Isla vuelve al trabajo prometiendo afrontar las crisis del país: "Sé lo que Catalunya necesita"
En su reaparición, ya sin muletas, el presidente defiende la sanidad pública tras su paso por Vall d'Hebron
This browser does not support the video element.
BarcelonaEl presidente de la Generalitat, Salvador Illa, se reincorpora al trabajo. Han sido 30 días de baja en los que el presidente ha sido apartado de sus responsabilidades mientras se recuperaba de la osteomielitis pública causada por una bacteria por la que ingresó de urgencia en la UCI del Hospital Vall d'Hebron de Barcelona. En una declaración institucional desde la Galería Gótica del Palacio de la Generalitat, el jefe del ejecutivo catalán ha querido agradecer el trabajo al equipo médico que lo ha tratado, así como al resto de trabajadores del centro: "Desde que tuve que ser ingresado, han sido días duros en algunos momentos, pero también aleccionadores y gratificantes".
Illa vuelve después de unas semanas convulsas en Catalunya marcadas por la crisis en Cercanías, que el Govern ha tenido que afrontar con el consejero de la Presidencia, Albert Dalmau, al frente, junto a la consejera de Territorio, Sílvia Paneque. A este episodio se le añadió la huelga de profesores —pendientes de una propuesta por parte de Educación— la gestión de la ventolera y la huelga de médicos convocada para esta semana. Isla, que en las últimas semanas ha continuado la recuperación desde casa, ha dicho que ha tomado nota: "Soy plenamente consciente de lo que ha vivido Catalunya durante el periodo en el que he tenido que delegar mis funciones. Han sido días difíciles para el país y para el conjunto de la ciudadanía", ha afirmado. El Parlamento ha puesto en la diana a la consejera Paneque, pero desde el Govern descartan hacerla dimitir o dividir las carpetas de su macroconsejería. Mientras estaba en el hospital, Isla optó por dejar el liderazgo de la crisis en manos de Dalmau, consejero en funciones de presidente, con contactos por teléfono para resolver consultas.
Ante las crisis que generan "malestar" a los ciudadanos, Illa ha prometido "certezas", ambición y rigor. El presidente mantiene que tiene un diagnóstico sobre la hoja de ruta a seguir, con más recursos para los servicios públicos, inversión en infraestructuras y medidas para garantizar el acceso a la vivienda. "Sé lo que Catalunya necesita. Sé lo que los catalanes y catalanas reclaman. Sé lo que hay que hacer. Y hoy les digo, de nuevo, que lo haremos", remachó. Otro de los retos que tiene por delante es conseguir los apoyos para aprobar los presupuestos de la Generalitat, que el Gobierno tiene entre ceja y ceja aprobar en el primer trimestre con ERC y Comuns. Desde Junts, Carles Puigdemont ha reprochado al jefe del ejecutivo catalán "hacer ver que empieza de cero" ahora que vuelve de la baja, pese a que lleva año y medio gobernando. "El caos en Cercanías no aparece porque sí. Ni el malestar de médicos y profesores. Ni la preocupación del sector porcino. Ni la falta de vivienda", ha escrito en X.
Contra la "mercantilización" del bienestar
En la declaración, que hizo derecho, tras una rehabilitación para poder recuperar la fuerza en las piernas, el presidente volvió a defender a la "humanidad" en la política y los valores de libertad, solidaridad y fraternidad como respuesta ante la extrema derecha. "Estos días en el hospital he sido testigo del alto sentido de humanidad y de solidaridad que se vive y se practica", ha subrayado. Isla ya camina sin muletas, pero durante la convalecencia ha perdido peso. Todavía recibe antibiótico por vía intravenosa. Los médicos prevén que pueda pasar a antibiótico oral ya la próxima semana.
El también exministro de Sanidad ha hecho una alabanza del sistema de salud pública, que es "excelente" aunque tenga "recorrido de mejora". En este sentido, ha querido lanzar un mensaje contra las privatizaciones, en un momento en el que el gobierno español ha lanzado una ofensiva contra el modelo sanitario madrileño de gestión privada, a raíz del caso de Torrejón de Ardoz, con una nueva ley para vetarle. Según ha defendido, las cosas más valiosas de la vida, como "la familia, la amistad o la salud", no tienen precio. "No podemos permitir la mercantilización de nuestro bienestar ni de los valores humanos que lo sustentan", añadió. Isla también ha enviado un mensaje de apoyo a la consellera de Educación, Esther Niubó, deseando que se recupere pronto después de la intervención médica por la que está de baja.
El presidente se reincorporará a sus funciones de forma progresiva, con actos que, de momento, no supondrán que deba desplazarse de punta a punta del país. El primero de todos será en el Palau de la Generalitat, y sobre vivienda. A media mañana firmará un acuerdo de colaboración con el arzobispo de Tarragona, Joan Planellas, para que la Iglesia ceda a la Generalitat inmuebles para destinarlos a vivienda social. Era un acto que quedó colgado cuando Isla tuvo que tomarse la baja por una enfermedad que le tuvo dos semanas ingresado. Tal y como explicó el AHORA, la cesión de inmuebles de la Iglesia para hacer vivienda social es una vía que exploraron por primera vez los Comunes de Tarragona con el Arzobispado, y que ahora se exporta a toda Cataluña.