Pandemia
Sociedad 11/12/2021

Vacunar a los niños, el debate que afrontan ahora las familias

Los pediatras aseguran que las dosis son seguras y que pueden ayudar a reducir la transmisión

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Una enfermera administrando una vacuna a una menor, en una imagen de archivo

BarcelonaLos niños de 5 a 11 años podrán empezar a vacunarse contra el covid a partir del miércoles si así lo quieren los padres. La vacuna no es obligatoria para ninguna franja de edad, tampoco para los niños, y mientras ya hay familias que tienen muy claro que pedirán hora para sus hijos tan pronto como el departamento de Salud se lo permita, también las hay que no quieren hacerlo de ninguna de las maneras . En medio se encuentran las familias que empiezan a debatir si tienen que vacunar a los hijos o no, y viendo la tasa de cobertura en Catalunya, que supera el 75%, muchos de ellos probablemente sí que se vacunaron cuando les llegó el turno. De hecho, la controversia ya empezó cuando se abrió la puerta a los adolescentes de más de 12 años. Las discrepancias entre parejas –divorciadas o no– comportaron un goteo de consultas a los abogados de familia que todavía se mantiene. La mayoría de casos se resuelven sin llegar a los juzgados, pero en septiembre ya se dictó la primera sentencia por una disputa entre dos progenitores. La jueza dio la razón a la madre, partidaria de la vacunación.

La mayoría de discrepancias a la hora de vacunar a los hijos se dan por las dudas que genera el hecho de inyectarles una vacuna de creación reciente y por la incertidumbre de los beneficios, teniendo en cuenta que la mayoría de niños no enferman gravemente por covid. Algunos son menores que no llevan puesta ninguna vacuna, pero la mayoría tienen el carné de vacunación al día, con las dosis no obligatorias incluidas. Esta circunstancia ya se observó en la campaña de vacunación de los adolescentes. "Ahora puede haber más reservas porque son niños más pequeños", apunta la abogada Cristina Díaz-Malnero, presidenta de la sección de familia del Colegio de Abogados de Barcelona (ICAB), que subraya que incluso se pueden dar situaciones de padres que hayan vacunado a los hijos mayores y duden hacerlo con los más pequeños.

“Como pediatras nosotros también tuvimos este debate, que es legítimo, pero la vacuna es una herramienta segura y funciona. No hace falta que todo el mundo pida cita el lunes, pero sería un error desaprovechar la oportunidad porque algunos discursos radicales proliferen”, explica el pediatra Toni Soriano, de la unidad de patología infecciosa e inmunodeficiencias pediátricas del Vall d'Hebron y miembro del comité asesor del Govern. Son muchos los pediatras que aseguran que vacunar a los niños no es tan urgente como administrar las terceras dosis a los mayores de 60 años, pero todos coinciden que "en paralelo" es una estrategia recomendable, teniendo en cuenta que la incidencia de los últimos 14 días en este grupo está descontrolada, con 614 casos cada 100.000 habitantes, casi el doble que la media catalana (356).

El conseller de Salud, Josep Maria Argimon, prevé una demanda elevada los primeros días. “Cuando abrimos la convocatoria, siempre hay mucha gente que quiere encontrar cita deprisa y corriendo, pero después afloja”, decía a Tv3. Probablemente, entonces se detectarán familias con reticencias o dudas. Por eso, Argimon ha asegurado que Salud no se marca un objetivo de cobertura vacunal en esta nueva franja, a la espera de ver "cuál es la aceptación" social. "Si es muy baja, redoblaremos esfuerzos para explicar claramente a las familias, que no convencerlas, que la vacuna es segura y no hay efectos secundarios graves", ha apuntado.

Asesorarse con profesionales

El jefe del servicio de pediatría del Hospital Sant Joan de Déu, Juanjo García, confía que las reticencias sean mínimas y que se circunscriban a “grupos pequeños que se hacen oír mucho”, como pasa con otras vacunas, como la del sarampión. “En nuestro país las vacunas tienen una aceptación prácticamente total. La del covid , que tiene unos resultados muy buenos, no tendría que ser una excepción”, afirma. Con todo, admite que puede haber familias que necesiten resolver dudas o ampliar la información. "Y el hecho de que la vacunación sea con cita permitirá el contacto previo con el pediatra o la enfermera".

Si, a pesar de todo, las discrepancias se mantienen, se puede acudir a un abogado de familia. Según Díaz-Malnero los profesionales buscan siempre la mediación extrajudicial: se trabaja con el padre o la madre para "positivizar" el conflicto y enfocarlo, no desde su punto de vista, sino pensando en las "consecuencias" de su decisión para el niño. En la mayoría de casos hay acuerdo. El problema, dice, es cuando uno de los dos progenitores alega una "creencia personal", como por ejemplo "los que dicen que esto de las vacunas es un invento". En el juzgado también se agotan las vías de conciliación y si tiene que acabar decidiendo el juez, lo hace poniendo por encima el interés del menor. El magistrado o magistrada "no autoriza" la vacunación, sino que pone en la balanza los argumentos de los dos progenitores y decide a partir de "criterios objetivos". Fuentes judiciales explican que los casos judicializados son escasos y hasta ahora siempre se han resuelto a favor de la vacunación de los menores.

Los expertos médicos insisten en los beneficios de las vacunas para los niños: han seguido todos los procesos de aprobación farmacológica y se ha demostrado que no causan efectos secundarios graves y, además, que traen la mínima carga antigénica. “No ofrecerlas a este grupo supondría una nueva discriminación hacia ellos”, puntualiza García, y aduce que son el grupo poblacional que más protocolos tiene que seguir todavía. A pesar de que solo el 0,21% de los contagiados menores pasan el covid de manera grave, el riesgo no es inexistente y, a medida que aumentan los contagios, este también crece. Soriano recuerda que también está en juego un beneficio colectivo: continuar vacunando grupos poblacionales contribuye al control epidemiológico y a la protección de los más vulnerables. “Todo esto nos tendría que hacer rehuir debates radicales e intentar utilizar las herramientas que tenemos al alcance”, concluye.

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