Trump amenaza con utilizar los aranceles para forzar la anexión de Groenlandia
El magnate dice que podría aplicar impuestos a los países que se opongan a sus planes de ocupar la isla ártica
WashingtonDurante un acto en el Despacho Oval, el presidente Donald Trump ha amenazado con utilizar los aranceles para forzar la anexión de Groenlandia y presionar a aquellos países que se opongan. "Podría imponer un arancel a los países si no colaboran en el tema de Groenlandia, porque necesitamos Groenlandia para la seguridad nacional. Así que podría hacerlo", ha dicho el magnate a los periodistas.
Trump sigue empeñado en sus aspiraciones imperialistas sobre la isla ártica, pese al no rotundo por parte de Dinamarca y Groenlandia. No han pasado ni dos días desde que los representantes nórdicos acudieron a la Casa Blanca para dejar claro el "desacuerdo fundamental" con Estados Unidos y el presidente ya vuelve a cargar. Tampoco resulta sorprendente la declaración. Después de que el ministro de Exteriores danés, Lars Løkke Rasmussen, y la representante groenlandesa, Vivian Motzfeldt, dijeran que el control de Washington de la isla es una "línea roja para el Reino de Dinamarca", Trump hacía como si oír llover y contestaba: "Veremos que ocurre". "Necesitamos Groenlandia para la seguridad nacional. Así que veremos qué ocurre", decía.
En paralelo, el enviado especial de Trump a Groenlandia, Jeff Landry, ha afirmado en una entrevista en la cadena Fox que "se llegará a un acuerdo" para que Estados Unidos se quede la isla. Landry ha dicho que planea visitar la isla en marzo y que Trump "habla en serio" sobre la anexión del territorio autónomo de Dinamarca. "Le ha dicho a Dinamarca lo que busca y ahora es cuestión de que el secretario Rubio y el vicepresidente JD Vance lleguen a un acuerdo".
El enviado especial ha hecho estos comentarios mientras un grupo bipartidista del Congreso –con demócratas y republicanos– estaba en Dinamarca, donde se han reunido con los líderes daneses y groenlandeses en un gesto de solidaridad contra las amenazas de intervención militar de Trump.
El presidente estadounidense se ha obsesionado con la isla ártica, que cuenta con unos 75.000 habitantes, como un elemento esencial para la seguridad nacional de Estados Unidos. Esta visión no es exclusiva de Trump, pero. En 1867, bajo la presidencia de Andrew Johnson en EE.UU., un informe sugería el interés de comprar la isla ártica, por su ubicación estratégica y sus recursos. Casi un siglo después, en 1946, Harry Truman ofreció en Dinamarca 100 millones de dólares por Groenlandia. Pocos años después, en 1951, se inauguró la base aérea de Thule (o Pituffik), la base militar más septentrional de la Fuerza aérea de Estados Unidos.
Rasmussen lo recordó la existencia de este acuerdo firmado en 1951 tras la reunión con el vicepresidente JD Vance y el secretario de estado Marco Rubio. El danés puntualizó que si ahora había menos soldados estadounidenses era por una decisión de Washington. "En algún momento, tenían 17 instalaciones y bases militares distintas. Ahora solo tienen una. Habían llegado a tener unos 10.000 efectivos en Groenlandia, y ahora tienen alrededor de 200. Esta no es una decisión nuestra; es una decisión de Estados Unidos".