Restaurantes

El Port de la Selva arranca el verano con una oferta gastronómica muy variada después de la tragedia de agosto pasado

Los establecimientos afectados por la muerte de un matrimonio de empresarios locales hace nueve meses han reabierto con nuevos gestores, proyectos renovados y la voluntad de revitalizar la oferta hostelera del municipio

El paseo de Port de la Selva, con las terrazas abiertas, este mes de junio.
25/06/2026
4 min

Puerto de la Selva (Alto Ampurdán)A las puertas de la temporada de verano, los bares y los restaurantes del Port de la Selva (Alt Empordà) vuelven a la normalidad. El pasado agosto el curso terminó de manera abrupta con el suicidio de una pareja de empresarios locales que gestionaban una decena de establecimientos desde hacía décadas a través de un grupo inversor. Los locales, que arrastraban problemas económicos, bajaron la persiana de un día para otro, y dejaron a un centenar de trabajadores sin empleo. Representaban un 20% de los negocios de hostelería del pueblo y la oferta a lo largo de todo el paseo quedó muy tocada.

Ahora, después de meses de negociaciones y trámites entre los propietarios, los nuevos gestores y la mediación del Ayuntamiento, todos los establecimientos han reabierto sus puertas. Lo han hecho con imágenes y propuestas renovadas, bajo el liderazgo de restauradores con una trayectoria acreditada en el pueblo, que han aportado singularidad y calidad a cada una de las propuestas. La tragedia de agosto ya es agua pasada.

La mayoría inauguró por Semana Santa, para ir consolidando el negocio y tenerlo todo a punto para el verano. El último en reabrir ha sido precisamente uno de los más emblemáticos y concurridos: El Cafè de la Marina, que da nombre a la famosa novela homónima de Josep Maria de Sagarra. Se ha estrenado el fin de semana previo a Sant Joan con una oferta amplísima que busca captar la atención de vecinos y turistas con cocina abierta todo el día y descuentos de happy hour. El nuevo dueño es Santiago Ferreiro, originario de Argentina, que en los últimos años ha trabajado en restaurantes y chiringuitos de la zona. Su apuesta mantiene la esencia mediterránea del espacio y la carta, pero incorpora influencias de la cocina argentina. "La calidez de la gente estos primeros días ha sido increíble. Poco a poco vamos recuperando un espacio que es muy importante para el pueblo", explica. Y añade: "Cuando el resto de locales iban abriendo y este continuaba cerrado, mucha gente pensaba que no volvería a funcionar. Pero conocía a los propietarios y llegamos a un acuerdo a largo plazo. Estamos muy contentos de la respuesta".

De L'Askata a L'Espina

A pocos metros de El Cafè de la Marina, uno de los primeros establecimientos en reabrir, hace tres meses, fue L’Espina, situado en el local que antes se llamaba Ca la Maria, en el paseo marítimo. Ahora presenta una estética completamente renovada, con un diseño minimalista, moderno y muy cuidado. Las responsables son Cristina Perelló y su hija, Anna Paltré, propietarias también de L’Askata, un restaurante de categoría situado en la punta del muelle y especializado en pescado fresco, cocina marinera y brasa. En L'Espina han pensado una oferta diferente, más informal y asequible, pero igualmente trabajada. 

Abren de las ocho de la mañana a las once de la noche. Durante la mañana ofrecen desayunos, bocadillos y brunchs con tostadas de aguacate y salmón, sándwiches mixtos con jamón serrano y queso brie o zumos naturales. A partir del mediodía, la carta incorpora tapas, cócteles y platos elaborados con producto fresco. "Arrencar no és fàcil, però vam decidir assumir el repte i oferir coses que fins ara no es feien al poble", explica Cristina Perelló. "La meva filla i el meu gendre s’encarreguen del dia a dia i també hem contractat persones que ja treballaven als establiments anteriors, juntament amb noves incorporacions", afegeix. La carta inclou propostes com brioche con calamares a la andaluza, ensaladilla rusa casera o patatas bravas hechas en casa. "No volem treballar amb producte congelat; intentem que tot sigui fresc i de qualitat", acaba dient Perelló.

El Cafè de la Marina del Port de la Selva acaba de inaugurar con unos nuevos gestores.

Una nueva hamburguesería

Otro de los establecimientos recuperados es Can Rubies, un local histórico con más de sesenta años de trayectoria que ha sido tienda de comestibles y restaurante. La nueva etapa combina desayunos, servicio de mediodía y una oferta especializada en hamburguesas de carne de calidad para la noche, tanto para consumir in situ como para llevar. Hamburguesas elaboradas con vaca rubia gallega, media del País Vasco, pollo e incluso opciones de pescado y vegetarianas. En la carta tampoco faltan productos de proximidad y marineros, como anchoas, sepia o boquerones.

"Creemos que había un vacío para una hamburguesería de calidad en el Port de la Selva", explica la propietaria Sandra Costart, que los últimos años había llevado la Guingueta de Grifeu, en Llançà. Los muebles y la estructura del local no ha cambiado, pero tiene otro aire con una decoración acogedora. Con todo, Costart reconoce que emprender un nuevo negocio siempre es un reto y más en las condiciones que vivió el Port de la Selva: "Hemos pasado de un extremo a otro, de tener muchos locales cerrados a verlos todos abiertos de golpe. Así que todavía no hay suficiente gente para llenar todos los negocios cada día, y los vecinos se tienen que repartir entre una oferta mucho más amplia. Es una situación positiva porque hay más calidad y variedad, pero todavía estamos esperando la llegada de todos los visitantes de la temporada alta", acaba.

Ca l'Hermida en el Puerto de la Selva este mes de junio.

Entre las novedades también está el chiringuito de la playa del Pas, que ha estrenado concesión. Situado a ras de mar, ofrece tapas, bebidas, música y actividades en un ambiente informal. Otros establecimientos han cambiado de nombre y concepto, como la antigua Bàmbola, ahora reconvertida en Blaus, especializada en tapas y platillos. Ca l’Herminda, en cambio, mantiene la esencia de siempre con una carta tradicional basada en arroces, pescados y calderetas.

Por su parte, el Ayuntamiento del Port de la Selva, que vivió toda la tragedia del pasado mes de agosto con mucha preocupación, valora muy positivamente la situación actual. Celebra que buena parte de los nuevos responsables son profesionales del mismo municipio que conocen perfectamente el oficio y destaca que han mejorado de manera considerable la calidad tanto del servicio como del producto.

stats