Illa, o el difícil arte de generar ilusión
Illa impulsará un gran pacto educativo, que ha sido su manera de admitir que, después de dos años de gestión, este curso ha comenzado con una huelga de maestros
Ayer el presidente Illa se dio un baño de solemnidad para remarcar que ha llegado a mitad de mandato con presupuestos para el año que viene, un proyecto de mejora del sistema de financiación y el país con el independentismo amortiguado. Y todo ello no es poca cosa, teniendo en cuenta que solo tiene 42 diputados. Estabilidad de hoy contra parálisis independentista durante diez años, sería el mensaje.Illa pronunció un discurso, por tanto, no hubo preguntas incómodas ni hizo ninguna autocrítica por los problemas de gestión, que era precisamente de lo que presumía en la campaña electoral de hace dos años. Al contrario, la idea era transmitir un mensaje inspirador y visionario (la conferencia se titulaba ‘El futuro está aquí’) en una noche tranquila.Y en este marco presidencial el presidente formuló el anuncio destinado a hacer titulares: Illa impulsará un gran pacto educativo.“Como presidente de la Generalitat, convoco desde este mismo instante al conjunto del país a un debate sobre la educación, un debate para pasar a la acción, un debate que nos lleve a alcanzar un nuevo gran consenso de país para la educación. Iniciaré pronto una ronda de encuentros con las fuerzas políticas con representación parlamentaria, pediré al Consejo de Educación de Cataluña que sea el instrumento para este debate, desde el conocimiento y el pluralismo que representa. Me comprometo a hacer que el debate incluya, ahora sí, alcanzar el 6% de inversión pública tal como establece la ley educativa aprobada por el Parlamento de Cataluña el año 2009. Un 6% de los recursos del producto interior bruto del país destinados a la educación. Debemos llevar la educación catalana a la excelencia”.Esta ha sido su manera de admitir que, tras dos años de gestión, este curso ha comenzado con una huelga de maestros y el conflicto está lejos de acabarse. Estamos a favor de este pacto. No hoy. Ya hace días, como seguramente recordarán si nos siguen regularmente. Hace 15 días, el 1 de septiembre, dije aquí: “Pacto de país por la educación. O ahora o nunca, porque lo que está en juego es el país mismo”. Y hace una semana afirmé que “hacer un gran acuerdo de país por la educación, pensando en los alumnos y en el futuro del país, es cada vez más necesario”. Por lo tanto, sería una buena noticia que este pacto saliera bien. Podría salir bien, porque tenemos el talento y parece (Illa anunció que iría hacia el 6% de la inversión pública en Educación) que tendremos los medios. Pero hace falta la grandeza y la generosidad del Gobierno, de la oposición, de los sindicatos, de los docentes y de las familias. Insisto, ojalá se pueda desarrollar este pacto, porque nos va en ello el futuro del país, pero el Gobierno debe admitir que no ha estado nada inspirado a la hora de marcar el rumbo.Más allá de los anuncios concretos, más allá de lo que se dice, está lo que se quiere decir. Y ayer, el presidente quiso enviar un mensaje de autoestima, incluso de alegría de vivir, como cuando dijo que “Cataluña es un lugar maravilloso, donde pasan cosas maravillosas”. Yo también lo creo, pero cuando un político quiere generar ilusión en Cataluña debe tener presente que este es un país al cual la Constitución española y el Estatuto de Cataluña, y la financiación, le quedan pequeños, muy pequeños, y que el régimen común no ilusiona. Y que esta mañana hay gente que mira a Escocia, el País de Gales e Irlanda del Norte, que han firmado un documento más declarativo que efectivo para hacer un frente común y presionar a Londres por la independencia y piensa que aquello que ilusiona más es dar un estado a la nación.
Buenos días.