Cocina catalana

Los aceites del Empordà únicos que se prueban con quesos, pan de hígado y butifarra dulce en una tienda de Fonteta

Alba Plana impulsa el conocimiento de los productos hechos en Girona desde su tienda Abricoc, que inauguró en 2019, y que se ha convertido en referente

Alba Plana, en su tienda Abricoc, en la población de la Fonteta, donde organiza catas de productos del Empordà
10/06/2026
4 min

FuenteritoEs sábado por la mañana, y l’Abricoc (c. de l’1 d’Octubre, 6, Fonteta) ha organizado una cata de aceites del Empordà con quesos, pan de hígado y butifarra dulce. La población es de buen ver: casas de piedra, la iglesia de Santa Maria de origen románico, dos restaurantes que todo el pueblo recomienda (el Magatzem y el Saó) y un elaborador de quesos que también visitaré (y sobre el cual escribiré) con renombre en todo el país. El escaparate de l’Abricoc, de madera y cristal, muestra un resumen de lo que hay en el interior: chocolates, aceites, vinos, cuchillos Pallarès, bolsas de lino de diseño único. Incluso los ciclistas constantes que pasan por delante se lo miran. Si caminas, con calma, entras sin pensarlo después de observar el buen gusto con que los productos están expuestos.

Una de las cajas para regalos que prepara Alba Plana, en la que incluye la esencia del Empordà, con hojas de olivo de la variedad argudell.

Adentro, Alba Plana tiene montada la mesa central, que es contundente. La construyó con vigas de madera de la casa de los abuelos, las juntó con pies de hierro forjado, para que conformaran una mesa con historia. Encima, hay tres aceites de oliva extra virgen, pan de coca, pan de semillas, y también quesos, pan de hígado, longaniza. "El 50% de lo que vendo es del Empordà, el 25% restante de las comarcas gerundenses, y el porcentaje final, producto catalán", explica, y detalla por qué decidió abrir la tienda dedicada a realzar los alimentos de proximidad. "Me dedicaba a promocionar nuestros productos por todo el mundo, trabajaba para instituciones, y llegó un momento en que me pregunté si la gente de casa nuestra también conocía lo que yo estaba difundiendo en el mundo", dice. Alba asegura que la pregunta que se hizo fue: "¿Qué hago aquí hablando de los alimentos de Girona, cuando podría hacerlo allí mismo?" Su padre es payés, su madre tenía la tienda de comestibles del pueblo, donde también vendía lo que el padre cultivaba. Ella creció allí y también había trabajado de pequeña. Sabía que su nuevo planteamiento de vida tenía una base sólida. Y lo tiró adelante. Era el 2019. "Empecé con catas, que impartían los mismos productores que venían a la tienda, y la actividad se alargaba horas", recuerda. Paquetes esenciales del Empordà

Después llegó la pandemia, y tuvo que crear una página web. "El 28 de marzo de 2020, quince días después de que nos confinaran, ya teníamos hecha la página web, y empezamos a vender producto". La alianza con el actor Carles Xuriguera, que vinificaba sus vinos en la población de Fonteta, ayudó a que la web se conociera. Alba siempre se había planteado hacer solo catas, pero la pandemia la llevó a convertirse en punto de venta también. Y así es como ha llegado hasta hoy, pero con más añadidos: además de catas en la misma tienda en Fonteta, donde creía que nadie iría a hacerlas, también organiza, los fines de semana, veladas en los campos del Empordà; actos privados, en los que ella se encarga del cátering y cajas de regalos, en las que empaqueta entre flores la esencia del Empordà: aceite, vino, queso, chocolate, mermelada.

La tableta de chocolate negro Flores del Empordà es una idea de la cocinera Iolanda Bustos para la marca La Victoire Chocolats Empordà.

Y ahora vamos a la cata. Ha preparado tres aceites de oliva virgen extra: el aceite de Fontclara (arbequina), el aceite Pedrigolet (argudell) y el aceite Mas Fuertes (picual). Ha elegido estos tres, pero a la venta, del Empordà, tiene muchos más, como Lágrimas del Canigó. Cada uno hecho con variedades de aceite diferentes: arbequina, argudell y picual. La arbequina, conocida, la reconocemos con rapidez. La argudell es la sorpresa. Contundente, golosa, es difícil de olvidar porque unta la boca durante minutos. El aceite de oliva virgen extra lo vamos bebiendo con los vasos azules pequeños característicos, que hemos calentado con las manos para que el aceite se expresara mejor en boca. Todos en la cata son unánimes: la argudell tiene más personalidad que la arbequina; la argudell es sedosa en boca; la argudell, sobre el pan de coca con un trozo de pan de hígado, hace fiesta. Y con la butifarra dulce, un acierto. Y aún ponemos a prueba más la argudell. ¿Cómo sería mezclarla con chocolate? L'Abricoc vende chocolates La Victorie, del Empordà, claro, con aceite de oliva y también con flores. El chocolate con flores es una idea de la cocinera Iolanda Bustos, que colabora con la marca, y que ha demostrado que su pasión floral combina con todo. Después de los embutidos y los chocolates, tocan los quesos. Alba Plana está especializada en artesanos catalanes. Prepara mesas, catas y paquetes para llevar, y siempre busca que el productor brille. "La premisa con la que trabajo es que yo conozca al elaborador, porque así lo puedo explicar, puedo apostar por él, tengo la seguridad de que lo que vendo es muy bueno", comenta. Y junto a los quesos, los vinos, siempre del territorio. En un primer momento vendía de otras denominaciones de origen, pero hubo un día que pensó que lo reduciría, porque así se podía centrar más en el territorio, que es muy productivo vinícolamente. Así que la cata la acabamos con vino, que es el colofón de la cata hecha en la tienda que desde su nombre es una declaración de principios: abricoc es como llaman en el Empordà al albercoc.

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