Euforia desatada en Barcelona para celebrar el segundo Mundial de España

El gol del blaugrana Ferran Torres enciende las bengalas rojas en la plataforma marítima del Fórum

Euforia en la plataforma marina del Fórum después de la victoria de España
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Barcelona27.000 personas, según fuentes policiales, se reunieron en la plataforma marina del Fòrum de Barcelona para vivir juntas la final del Mundial. Mayoría de aficionados de la selección española, pero también una gran representación de argentinos. Como Mariella y Laura, dos argentinas que hace mucho tiempo que viven en Cataluña. "El mar nos inspira. Hemos venido aquí con un par de agallas. Hasta el final con la selección", confiaban.

Después del partido, la fiesta se trasladó a la plaza de Catalunya, donde se concentraron unos 13.000 aficionados; el Arco del Triunfo, con unos 5.000; y la plaza de España, con un millar. El balance de los Mossos d'Esquadra por la celebración de la final del Mundial es de tres detenidos, dos por el robo con violencia de un teléfono móvil en la ronda de Sant Pau y un tercero por el hurto de una mochila. Por otra parte, el Sistema de Emergencias Médicas (SEM) hizo 29 asistencias, de las cuales 24 en estado leve y cinco menos graves. Del total, 13 personas fueron dadas de alta en el mismo lugar y 16 requirieron traslado a un centro sanitario.

En comparación con la última victoria de España en el Mundial en el año 2010, las cifras se quedan muy cortas: hace 16 años la final se siguió en una gran pantalla instalada en la avenida Maria Cristina donde la Guardia Urbana cifró la asistencia en 75.000 personas. Después del partido aún continuaron unas 20.000, y la noche se saldó con 21 detenidos y muchos altercados.

"Que gane el mejor"

Eran las seis de la tarde del domingo y el metro ya iba lleno de aficionados con la camiseta de la selección española. Cuando quedaban tres horas para que comenzara la gran final contra Argentina, el partido ya empezaba en las calles de Barcelona. Las camisetas de la roja y las banderas de España teñían el centro de la Ciudad Condal. Nadie se quiso perder el acontecimiento. Olena, ucraniana de nacimiento, no tenía un claro favorito. “Que gane el mejor”, reconocía con una bandera de Argentina y de España en la espalda. Shania y Lanya son dos suecas que hicieron coincidir sus vacaciones para venir a ver el partido a Barcelona. “Soy culé, voy con Argentina por Messi y con España por los jugadores que hay del Barça”, confesaban vestidas con la camiseta argentina y la bufanda de España. En cambio, Pedro, brasileño que también está de vacaciones en Barcelona, iba en contra de Argentina.

La pantalla gigante en BCN, abierta

Cuando todavía quedaban dos horas para que el árbitro pitara el inicio del partido, miles de personas ya se habían concentrado en el Fórum para animar sin parar a pesar de los más de 6.000 kilómetros que separan Barcelona de Nueva York. Waving Flag, Danza Kuduro o Superestrella, la canción de la selección española en este Mundial, hicieron su acto de presencia en lo que parecía una discoteca (Bad Bunny tampoco faltó).

La pantalla gigante instalada en el Fórum de Barcelona

Los silbidos se los lleva la pantalla

“Hay nervios, pero estamos tranquilos porque España es mejor en el juego y creemos que ganará fácil”, aseguraban Abel y Aitor. “Argentina depende de Messi, mientras que nosotros tenemos muchos jugadores que hacen un equipo. Si uno no está bien aparece otro”, añadían. Más tensión tenían Iker, Mauro e Iván, aunque los tres confiaban en Luis de la Fuente. “Seremos superiores, pero luego se nos complicará. Acabará 2-1”, preveían.

Con la plataforma marina del Fórum a rebosar -cientos de personas miraban desde detrás de las vallas para no perderse ni un minuto de la final mientras esperaban para entrar-, los primeros aplausos fueron para Lamine Yamal y el himno de España. En cambio, los primeros silbidos se los llevó la pantalla, que en el momento de los once metros y durante ciertos momentos del enfrentamiento se quedó congelada por unos segundos.

Si alguien quería hacer la pausa de hidratación, tenía que asumir que se perdería buena parte del partido. Colas larguísimas que ni el pitido inicial disipó. “Llevo dos horas aquí. Solo quiero un agua”, se oía. Una única carpa y cuatro cajas para dar de comer y beber a 20.000 personas. Tanto la retransmisión del partido como la animación se hicieron en catalán.

Después de 90 minutos de sufrimiento, con algunos aplausos en momentos contados -como la salida al campo de Pedri, Ferran Torres y Nico Williams-, la afición estalló de alegría con la expulsión de Enzo Fernández en el tiempo añadido. También lo hizo con el gol de Nico Williams, aunque la alegría solo duró unos segundos, hasta que la gente se dio cuenta de que el gol había sido anulado por falta previa.

El cansancio se hacía evidente en el campo y en Barcelona. Muchos aprovecharon el descanso para descansar un rato en el suelo, pero rápidamente se levantaron para celebrar el gol de Ferran Torres. Tercera euforia de la noche que encendió bengalas rojas en el Fórum. Y todavía hubo un cuarto momento de euforia con el segundo gol de Ferran, pero volvió a ser anulado por fuera de juego.

Así se ha vivido el gol de Ferran Torres desde el Parc del Fòrum de Barcelona

Un escenario peculiar

Tal como pasó hace dieciséis años, Barcelona volvió a situar una pantalla gigante para seguir la final de la Copa del Mundo. Y lo hizo en un escenario con pasado histórico. Durante el franquismo, en esta zona de Barcelona estaba el Camp de la Bota, un histórico barrio de barracas donde el ejército francés se instaló en el siglo XIX y que, años más tarde, el franquismo utilizaría para fusilar a unas 1.700 personas que defendían la república. Este domingo se llenó de aficionados que celebraron la segunda estrella de la selección española.

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