Macroeconomía

Alemania deja atrás dos años de recesión

La economía germánica vuelve al crecimiento, con una subida del PIB del 0,2% de media en 2025

Imagen de archivo de la sede de Volkswagen, en la ciudad alemana de Wolfsburg.
15/01/2026
3 min

BarcelonaLa economía alemana, la mayor de Europa, dejó atrás la recesión en 2025 y recuperó el crecimiento después de dos años seguidos de caídas de la actividad económica.

El producto interior bruto (PIB, el indicador que mide el tamaño de una economía) de Alemania aumentó un 0,2% de media el año pasado, según datos publicados este jueves por Destatis, la agencia de estadística del país. En 2023 y 2024 había cerrado el ejercicio con caídas del 0,9% y del 0,5%, respectivamente.

"Después de dos años de recesión, la economía alemana recuperó ligeramente el camino del crecimiento", ha asegurado la presidenta de Destatis, Ruth Brand.

La principal causa de la recuperación económica es el consumo de las familias, que ha estirado el carro del crecimiento. Los hogares alemanes aumentaron un 1,4% su consumo en un contexto empresarial que se mantiene deprimido como en años anteriores. En este sentido, la inversión fue débil un año más y cerró en 2025 un 0,5% por debajo de 2024, tanto en lo que se refiere a la inversión en construcción como en la de bienes productivos, como maquinaria.

De hecho, la falta de inversiones es uno de los problemas que explican la debilidad del crecimiento del país desde hace años. Por un lado, la inversión pública ha sido deprimida durante muchos años por la obligación constitucional -flexibilizada hace unos meses– mantener el déficit público a casi el 0%, lo que impedía a las administraciones públicas endeudarse para invertir en infraestructuras o servicios que subirían la productividad de las empresas y los trabajadores. Asimismo, los fuertes niveles de endeudamiento privado tras la crisis y los problemas de la banca del país también han limitado el acceso al crédito y, por tanto, la capacidad inversora de las empresas.

Sin embargo, el gobierno alemán ha cerrado el año con un déficit (la diferencia entre lo que gasta y lo que ingresa) del 2,4% del PIB, tres décimas menos que la tasa del año anterior y seis décimas por debajo del 3% que marca la normativa europea. El canciller Friedrich Merz anunció un plan, aprobado por el parlamento el pasado marzo, por destinar 500.000 millones de euros a inversiones públicas en infraestructuras, defensa y otras industrias estratégicas.

Caída de las exportaciones

Otro de los puntos negros para la economía alemana, el sector exterior, tampoco se rehizo en el 2025: Por tercer año, las exportaciones alemanas continuaron en caída, en este caso del 0,3%. La fortaleza en los mercados internacionales –a lo largo de muchos años Alemania fue el primer exportador del mundo en valor, por encima incluso de China– había sido uno de los pilares de la economía germánica, sobre todo a través de su sector industrial.

Desde la pandemia y la guerra en Ucrania, sin embargo, la industria alemana ha sufrido problemas serios por el incremento de costes, especialmente los energéticos por la falta de acceso al gas natural y al petróleo procedentes de Rusia, que eran una fuente esencial de suministro de energía barata. A esto hay que añadir que sectores como las renovables o la automoción tienen actualmente una competencia mucho más dura de China y otros países asiáticos que en el pasado, además de la guerra comercial iniciada por Estados Unidos, tradicionalmente uno de sus principales socios comerciales.

De hecho, la actividad industrial manufacturera se redujo un 1,3% en 2025 por la competencia en los mercados internacionales. Asimismo, la construcción también tuvo un mal año, con un descenso de la actividad del 3,6%. Sólo el sector servicios creció, con un incremento del 1,2% en el comercio, la restauración, el transporte y la hostelería, aunque los servicios empresariales y el entretenimiento también cerraron el ejercicio con bajadas.

stats