La compra más grande de trenes para Cataluña menosprecia los Regionales: así se repartirán cuando lleguen
Se prevé aumentar el servicio de Cercanías con 54 trenes adicionales mientras los Regionales solo sumarán 6 más
BarcelonaDebían ser el gran revulsivo para empezar a notar mejoras en la red ferroviaria. Primero estaban previstos para 2025, después para 2026, pero los 110 trenes comprados y previstos para Cataluña aún no han llegado. Cuando lo hagan –el calendario oficial mantiene que llegarán este mismo año– irán a parar en gran parte a la red de Rodalies, una de las más afectadas por los retrasos y las incidencias, que aumentará en una cincuentena sus convoyes. Por contra, el servicio de Regionales, que en Cataluña funciona como una extensión de Rodalies, solo aumentará en seis trenes extra. Estos trenes, además, no llegarán de golpe. Según consta en el plan de Rodalies, se incorporarán gradualmente hasta 2030.
El proceso es lento y la crisis ferroviaria que ha sacudido Cataluña desde enero (a raíz de los accidentes de Adamuz y Gelida) no está ayudando. Fuentes del sector confirman que durante las semanas en que la circulación de convoyes quedó cerrada o seriamente comprometida, las pruebas de homologación de los tres primeros trenes acabados también se tuvieron que parar porque los vehículos no podían circular. A estos contratiempos también se añadirían otros problemas de índole industrial, relacionados con la producción en la planta de Alstom, el fabricante. Según avanzó El Periódico hace unos días, la compañía encargada de la fabricación habría tenido problemas con algunas piezas, hecho que estaría retrasando el suministro de los nuevos convoyes y haciendo peligrar los calendarios.
Ni el fabricante, Alstom, ni tampoco la operadora, Renfe, han querido hacer declaraciones a el ARA en relación con esta cuestión. Tampoco la Generalitat, como titular del servicio. Las últimas declaraciones públicas son del director de la nueva empresa Rodalies Catalunya, Òscar Playà, que en febrero situaba la entrada en servicio de los nuevos trenes "en otoño". Fuentes del sector explican en este diario que el fabricante prevé enviar el informe final de las pruebas este mismo mes de abril y a partir de aquí la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria aún podría tardar meses en validar o no las pruebas.
Reparto desigual
Esta renovación de flota forma parte de una de las mayores inversiones en material ferroviario en el Estado. Una compra que el ministro de Transportes, Óscar Puente, calificó de "histórica". En Cataluña, la fabricación recae principalmente en Alstom –que fabrica los trenes de Cercanías en su fábrica de Santa Perpètua de Mogoda– y en CAF –que fabrica los del servicio de Regionales–, y otros fabricantes, como Stadler, trabajan en unidades para otras comunidades autónomas, como por ejemplo Madrid. En enero del año pasado se presentaron los primeros trenes destinados a la red catalana y se anunció el inicio de las pruebas.
En el caso de Cercanías, Alstom tiene encomendada la fabricación de 72 trenes nuevos de 100 metros de largo –inicialmente había previstos trenes más largos, de 200 metros, pero al final fueron a parar a Madrid– de la serie 452. Entrarán 72 nuevos a estrenar, pero 18 de los viejos se retirarán porque ya están al final de su vida útil. Esto quiere decir que en total habrá un incremento de 54 trenes: representa un aumento del 27,5% del parque actual y más de 46.000 plazas –36% más de capacidad–, según los documentos de Renfe con los que trabaja la Generalitat. Hasta ahora se han presentado oficialmente tres vehículos acabados, ahora en pruebas.
Para los servicios Regionales, es decir, los trenes que conectan ciudades y capitales con recorridos de media distancia y trenes convencionales y exprés, la empresa CAF está construyendo 24 nuevos vehículos. Además, también se añadirán 14 trenes reciclados, reaprovechados de otros puntos del Estado, de la serie 121. Así, al final del período se incorporarán 38 trenes adicionales al servicio, pero se retirarán 32, de manera que el incremento será de seis trenes, y no todos serán nuevos. Esto representa un aumento del 8,7% del parque y unas 2.700 plazas adicionales. "Así como ya hay algún tren de Cercanías de los nuevos, de Alstom, en el caso de los regionales de CAF todavía no hemos visto ninguno. Y se supone que debían entrar en servicio este año; ya vuelven a ir tarde", valora Arnau Comajoan, ingeniero y miembro de la junta de la Asociación para la Promoción del Transporte Público. "En Cercanías sí que hay una apuesta por aumentar el número de unidades, en cambio, en los regionales echamos de menos este salto de escala; todo lo que entra es básicamente para sustituir una flota envejecida", añade.
Ferrocarriles de la Generalitat (FGC) confirman que su nuevo tren para la R-Aeropuerto Trenes nuevos llenos de grafitis
En medio de este escenario hay todavía otro factor que evidencia la vulnerabilidad del material rodante en la red catalana. Esta es la imagen, hace solo unos días, de uno de estos trenes nuevos de Alstom que está en pruebas:
El convoy, que duerme en las vías de Adif en función de dónde le toca hacer pruebas, ya ha sufrido diversos actos de vandalismo y está actualmente lleno de grafitis. Fuentes del sector explican a el ARA que, aunque los trenes en servicio no pueden circular con pasajeros cuando están recubiertos de pintura, este convoy en particular sí que ha podido continuar haciendo pruebas para avanzar en la homologación con una limpieza mínima de los cristales delanteros, porque no lleva viajeros a bordo. "Es la constatación de lo poco protegidos y lo vulnerables que son los trenes una vez empiezan a circular por la red de Adif", lamenta Comajoan, de la PTP.
La verdad es que el fenómeno no es nuevo –de hecho, es especialmente presente en Cataluña– pero toma especial relevancia en el caso de unos trenes que aún no han sido entregados formalmente al servicio. Fuentes del sector apuntan que la falta de medidas de protección específicas en esta fase inicial, así como la circulación por vías de Adif sin sistemas preventivos, "facilita" este tipo de incidentes. De hecho, los trenes de Renfe no son los únicos que sufren estos actos: fuentes de Ferrocarrils de la Generalitat (FGC) confirman que su nuevo tren para la R-Aeropuerto también ha sido pintado con grafitis pocas horas después de que el fabricante lo aparcara en una zona de vías de los talleres ferroviarios de Mataró.
En este caso el tren estaba recubierto con un vinilo antigrafitis, pero los autores de las pintadas se dedicaron a arrancar el plástico para adherir la pintura directamente a los vagones.