Salvador Illa se asegura la estabilidad política: aprobados los primeros presupuestos de la legislatura
ERC y Comuns avalan las cuentas en el Parlament y piden al Govern que cumpla los acuerdos
BarcelonaSalvador Illa llegará al ecuador de la legislatura con la estabilidad política que buscaba. Este jueves el Parlament ha aprobado de forma definitiva los presupuestos que hace unas semanas acordó con Esquerra y Comuns, los dos socios de investidura, que esta mañana han sumado sus votos para validar las primeras cuentas del gobierno socialista –también ha votado a favor por error la diputada de Junts Noemí Nieto–. Unas cuentas que llegarán casi a los 50.000 millones de euros, un 22% más que las de 2023, el último proyecto aprobado todavía bajo la presidencia de Pere Aragonès. El pleno de este jueves también ha validado la ley de acompañamiento de los presupuestos, que incluye, entre otras cosas, subir hasta los 30 euros al día la tasa turística a los cruceros que hacen escala en Barcelona y crear la Autoridad Aeroportuaria de Catalunya. Illa se garantiza, así, llegar al final de la legislatura con unos presupuestos actualizados y con una mayoría parlamentaria que necesita que el Govern continúe para que cumpla sus acuerdos.
Lo ha verbalizado el mismo presidente de la Generalitat en declaraciones a la ACN y Efe. "Con este acuerdo Catalunya deviene sinónimo de estabilidad", ha afirmado, para después comprometerse a "ejecutar cada euro" del presupuesto. "Estos presupuestos son una declaración de confianza en el país", ha dicho, a su vez, la consellera de Economía, Alícia Romero, que ha puesto en valor el "diálogo" con los socios de investidura. Ahora bien, la estabilidad política que se ha visibilizado este jueves en el Parlament no se traduce en la calle, donde el Govern tiene en pie de guerra sectores sociales clave como los maestros y los médicos, que han acabado el curso con protestas en la calle y prevén volver a ellas en los próximos meses. De hecho, este mismo jueves mientras duraba el pleno los sindicatos educativos se han manifestado a las puertas del Parlament.
Precisamente por eso, los socios de investidura han defendido su sí a las cuentas, pero también han querido poner deberes al Gobierno. "Ahora dispondrá de los recursos y de los instrumentos necesarios para desplegar los compromisos adquiridos. No habrá excusas para no desplegar acuerdos y para no liderar", ha afirmado la portavoz de ERC, Ester Capella, que ha reclamado presionar al gobierno español para desplegar, por ejemplo, el nuevo modelo de financiación: "La pelota está en su tejado". Ha insistido la líder de los comunes, Jéssica Albiach, que ha fijado tres prioridades: vivienda –los comunes han pactado 2.500 millones de euros para ampliar el parque público de vivienda, financiar ayudas de alquiler y rehabilitar viviendas–, Cercanías y servicios públicos. Y en este último punto ha pedido "un debate de país" para solucionar el conflicto educativo y también el sanitario, para acabar con las listas de espera. "Nos encontrará de cara cada vez que el Gobierno se equivoque de prioridades. Mano tendida para mejorar la vida de la gente".
El 'cuarto cinturón' ferroviario
La línea orbital ferroviaria fue el desencadenante de ERC para las cuentas. Los republicanos renunciaron al traspaso de la recaudación del IRPF como condición para aprobar los presupuestos, tal como habían fijado hasta el mes de marzo, cuando el Govern retiró el proyecto que había presentado sin los apoyos garantizados. Tras constatar el fracaso de las negociaciones, ambas partes hicieron un reset y decidieron dar una nueva oportunidad a la negociación. El resultado fue un acuerdo para el cuarto cinturón ferroviario, principalmente, y para dejar para más adelante la carpeta del IRPF. El partido de Oriol Junqueras, de hecho, quiere reabrirla de cara al otoño, cuando el nuevo modelo de financiación debería entrar al Congreso a la espera de sumar los apoyos necesarios para que vea la luz. Y en este punto es clave la posición de Junts, que de momento rechaza validarlo porque lo considera insuficiente.
La financiación, de hecho, ha servido para volver a constatar las dos estrategias, de junteros y republicanos. Mientras que el partido de Carles Puigdemont ha vuelto a exigir el concierto económico, Esquerra ha defendido el acuerdo alcanzado con los socialistas como un paso para "ganar soberanía". "Sin el control de nuestros recursos, diputados de ERC, no avanzaremos hacia la independencia. Es una propuesta esencial que seguimos manteniendo porque todos juntos podemos salir adelante", ha afirmado el diputado juntero Antoni Castellà. "No creemos en los cheques en blanco, pero tampoco en el bloqueo como proyecto político", le ha replicado la portavoz de ERC, Ester Capella: "Si había de haber presupuestos debía ser porque Catalunya ganara poder". Al debate se ha añadido Romero, que ha dicho que confía en que el nuevo modelo "se pueda aprobar" pronto en el Congreso.
El 'no' de la oposición
Junts y ERC hace tiempo que han adoptado estrategias políticas diferentes y el partido de Carles Puigdemont ha mantenido su no a las cuentas. "Cataluña necesita presupuestos, pero no estos, sino con ambición nacional", ha dicho Castellà. "Le ofrecemos colaboración, pero hace falta un cambio de rumbo radical", ha añadido al recordarle las protestas de maestros. De hecho, previamente el diputado juntaire le ha avisado: "Gobernar con arrogancia no está bien. Pero hacerlo cuando no se tiene una mayoría es una irresponsabilidad". Al no de Junts también se ha sumado el de la CUP. "Los presupuestos tienen más recursos, pero ¿cuál es la gran obra de gobierno? ¿Qué poder retrocede y qué derecho se ensancha?", ha preguntado la diputada cupaire Laure Vega: "Tienen partidas, anuncios y ruedas de prensa, pero no tienen un anuncio para decir a la gente que su vida será descaradamente mejor". Ambos grupos han recriminado a los socialistas que no les hayan aceptado ninguna enmienda.
Al otro lado del arco parlamentario, el PP también ha rechazado los presupuestos de Illa porque considera que solo sirven para perpetuarlo en el poder. "Su modelo económico no es prosperidad compartida, es una estafa política", ha espetado el secretario general de los populares, Juan Fernández. Tampoco los ha avalado Vox, que ha vuelto a defender un modelo fiscal con menos impuestos. Igual que Aliança Catalana, que ha aprovechado para acusar a ERC de hacer "renuncias" para aprobar los presupuestos. "El dinero de los catalanes debe servir para restituir el estado catalán", ha afirmado la diputada Rosa Maria Soberana.