Cerdán vincula su "persecución" a la amnistía: "Todo cambió después de la foto con Puigdemont"
El exdirigente del PSOE insiste en el Senado en su inocencia y califica las pruebas contra él de "especulaciones policiales"
BarcelonaInvestigado por presunta corrupción en el Tribunal Supremo, Santos Cerdán ha llevado este miércoles su estrategia de defensa en el Senado. En plena crisis del gobierno español por casos que se acumulan en los tribunales, y un mes después de salir en libertad provisional de la cárcel, el ex número tres del PSOE ha comparecido en la comisión del caso Koldo en la cámara alta para reivindicar una vez más su inocencia. Aunque se acogió a su derecho a no declarar sobre los hechos concretos por los que está encausado, aseguró que es víctima de una "persecución propia de la Inquisición" y vinculó su investigación a su papel en el acuerdo de la ley de amnistía.
"Me defenderé; ténganlo claro, soy inocente, no soy ningún corrupto y tarde o temprano lo podrán comprobar", ha dicho en una intervención inicial que ha leído desde un portátil. El exdirigente socialista, que antes de entrar en la sala ha estado hablando con su abogado, Jacobo Teijelo, ha denunciado que se le ha sometido a un proceso sin "garantías" en el que "no se investiga un delito concreto". Y en una respuesta posterior al senador juntero Eduard Pujol afirmó que la causa contra él "no habría explotado" como lo hizo si no hubiera liderado las negociaciones con Junts para la investidura de Pedro Sánchez, que culminaron con el acuerdo de Bruselas. "Hay un antes y un después de la foto con Puigdemont [...] Todo cambió después de esa foto", ha dicho.
El exsecretario de organización socialista ha afirmado que varias "fuerzas políticas" le dijeron que fuera "con cuidado" con las consecuencias de aquella negociación. "Todo viene de allí", ha dicho nuevamente en referencia al pacto por la amnistía en otro momento de la sesión, en respuesta al representante de Vox, Ángel Pelayo Gordillo. "Tuve que volver a tener escuchas en Madrid", ha explicado. De hecho, aseguró que, si bien políticamente volvería a liderar las negociaciones con el independentismo catalán y vasco para la investidura, personalmente no lo repetiría. "El coste para mí y mi entorno fue muy alto", argumentó.
Al margen del "contexto político" de su imputación, Cerdán reiteró que los audios que le incriminan están manipulados –tesis clave en su estrategia de defensa– y ha recordado que "los peritos de la Guardia Civil no pueden avalar la autenticidad total de los audios". Así, ha insistido en más de una ocasión en que "una grabación de 2019 no se puede hacer con un software del 2021". El exdiputado socialista, con todo, ha dicho que "se ha construido un relato" sobre él que no se corresponde a la realidad. También ha sugerido que detrás de la causa están las cloacas del Estado. "Es un golpe judicial contra el estado de derecho", ha dicho citando un artículo reciente del magistrado emérito del Palo. Cerdán ha calificado de "especulaciones policiales" las pruebas y ha puesto como ejemplo el hecho de que tanto la Guardia Civil como el juez del Supremo lo señalen como socio de la empresa Servinabar, propiedad de Antxon Alonso y clave en la trama de presuntas comisiones irregulares a cambio de adjudicaciones de obra pública. "Es absolutamente falso", ha dicho. La investigación asegura que Cerdán llegó a ser propietario de casi la mitad de la empresa, pero su defensa responde que el contrato por el que habría comprado el 45% de la compañía no tuvo "ningún efecto jurídico" porque no llegó a elevarse a público.
Niega "rotundamente" la financiación ilegal del PSOE
En sus breves respuestas a preguntas del senador de Vox, el del PP Gerardo Camps y la de UPN María del Mar Caballero, con los que ha habido varios momentos de tensión, Cerdán ha insistido en que "nunca ha participado en ninguna adjudicación, ni del gobierno de Navarra ni del gobierno de España" y que nunca ha "metido" la mano. También ha negado "rotundamente" que el PSOE se financiara ilegalmente mientras él era secretario de organización. De hecho, ha dicho que espera que si "alguna vez cae" Pedro Sánchez sea "por la democracia".
Eso sí, interrogado sobre el hecho de que su antigua formación le haya dejado solo, ha entonado el "mejor solo que mal acompañado". Y en el intercambio con el senador socialista Alfonso Gil no ha sido de reprocharle al PSOE que se le haya "olvidado" la presunción de inocencia en su caso. En otro momento, ha añadido que no necesita el apoyo de nadie y que tampoco le ha pedido. "Todo el mundo me ha dado la espalda, pero para defender mi inocencia no hace falta que me acompañe a nadie".
Cerdán, que también ha tildado de descontextualizados los mensajes de WhatsApp intervenidos en la causa sobre los gastos "desmedidos" de su mujer, lleva tiempo denunciando manipulaciones sobre su implicación en caso de que también salpica al exministro José Luis Ábalos y su exasesor Koldo García, ahora en prisión preventiva. En su primera comparecencia en la comisión del Senado, en abril del pasado año, ya negó tener responsabilidades en la presunta trama de corrupción, negó que Koldo fuera su "pupil" y se desvinculó de su ascenso. Unas declaraciones por las que este miércoles, y de acuerdo con las pruebas contra él en el Supremo, varios senadores le han acusado de mentir. La asociación ultra Hazte Oír, de hecho, ya se querelló contra él por falso testigo.