El audio del maquinista de Iryo a Adamuz: "Hemos sufrido un enganche"
El centro de control de Atocha también habló con la interventora de Alvia: "Tengo sangre en la cabeza"
MadridLa investigación del accidente de tren del domingo por la noche en Adamuz, que ya ha dejado 43 muertos, más de un centenar de heridos y una cuarentena de desaparecidos, sigue su curso. Instantes tras el accidente de tren de Adamuz, el maquinista de la compañía Iryo contactó con el centro de mando de Adif en Atocha para advertir que había sufrido "un enganche" a la altura del municipio cordobés. La comunicación, grabada en la caja negra del convoy y publicada por Eldiario.es, recoge la primera descripción de lo ocurrido, cuando el conductor todavía no tenía una percepción completa del descarrilamiento ni del alcance del choque con el otro tren implicado.
Al día siguiente de la publicación de este audio del maquinista de Iryo, El País ha publicado otro de la interventora de Alvia que chocó. "He tenido un golpe en la cabeza. Tengo sangre en la cabeza. No sé si podré llegar hasta el maquinista", dice la interventora, que está choque y al que contacta otro técnico del centro de control de Atocha tras detectar que el tren se había detenido y no haber podido comunicarse con el maquinista de la compañía Renfe. Le llamaron dos veces sin conseguir contactar con él porque ya estaba muerto. Según la información de El País, esta llamada al Alvia se hace en paralelo a la de Iryo lo que confirmaría que cuando el maquinista de la empresa italiana contacta con Adif los dos trenes ya habían chocado y él no era consciente de ello.
Las dudas del primer audio
El audio publicado por Eldiario.es había generado incógnitas por el hecho de que el maquinista no informa de un choque sino de un "enganche" cuando a la hora en que lo traslada, Alvia ya debería haber impactado con Iryo. En una segunda llamada, ya con el tren inmovilizado y el freno de emergencia activado, el maquinista informa que parte de su convoy ha invadido la vía contigua y reclama el paro inmediato del tráfico ferroviario y el envío de servicios de emergencia. Y ahí llega lo más desconcertante del audio: desde el centro de control de Atocha le trasladan que "no está llegando ningún tren". Y, ¿Alvia, entonces? ¿Ya había pasado? ¿No lo tienen detectado?
En una entrevista en Telecinco, el ministro de Transportes se ha enfrentado a estas preguntas y su explicación es que cuando se produce esta conversación el choque con el otro tren ya se ha producido. Una versión que confirmaría el audio publicado este miércoles por El País. "No hay ningún tren llegando, claro, porque el tren ya había pasado y el maquinista de Iryo no ve al tren Alvia porque está oscuro", ha justificado el ministro. Según Puente, es una de las cosas que también les ocurrió a los pasajeros que iban al Iryo, ya que los primeros vagones quedaron intactos a diferencia de los últimos, que son los que descarrilaron y chocaron con la otra máquina.
Es lo mismo que ha defendido el presidente de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), Ignacio Barrón, en una entrevista en Antena 3. Según Barrón, es "relativamente normal" que el maquinista del tren Iryo no notara el impacto del Alvia y muy posible que cuando llamó por segunda vez. Lo que debió de notar, ha explicado, es un frenazo muy fuerte. En todo caso, el presidente de la CIAF ha afirmado que, aunque no hubiera pasado ya el Alvia, los tres o cuatro minutos que pasan entre ambas comunicaciones son "pocos" para avisar a cualquier tren de que la vía estaba invadida.
La investigación
En estos momentos todas las hipótesis están abiertas, según ha dicho la Moncloa. Ahora bien, los equipos de investigación que trabajan sobre el terreno han puesto el foco en posibles anomalías en la infraestructura, tras detectar varias roturas en las raíces del tramo donde se produjo el siniestro. Este mismo miércoles, el gobierno español ha informado de que la CIAF ha solicitado a Adif, que es la responsable de la infraestructura, información sobre los "registros de circulaciones por Adamuz en los dos días anteriores al accidente" y realizará "inspecciones en las ruedas de otros trenes que circularon anteriormente por el mismo punto".
¿Con qué objetivo? Los investigadores quieren determinar si las roturas detectadas en el raíl fueron "causa o consecuencia" del accidente. De ahí que quieran examinar si los trenes anteriores al accidentado Iryo tienen marcas en las ruedas que indicarían que estas roturas ya existían antes del accidente. Barrón ha apuntado en la entrevista que "lo que hoy por hoy parece más probable" es una rotura del carril o de la soldadura. Un enganche de catenaria —la terminología que utiliza el maquinista— habría provocado que desde el centro de mando detectaran una caída de la tensión. También ha dicho que hay que comprobar que entre el descarrilamiento y la llegada del Alvia pasaran 20 segundos.