Coronavirus
Internacional 25/03/2021

La lucha por 10 millones de dosis evidencia la tensión en la UE por el caos de las vacunas

Bruselas reivindica que ha exportado más dosis de las que ha administrado ante las críticas de proteccionismo

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El presidente del Consejo  Europeo, Charles Michel, durante la vídeoconferència.

BruselasLa tensión por la escasez de vacunas ha escalado en la videocumbre europea de este jueves. Pfizer/BioNTech anunció hace unas semanas que la entrega de 10 millones de dosis previstas para la segunda mitad del año la avanzaría al segundo trimestre, y el reparto de estas vacunas extras ha desencadenado una pelea por los criterios de distribución, síntoma de la presión global que vive la Unión para acelerar la inmunización de su ciudadanía.

El país que ha liderado la oposición es Austria, junto con los más pobres del bloque, como Bulgaria, Eslovenia, Letonia, la República Checa y Croacia, que se han visto más perjudicados por los incumplimientos de AstraZeneca porque diseñaron una estrategia de vacunación altamente dependiente de esta farmacéutica.

Hacía una semana que los representantes de los gobiernos de la Unión discutían sobre los criterios del reparto bajo la presión de Austria, que reclama una porción más alta de estos 10 millones de dosis adicionales, y la discusión se ha repetido en la videocumbre. Bruselas insiste por activa y por pasiva que ya se está teniendo en cuenta que ciertos países tienen más dependencia de AstraZeneca a la hora de repartir las vacunas, pero Kurz no cede. Y eso que Austria ha vacunado a un 13,8% de su población con la primera dosis, por encima de la media europea y por encima también de Eslovenia, la República Checa y Croacia.

Diversas fuentes diplomáticas y también desde la Comisión han recordado a lo largo de la semana que fue decisión del gobierno austriaco poner todos los huevos en la cesta de AstraZeneca. Cuando se firmaron los contratos de las vacunas, cada gobierno tenía derecho a un sistema de reparto basado en los porcentajes de población respecto al conjunto de la Unión Europea. Al mismo tiempo, sin embargo, podían decidir si querían comprar más o menos dosis de ciertas vacunas y Austria optó por priorizar AstraZeneca.

"Kurz podría reconocer que se ha equivocado en vez de decir que la Unión Europea es mala. No ha creado un ambiente propicio para la empatía", decía el jueves una fuente diplomática. Los líderes no tenían que ponerse de acuerdo este jueves sobre esta cuestión, porque es competencia del comité de expertos y representantes de los gobiernos que gestionan las vacunas, pero la tensión ha escalado porque, según el Financial Times, algunos líderes, como Angela Merkel, han hecho frente a las amenazas de Kurz. Finalmente, el canciller austriaco ha twitteado satisfecho porque se ha decidido que el debate pase a manos de los embajadores y no del comité de expertos.

Más dosis exportadas que administradas

Todo este lío es síntoma de la urgencia de los gobiernos europeos por avanzar en la inmunización de su ciudadanía. Según las cifras que ha presentado este jueves a los líderes la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, la UE ha exportado más dosis desde diciembre de las que ha administrado. Concretamente, ha enviado al exterior de la UE 77 millones de vacunas, mientras que ha administrado 62 millones. Las farmacéuticas, sin embargo, han entregado 88 millones y, por lo tanto, hay 26 millones de dosis que no se han administrado.

De los 77 millones de dosis exportados, ha dicho Von der Leyen, 31 millones se han dado a 54 países a través de Covax, la iniciativa de la OMS para distribuir vacunas a los países más pobres. El resto se han exportado en 33 países y un gran grueso, un total de 21 millones, se han enviado al Reino Unido. Von der Leyen no ha puesto sobre la mesa estas cifras de manera gratuita. La Comisión Europea está en una guerra abierta con AstraZeneca (origen último también del conflicto interno de la UE por el reparto de las dosis adicionales de Pfizer), y para hacer cumplir la farmacéutica anglosueca, ha aprobado el endurecimiento del mecanismo de control de exportaciones de vacunas para poder vetar los envíos a los países que no venden a la UE o que han avanzado más en la inmunización. Con estas cifras, la UE quiere demostrar que no es proteccionista, sino todo lo contrario. "Europa siempre apoyará ferviente la cooperación global. Invitamos al resto a coincidir con nuestra apertura", ha dicho Von der Leyen.

A pesar de las reticencias de algunos países nórdicos y liberales por el proteccionismo que implica este mecanismo, los líderes europeos lo han apoyado este jueves, más con el objetivo de dar un golpe sobre la mesa en un contexto global de guerra de vacunas que de usarlo. Bruselas, sin embargo, pide tranquilidad y paciencia. Promete que a partir del segundo trimestre llegarán 360 millones de vacunas y que la UE podrá cumplir el objetivo de vacunar el 70% de la población adulta antes del verano.

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