Grandes hombres y grandes mujeres

El sastre de Besalú que acabó defendiendo el proteccionismo en Madrid

Pere Bosch Labrús fue diputado y propietario de los almacenes barceloneses El Águila

Retrato del economista y político Pere Bosch i Labrús publicado en La Ilustració Catalana.
08/09/2026 - 07:01 h.
3 min

El 6 de junio de 1981 un incendio voraz engulló un edificio histórico de la ciudad de Barcelona, el que estaba situado en la confluencia de la calle Pelayo con la ronda Universidad. No era un edificio más, porque años atrás había sido la sede de los almacenes El Águila, uno de los más importantes de la capital catalana durante décadas. La imagen emblemática que reflejó la prensa al día siguiente fue la de la figura del águila que presidía el edificio completamente rodeada de humo. Cayó pocos minutos después y puso fin a una larga historia.

  • 1826-1894

En el momento del siniestro, el edificio pertenecía a una sociedad que había quebrado y el mantenimiento de las dependencias, que estaban abandonadas, era nulo. Curiosamente, la misma calle Pelayo, pero por el extremo que desemboca en la rambla de Canaletas, unos días antes había sido el centro de atención de todo el Estado con motivo del asalto al Banco Central, unos hechos nunca aclarados del todo. Los almacenes El Águila eran uno de los últimos testigos de la era de los comercios de gran formato en Barcelona, un ámbito donde habían lucido también El Siglo, Can Jorba, los Almacenes Alemanes (más tarde, Capitol) o el Sepu. Curiosamente, el edificio de El Siglo terminó también vencido por las llamas justo cincuenta años antes de los hechos de los que hablamos.

El solar vacío no volvió a ser edificado hasta 1997, después de que un rosario de sociedades se fueran pasando la propiedad de la parcela sin que nadie comenzara las obras. Si tiramos atrás en el tiempo, encontraremos que el anterior propietario había sido Julio Muñoz Ramonet, que la había adquirido en la década de los cincuenta. Pero todavía podemos viajar más lejos en el tiempo, porque quien había construido el edificio en el año 1925 había sido Pere Bosch-Labrús Blat. Este empresario, fusilado en los albores de la Guerra Civil, era el hijo del fundador de una sastrería muy prestigiosa llamada El Águila: Pere Bosch Labrús, verdadero protagonista de esta historia.

Defensor del proteccionismo

Fuera de los negocios, si por algo fue conocido Bosch Labrús en su tiempo fue por su defensa acérrima del proteccionismo, una ideología en la que contaba con compañeros de viaje como Joan Güell Ferrer, de quien fue secretario. La implicación política le llevó a ser diputado en Madrid en casi todas las legislaturas entre 1876 y 1893, siempre en apoyo de las tesis proteccionistas.

Para poder convertirse en un hombre influyente en la política primero tuvo que construir su imperio, una tarea nada fácil, dado que procedía de una familia de origen humilde de Besalú. Tras cursar algunos estudios, a comienzos de la década de los cuarenta del siglo XIX decidió instalarse en Barcelona para tratar de abrirse camino en la vida. Su primer trabajo fue como dependiente en un almacén de tejidos, en unos tiempos en los que las personas que se lo podían permitir se aprovisionaban de tejidos de calidad para después visitar a un sastre que, con los materiales, les fabricara la ropa de vestir.

Unos años más tarde, en 1850, cuando consideró que ya había aprendido lo suficiente, se puso por su cuenta y abrió una sastrería. El negocio no paró de crecer, de modo que tuvo que cambiar de local en diversas ocasiones e incluso terminó abriendo sucursales en ciudades como Madrid, Sevilla, Cádiz y Valencia. Esto sería el embrión de los almacenes El Águila, que se dedicarían a comercializar mucho más que tejidos. Con los beneficios compró una finca rústica en Jaén que convirtió en una de las principales explotaciones agrícolas de Andalucía.

En su tiempo, las fuerzas proteccionistas no estaban en absoluto unidas, sino que había diferencias básicas de enfoque que provocaron conflictos y escisiones. La visión de Bosch tenía cierto tono regeneracionista español, y en esto estaba alejado de buena parte de los empresarios catalanes. Esta voluntad de evangelizar la Península le hizo estar alineado con el General Prim, con quien mantenía tesis muy próximas hasta su muerte en el atentado de 1870. Un año antes de este hecho, Bosch Labrús lideró la Declaración Proteccionista de Barcelona.

Entre 1870 y 1876 fue presidente de Fomento de la Producción Nacional y tres años más tarde lo sería de Fomento de la Producción Española, escisión de la anterior. Las dos entidades acabarían confluyendo para formar el actual Fomento del Trabajo. En 1883 fundó el Círculo Conservador-Liberal de Barcelona y años después, en 1889, dejó escrito que "Cataluña puede aspirar, y debe hacerlo, a algo más que ser la primera provincia de una nación pobre; debe aspirar a ser la primera de una nación rica".

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