Tribunales

Los médicos que atendieron al bebé maltratado dicen que nunca habían visto lesiones tan graves

Los especialistas en violencia contra la infancia coinciden en que las heridas eran compatibles con maltrato

El espacio de Neonatología del Vall d'Hebron
Act. hace 0 min
3 min

BarcelonaLos sanitarios del Hospital Vall d'Hebron que atendieron al bebé maltratado y que estuvo ingresado en la UCI coinciden en que las lesiones del niño no fueron accidentales y las ven compatibles con maltrato infantil. Cinco profesionales han declarado este jueves ante el juez que investiga a los padres del bebé por presuntos maltratos, lesiones y agresión sexual. Según fuentes presentes en la declaración, estos profesionales han asegurado que algunas de estas lesiones llegaron a comportar un riesgo vital para el bebé, que tenía cinco semanas cuando ingresó en el hospital y pasó un mes hospitalizado. Ahora continúa con una familia de acogida y su estado de salud está mejorando.

Entre los médicos y enfermeras de este centro referente en maltrato infantil que han declarado este jueves ante el juez hay especialistas con más de 20 años de experiencia, así como la pediatra y jefa del equipo EMMA, la Unidad de Atención a las Violencias hacia la Infancia y la Adolescencia. Según fuentes jurídicas, tanto ella como el cirujano pediátrico que atendió al niño han insistido en que nunca en su carrera profesional habían visto lesiones tan graves en el ano como las que tenía la criatura.

El bebé tiene fracturas en los dos fémures que los sanitarios creen que podrían responder a una sacudida brusca, que también habría provocado daños cerebrales y en las costillas. Además, hay otra lesión en el fémur que los sanitarios han atribuido a una acción "de estirar y retorcer" la pierna, según fuentes presentes en la declaración. La pediatra de guardia que atendió al niño cuando llegó al hospital ha explicado que estas lesiones llegaron a comportar un riesgo vital porque si el hueso se astillaba podría romper alguna arteria.

De hecho, esto hizo que el primer día que el niño ingresó en el hospital no se detectaran las lesiones anales porque su estado era tan delicado que no le podían mover las piernas para explorarlo. Estas lesiones se detectaron dos días después y se confirmaron con una resonancia magnética. Dada la gravedad, se activó un cirujano pediátrico, que este jueves ha asegurado que las lesiones interiores que tenía el niño pueden implicar que le introdujeron algún objeto o un pene. Fuentes presentes en la declaración aseguran que el cirujano ha dicho que no se puede descartar que esto pasara más de una vez, y que ha rechazado que las lesiones fueran un accidente al querer ayudarle con una estimulación anal para facilitarle la defecación ni por estreñimiento como planteaba la defensa, que insistía en la poca destreza del hombre para tratar al niño.

El niño también presentaba un moratón en la mejilla, que la defensa del padre atribuye a la brusquedad al darle un pellizco, pero que los sanitarios han descartado que pudiera hacerse así según fuentes presentes en la declaración. Cuando llegó al hospital también le encontraron un hematoma en el escroto, que la defensa justifica con el hecho de que había llevado una bolsa de orina, pero los sanitarios también han descartado que fuera el motivo.

Pedirán volver a declarar

Tanto la madre como el padre del bebé pedirán volver a declarar ante el juez que los investiga. Hasta ahora, solo se han explicado cuando pasaron a disposición judicial después de ser detenidos el 18 de marzo. Después de aquella declaración, el juez los envió a ambos a prisión provisional y desde entonces los investigados no han vuelto a hablar.

Tampoco intervinieron en la vista en la que se revisó la prisión provisional, aunque entonces la defensa de la mujer ya se desmarcó de la actuación del hombre diciendo que como madre " hay "cosas que no puede controlar". Después de este movimiento, la Audiencia de Barcelona la dejó en libertad provisional, pero mantuvo encarcelado al hombre, que, según ha explicado su abogada, volverá a pedir salir en libertad los próximos días.

Esta semana la instrucción encadena tres jornadas de declaraciones de testigos del caso. El miércoles dos amigas y compañeras de trabajo de la madre, que son enfermeras como ella, explicaron que la investigada les había confesado que se planteaba echar de casa al hombre porque no cuidaba bien al niño. Además, una vez ya estaba en la cárcel llamó a una de ellas para que le leyera las palabras literales del mensaje en el que se lo había explicado. Para el viernes están citados a declarar varios familiares de los sospechosos.

stats