Preocupación creciente por los detenidos por yihadismo: cada vez son más jóvenes
Un estudio sitúa a Cataluña como uno de los epicentros de la lucha antiterrorista y Barcelona es el territorio con más arrestados
BarcelonaCada vez las personas detenidas por yihadismo en España son más jóvenes. El pasado año, la policía hizo un centenar de arrestados por esta ideología radical y prácticamente la mitad tenían menos de 25 años. Además, 13 eran menores de edad. Este efecto es aún más evidente si se mira atrás: la franja de edad predominante de los detenidos por yihadismo en el 2020 se encontraba entre los 32 y los 38 años. Ahora es entre los 18 y los 24 años y, en estos momentos, representan el 35% del total de arrestados.
Esta es una de las principales conclusiones que se desprenden del último Anuario del Observatorio Internacional de Estudios sobre Terrorismo (OIET), que advierte de que es una tendencia preocupante y al alza. El informe avisa del "papel activo de los menores de edad", hasta el punto de que afirma que uno de los principales desafíos actuales "tanto en materia social como en términos de seguridad, es la creciente radicalización entre los más jóvenes". Es frecuente que el adoctrinamiento de estos jóvenes tenga lugar en las redes sociales o videojuegos, a menudo por parte de otros adolescentes.
Todo ello en un contexto policial que cada vez pone más esfuerzos en la lucha contra el yihadismo, como se nota en que en el 2025 se han realizado 58 operaciones contraterroristas, la cifra más alta registrada en España. Las cien personas detenidas por este motivo suponen el segundo dato histórico más alto después de 2004, cuando se cometieron los atentados del 11-M en Madrid. Y, en el panorama estatal, Cataluña juega un papel muy importante: un tercio de todas las intervenciones yihadistas han sido en Cataluña, como ya ocurrió el año pasado. La zona con mayor actividad de España es Barcelona, con 14 operaciones y 17 detenciones, por lo que el informe de la OIET la considera directamente un "epicentro operativo". Luego viene Madrid y todo el área del arco mediterráneo.
Como ocurre con los grupos criminales, en el yihadismo se están identificando unos perfiles cada vez más heterogéneos. Por ejemplo, ocho de las detenidas son mujeres –un perfil poco frecuente– y la totalidad de arrestados tienen una decena de nacionalidades. Los dogmas también se mezclan cada vez más entre sí y se está detectando una fusión de narrativas de Estado Islámico y Al Qaeda, las dos principales organizaciones terroristas, con elementos de otras ideologías como la de Hezbollah. El anuario también señala que los procesos de radicalización de las prisiones -uno de los puntos más calientes y donde la policía pone más esfuerzos- se mantienen y su erradicación es uno de los desafíos más críticos para la seguridad.
En todo el mundo
El anuario contabiliza un único atentado en España en el 2025, cometido por un presunto yihadista, de nacionalidad española y de origen marroquí, detenido en el barrio madrileño de Vallecas después de haber intentado apuñalar a tres peatones y uno de los agentes de la policía que le arrestaron.
Con todo, el informe también ofrece una fotografía del estado del terrorismo a escala global. En 2025 se cometieron 2.018 atentados en el mundo, en los que fueron asesinadas 9.901 personas. Esto supone que estos ataques han aumentado un 1,9%, si bien las víctimas mortales se han reducido un 5,2% respecto a 2024. África se sitúa como el gran foco del yihadismo en el mundo y Europa sigue bajo el mismo modelo de terrorismo de bajo impacto perpetrado por "individuos que actúan como actores solitarios". Ésta es la principal dinámica que advierten los servicios de inteligencia: ha quedado atrás la época de las células organizadas, y ahora el principal riesgo es el de un lobo solitario que se radicaliza en casa y actúa solo.