Internacional 29/10/2020

El voto anticipado pronostica una participación récord en los Estados Unidos

Ya han votado 74 millones de estadounidenses, más de la mitad de todos los que lo hicieron en 2016

Carlos Pérez Cruz
3 min
Joe Biden, acompanyat de la seva dona, atén els mitjans de comunicació després de votar, aquest dimecres

WashingtonLo llaman el día de las elecciones pero, para cuando llegue, es probable que sea uno más, sencillamente el final de un mes de elecciones. De seguir a este ritmo, para cuando se abran las urnas en Estados Unidos el día 3 de noviembre es posible que hayan votado casi todos quienes lo hicieron hace cuatro años, en los comicios que enfrentaron a Donald Trump y Hillary Clinton. ¿El motivo? En esta campaña electoral el voto anticipado se ha disparado de tal manera que a media tarde del miércoles, hora catalana, a seis días para la cita electoral, ya habían votado casi el 54% de todos los electores de 2016. Entonces se recontaron 139 millones de papeletas.

Este miércoles, pues, 74 millones de norteamericanos ya habían ejercido su derecho a voto anticipado, según el U.S. Elections Project. En 2016 el número de personas que votaron anticipadamente llegó a 47,2 millones, una cifra que este año quedó superada el 22 de octubre, casi dos semanas antes de las elecciones. En algunos estados, como es el caso de Texas, la cifra es extraordinaria hasta el punto de que el miércoles ya habían votado el 90,8% del total de personas que lo hicieron hace cuatro años.

Las cifras son extraordinarias y apuntan a una participación no vista desde principios del siglo pasado. Pero la excepcionalidad del momento, con la pandemia causando estragos, impide afirmar de forma tajante que la afluencia a las urnas vaya a superar la de 2016. ¿Es una reacción masiva de los votantes demócratas contra Donald Trump? ¿Son los republicanos los que han ampliado su base? ¿Ambas cosas a la vez? ¿O simplemente que los ciudadanos están votando de forma escalonada para evitar aglomeraciones el próximo martes? Probablemente todas las opciones juegan su papel en unas presidenciales que se perciben como un punto de inflexión para Estados Unidos.

De momento son los demócratas los que parecen más movilizados. De la veintena de estados que facilitan datos de filiación partidista, el 47,7% de los que ya han votado estaban inscritos como demócratas y un 29,3% como republicanos. Entre los que han solicitado el voto por correo electrónico, el 44,2% son demócratas y el 26,1% republicanos.

Trump ha agitado el fantasma del fraude y lo ha vinculado, sin pruebas y sin que los precedentes le avalen, al voto por correo. Los conservadores confían en que el 3 de noviembre sea una mayoría republicana la que acuda a los colegios electorales y compense la teórica desventaja actual. Una circunstancia que puede ser relevante para entender la dinámica durante la noche electoral y la resolución de las elecciones.

Si se produce ese escenario de una gran mayoría de republicanos votando el 3 de noviembre, las primeras horas de la noche apuntarán a una victoria de Donald Trump. En general, el voto emitido el mismo día 3 se recontará antes que el resto, por lo que si el voto anticipado fuera mayoritariamente demócrata, los resultados podrían dar un vuelco y entregarle la presidencia a Joe Biden. Pero quizá habría que esperar días. Entre otras razones, porque hay estados que siguen admitiendo votos por correo y recontándolos hasta pasados varios días de las elecciones. Es el caso de Pensilvania, uno de los estados clave para determinar el ganador de las presidenciales. Con Trump insistiendo en que el ganador debe saberse la misma noche del martes, no es descabellado anticipar que el republicano se proclame victorioso antes de tiempo.

En una entrevista con la cadena televisiva PBS, Michael McDonald, profesor de ciencias políticas en la Universidad de Florida y creador del U.S. Elections Project, apuntaba que históricamente los demócratas han votado más que los republicanos de forma anticipada, pero que los republicanos solían hacerlo más por correo que los demócratas. Y mientras que lo primero se está cumpliendo, lo segundo no. “Podría ser que quizá algunos republicanos se hayan enfriado y, aunque hayan solicitado el voto por correo, estén planificando votar en persona”. O al menos es lo que esperan los conservadores después de la campaña tan feroz de Donald Trump contra el voto por correo. Si Florida, que ofrecerá probablemente resultados casi definitivos la misma noche del 3, cae del lado de Biden, Trump tendrá que empezar a pensar en milagros.

Biden también vota de manera anticipada

El candidato demócrata a las elecciones presidenciales norteamericanas del 3 de noviembre, Joe Biden, ha ejercido este miércoles el derecho en voto anticipadamente. Lo ha hecho acompañado de su esposa, Jill, en un punto de votación de la ciudad de Wilmington, en el estado de Delaware. Su rival en los comicios de la semana que viene, Donald Trump, también votó anticipadamente: lo hizo el sábado en Florida.

A la salida del centro de votación, Biden (que había anunciado un rato antes que votaría este mismo miércoles) ha señalado que el 3 de noviembre "los norteamericanos tienen en sus manos la posibilidad de situar a este país en un camino infinitamente diferente" del que ha seguido los últimos años bajo el mandato de Donald Trump.

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