Internacional 01/05/2022

Empiezan a salir los civiles de la fábrica asediada de Mariupol

Rusia se encalla en el este de Ucrania a una semana del Día de la Victoria

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Evacuados de la planta siderúrgica de Mariúpol

BarcelonaLos vecinos de Moscú vieron el pasado jueves como las calles de la ciudad se llenaban de soldados, tanques, vehículos blindados, banderas rojas e incluso algún misil. El ejército ruso ensayaba el desfile de su gran día, el 9 de mayo, el más patriótico de todos en el calendario, porque marca el triunfo de la Unión Soviética contra la Alemana nazi en 1945. Tanto Ucrania como otros países occidentales dan por hecho que Vladímir Putin intentará vender este año una nueva victoria, esta vez contra los "nazis" ucranianos de acuerdo con su retórica. Pero, cuando falta una semana justa, se hace difícil augurar un adelanto significativo de las tropas rusas que permita al presidente hacer un discurso triunfalista. Sus tropas están encalladas en el este de Ucrania, donde hace días que no son capaces de romper la defensa ucraniana que, incluso, ha recuperado algunas posiciones.

El único éxito que Rusia podría hacer valer es la caída de Mariupol a pesar de que las autoridades ucranianas no han admitido la derrota. En esta ciudad del sudeste del país, clave para que Moscú se asegure el control de la salida al mar de Azov y un corredor terrestre entre el Donbás y Crimea, toda la atención sigue puesta en la fábrica siderúrgica Azovstal, donde se refugian un millar de combatientes del regimiento Azov y al menos 500 civiles, según Kiev. Este domingo ha llegado la primera novedad desde que el 21 de abril Moscú dio la ciudad por conquistada: las Naciones Unidas han confirmado el inicio de las evacuaciones de los civiles que hay en la planta, coordinadas con el Comité Internacional de la Cruz Roja, Rusia y Ucrania.

Civiles evacuados de Mariupol acompañados por un trabajador de la Cruz Roja.

Según el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, un primer grupo de 100 personas ya ha salido de Mariupol, mientras que el ministerio de Defensa ruso lo ha rebajado a 80. Según Moscú, los civiles han sido trasladados a Bezimenne, una localidad también de la provincia de Donetsk bajo control ruso. El Kremlin ha indicado que las personas que quieren ir hacia regiones controladas por Ucrania han sido entregadas a la ONU y a la Cruz Roja. En este sentido, Zelenski ha dicho que los evacuados llegarán este lunes a Zaporiyia. Se calcula que todavía hay 100.000 civiles atrapados en Mariupol, fuera de la fábrica, que también esperan poder ser evacuados de manera segura de una ciudad que hace semanas que se ha quedado sin agua ni medicamentos y donde escasean los alimentos. El alcalde ha anunciado que los intentos de abrir corredores humanitarios para estas personas se han pospuesto hasta el lunes por la mañana.

Rusia presiona en el Donbás, pero Ucrania resiste

Mientras, en el terreno militar, Rusia aumenta la presión en el Donbás. Un alto oficial militar ucraniano ha alertado este domingo de la "difícil situación en el este del país, sobre todo en las regiones de Izium y Sievierodonetsk, donde el enemigo ha concentrado la mayor parte de los esfuerzos y sus tropas más preparadas para el combate". El objetivo manifiesto del Kremlin es tomar el control total de las provincias de Donetsk y Lugansk, más allá de las zonas que ya controlan las fuerzas prorrusas. Pero la defensa ucraniana no decae: “A pesar de la complejidad de la situación, estamos brindando defensa y mantenemos las líneas del frente”, ha asegurado otro alto cargo militar ucraniano, el general Valerii Zaluzhnyi. Las tropas rusas están intentando ocupar el Donbás desde Izium, pero también se están preparando para atacar Mykolaiv desde Jersón, una región que ya controlan, según informa el ejército ucraniano.

Según Kiev, las líneas de contacto en los frentes del Donbás siguen resistiendo y en las últimas 24 horas asegura que se han repelido nuevo ataques en Donetsk y Lugansk. Y en el otro frente del este de Ucrania, el de Járkov, la segunda ciudad más grande del país también sigue sufriendo bombardeos intensos. En los últimos dos días, las fuerzas ucranianas han recuperado el control de cuatro localidades en la región. Ante la resistencia ucraniana, el Institute for the Study of War, think tank norteamericano que sigue la invasión, concluye que "parece cada vez más improbable que las tropas rusas consigan adelantos importantes en el este de Ucrania y es posible que las fuerzas ucranianas puedan hacer contraataques en los próximos días".

Apoyo de EE.UU.

Este domingo, Zelenski ha recibido en Kiev la visita (no anunciada públicamente) de la presidenta de la Cámara de los Representantes de EE.UU., Nancy Pelosi, que ha reiterado el apoyo de Washington en Ucrania hasta que "obtenga la victoria". "Nuestra delegación ha viajado a Kiev para mandar un mensaje inconfundible y rotundo en todo el mundo: América está firmemente junto a Ucrania", ha afirmado, y ha condenado la "invasión diabólica" del presidente ruso.

Moscú ha repetido en varias ocasiones que toda la ayuda militar extranjera que llegue a territorio ucraniano pasará a convertirse en un objetivo legítimo de su ejército. El último ejemplo ha sido el aeropuerto de Odesa, que Rusia atacó con un misil de largo alcance el sábado. Este domingo, el ministerio de Defensa ruso ha afirmado que en el ataque se habían destruido armas suministradas por EE.UU. a Ucrania.

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