluciones aprobadas en el congreso de Calella, con "el espíritu de integración".

"Otra cosa es lo que pueda decir un alcalde, pero no estamos tan lejos los unos de los otros", rematan. En cuanto a los impuestos, también creen que hay que "racionalizar el sistema fiscal para no perjudicar a las clases populares", pero rechazan de plano la supresión del impuesto de patrimonio –una propuesta que Junts ha llevado al Congreso–. En cuanto a los alquileres, no están en contra de protegerlos, sino "del método"; lo mismo que pasa con la reducción de la jornada laboral de 37,5 horas, donde el partido se abrió a negociarlo con contraprestaciones a las pymes. Un modelo al que se mira el sector de izquierdas es la socialdemocracia nórdica o el catalán Josep Pallach. El objetivo: "hacer compatible el capitalismo y el estado del bienestar sin perjudicar a las clases populares", dicen.

Sí que admiten que la política en Madrid, por contraste con el gobierno español, que "es el más escorado al extremo de la izquierda", induce a un choque ideológico. Otra influencia de la izquierda vendría, según algunas fuentes, en la posición sobre Palestina y el voto a favor del embargo de armas a Israel en el Congreso. También se habló de genocidio sin rodeos, a pesar de el choque con la sectorial de internacional juntaire.

El problema de Fomento

Otras fuentes de Junts de tendencia progresista indican que el dato más relevante es el autoposicionamiento de los votantes del partido, que es de 4,9 en una escala donde 0 es extrema izquierda y 10 extrema derecha. "Tenemos que aspirar a la centralidad y al 4,3 es donde está la mayoría de la gente", sostienen. Esto indica que deberían estar todavía "más a la izquierda". Por otra parte, hay voces de este sector que señalan "el error terrible de escenificación de una alianza con Fomento". Es decir, el hecho de que la patronal agradezca recurrentemente a Junts por haber salvado España de políticas "filocomunistas" tendría un efecto contraproducente y avisan que "el país es de centroderecha" y que "si te alejas de la media, te empequeñeces".

A pesar de que los progresistas destaquen la mayor coincidencia de los juntaires con los socialistas en las votaciones –en general–, ha habido algunos elementos que han marcado una batalla de ideas, como el rechazo al impuesto a las eléctricas, la moratoria de los desahucios, la jornada laboral y la prórroga de alquileres.

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