BarcelonaPara el sumiller Ferran Centelles los Vinos de Finca Calificada son prestigio. "Un espejo que nos hace sentir orgullosos. Es una buena herramienta para venderlo. El vino es la única bebida que tomamos cada día que sabemos de dónde vienen los ingredientes. No nos pasa con la cerveza, la leche o el café. Ya no digo el vodka. Esta conexión con el terreno es histórica" selecto club de los Vinos de Finca Calificada, una distinción que otorga el Incavi después de un proceso que puede tardar entre dos y tres años.
Éste es "el vino que podemos llevar con satisfacción y orgullo por el mundo con cualidades superexcelentes", en palabras de Joan Gené, director del Incavi. Y el conseller de Agricultura Ganadería y Pesca, Òscar Ordeig, añadía que "el futuro pasa por hacer productos con valor añadido. Tenemos que ir a precio alto, valor añadido ya crear marca de país. Los productos alimenticios están más segmentados que nunca. El cliente quiere una experiencia singular y diferenciada". En esta oferta, pues, sumamos nuevos vinos con el sello. Hacía dos años que nadie entraba en el listado de Vinos de Finca Calificada, y este año son cinco los vinos que se incluyen en la lista, que pasa de 19 a 24. Cuatro de ellos son de la misma bodega.
Vinos de Can Bas
La bodega que aglutina cuatro vinos es Can Bas, el proyecto de Pere Ventura y Mireia Jové en la DO Penedès. Cuando adquirieron la finca, se dieron cuenta de que había cinco parcelas que no podían utilizar para hacer cava, el otro gran negocio de la familia. Eran variedades no autorizadas. "La finca tiene 700 años de historia y los viñedos debían quedarse. No teníamos intención de hacer una bodega, sino de preservar estas parcelas", explicaba Mireia Jové. Pere Ventura recordaba que es un proyecto de compromiso con la tierra y la gente que le rodea. "Mi familia, al igual que los Raventós, es la más antigua champañera de España. Cuando adquirimos la finca, la más histórica del Penedès, existe una promesa hacia las 27 generaciones de la misma familia que han estado allí. Los romanos ya hacían vino, por ahí pasa la Vía Augusta", rememoraba Ventura. Jové se hizo una promesa cuando adquirieron la finca de Can Bas y escribió: "la ambición de estos vinos debe ser que dentro de 10 o 15 años, para el 2025, sean Vinos de Finca Qualificada", L'" ha salido. Can Bas tiene dos enólogos, Bet Palahí para los vinos blancos, y Roger Ofèril para los tintos.
Mireia Juvé y Pere Ventura de la bodega Can Bas y Caves Pere Ventura.Pau de la Calle
La Cruz: 4.600 botellas, a 35 euros. Sauvignon blanc, la variedad de Rosalía. "Un vino blanco voluminoso, sin exuberancias, pero aromáticamente rico", decían los expertos. Un Sauvignon blanco con un perfil propio del Penedès, añadía Centelles.
La Romana: 1.900 botellas, a 65 euros. Xarel·lo y chardonnay. Un blanco "ambicioso", decían en cata. El nombre se refiere a los vestigios que tienen en la finca. Un vino que da saliva. Parte del vino reposa en ánforas de terracota. "White is the new black", decía la sumiller Meritxell Falgueras. Vino puro, mineral y profundo.
La Capilla: 6.000 botellas, a 35 euros. Viñedos de syrah y cabernet sauvignon que rodea una capilla medieval en Sant Joan de Salerm. Un vino intimista de cepas que tienen casi 30 años y de una parcela bien delicada.
Monreal: 2.700 botellas, a 70 euros. Cabernet sauvignon, un vino hecho para homenajear a los campesinos, ya que los Monreal eran los masoveros que custodiaron la finca. Un juego de frutas rojas y negras. Un vino para guardar.
Vino del Celler Collbaix
La bodega Collbaix es la de Josep Maria Claret y Sebastià Callà, dos campesinos vecinos. Empezaron a plantar viñedo en 1990. "Si el Bages había sido tan importante a nivel vitivinícola, por qué no podríamos volver a serlo", decía Claret. Cuando todo el mundo arrancaba viña, ellos plantaban sus propias manos. La DO Bages se creó cinco años más tarde, en 1995. Datos del Bages, que aportaron Centelels y Falgueres: en 1408 la mitad de la población del Bages tenía bodega propia en casa. Antes de la filoxera, entre 1860 y 1890, el Bages era la región con más viñedo de Cataluña. De hecho, Claret pone un ejemplo, "las cepas de macabeo que tenemos son enciclopedias, conocieron al abuelo y al bisabuelo, algo que yo no pude hacer". El vino de la bodega Collbaix que entra en la lista es el siguiente:
Singular negro: entre 1.500 y 3.000 botellas, a 31,5 euros. Cabernet sauvignon, plantado en terrenos de arcilla roja. Se pone de moda la variedad en los años 90. Viñedo situado en una colina, resguardado del viento y bien soleado. Profundidad y frescura balsámica. Fermenta en bota nueva y cría en bota nueva. Pasa entre 20 y 22 meses en madera. Un estilo maduro y mucha concentración de fruta.