Pastelería

Lluc Crusellas, el chocolatero que desde Osona sedujo al mundo

Desde muy joven entró en la cocina de Nandu Jubany y en 2022 consiguió ganar el World Chocolate Masters

El pastelero Lluc Crusellas.
10/09/2026 - 18:25 h.
2 min

Fue en 2022 cuando un elefante gigante de chocolate dio a conocer a Lluc Crusellas (1996, Santa Eulàlia de Riuprimer) en todo el mundo. Para ganar el galardón más preciado del mundo del cacao, el World Chocolate Masters, hace falta mentalidad de deportista de élite. Una cabeza bien amueblada que ya tenía Crusellas, que incluso ahora, que está en la cúspide de la pirámide de la excelencia pastelera, encuentra tiempo para participar con la bicicleta en la Titan Desert. Ya ha estado en las cuatro ediciones anteriores y explica que, si las fechas se lo permiten, allí le volveremos a ver pedalear. Del desierto a los postres, ya que el chico de pueblo –un pueblo que le ha hecho hijo predilecto– es solicitado en todo el mundo para dar cursos. Este mismo año, le esperan en Polonia, Francia, Bélgica, Italia, China y Japón. Por eso también ha sido el encargado de diseñar la caja de bombones de Barcelona. Se llaman Gaudeat y se pueden comprar en los edificios emblemáticos del arquitecto. Hay nueve bombones inspirados en su obra, incluido el dragón del Parque Güell. Crusellas también se ha abierto paso en el Museo del Chocolate, ubicado en el barrio del Born de Barcelona. Allí hay una majestuosa réplica de la famosa escultura del elefante de chocolate con la que ganó el concurso. Aunque mide un metro y medio de altura y pesa 100 kilos, es una versión más pequeña hecha a escala. El original bordeaba los 200 kilos de chocolate.

No hace falta decir que nadie nace enseñado, y Crusellas ha llegado aquí gracias a la ayuda de otras personas que han creído en él. Uno de ellos es Nandu Jubany, que a los 17 años le dio trabajo en la partida de postres de su restaurante. Se formó en escuelas prestigiosas de nuestra casa, como la Escuela de Pastelería Hofmann y el Espai Sucre. Y después trabajó en El Carme Pastisseria, del grupo PaVic. De hecho, otro nombre propio que hay que resaltar es el de Josep Novellas, el discreto gerente de PaVic, que creyó en el joven pastelero y le dio apoyo en el concurso de España y en el del mundo. El periplo de Crusellas en París, donde se celebró el concurso, se puede ver porque Jordi Torra le grabó en todo momento. De hecho, ha acabado siendo el documental Lluc, una crónica de la pastelería, que se presentó con mucha expectación en el Atlàntida de Vic.

Un crecimiento constante

Lluc Crusellas no ha parado ni un momento desde que fue ungido en lo más alto del podio. Creó su marca Eukarya, donde ha creado monas tan bonitas que muchas pastelerías se las copian. Él, sin embargo, no se enfada mucho. O se ha adaptado a las modas sin renunciar a la calidad, como es el caso de su éxito de ventas: el chocolate Dubai con pistacho de verdad. Vende por internet pero también en el terreno físico. En ambos casos, es una marca que ahora mismo está en expansión. Como lo es el reconocimiento de Crusellas en el extranjero, donde se lo rifan para incluirlo en los sellos más prestigiosos a escala mundial. Todos quieren trabajar con el chocolatero de Santa Eulalia de Riuprimer.

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