OpenAI asegura que ha resuelto uno de los grandes problemas matemáticos del milenio pero la acusan de plagio
Se trata del problema Navier-Stokes, que hace 90 años que está irresuelto
OpenAI, la empresa creadora de ChatGPT, ha asegurado este martes que uno de sus modelos de inteligencia artificial ha encontrado la solución del problema Navier-Stokes, uno de los seis problemas matemáticos del milenio, que hace 90 años que está sin resolver. Estos enigmas fueron establecidos el año 2000 por el Clay Mathematics Institute, que ofrece un premio de un millón de dólares para cada solución que se encuentre. "Este hito representa un trabajo sustancial por parte de matemáticos e investigadores de IA", ha explicado la empresa en un informe en el que ha publicado la respuesta.
Según la empresa, han trabajado 10.000 agentes de IA de forma coordinada y durante 88 horas, a través de un modelo que todavía no se ha presentado al público y que es "significativamente más capaz" que sus últimos. En este sentido, la empresa insiste en que este hito es la evidencia irrefutable de que ya estamos "en el siguiente periodo de progreso de la IA".
Aunque OpenAI afirma haber resuelto el problema, cabe destacar que todavía faltan meses para comprobar si, efectivamente, la compañía lo ha resuelto bien.
Acusados de plagio
Ahora bien, el presunto hito histórico ha quedado eclipsado por acusaciones de plagio. Según The Wall Street Journal y el mismo director ejecutivo de OpenAI, Sam Altman, la empresa empezó a probar su nuevo modelo el pasado 1 de septiembre con los llamados Problemas del Milenio justo después de que les llegara el rumor de que dos de estos problemas estaban a punto de ser resueltos.
Los rumores apuntaban a la investigación del matemático de la Universidad de Nueva York Tristan Buckmaster y el investigador de Anthropic -empresa competidora- Levent Alpöge, que trabajaban en conjunto de forma personal y libre de cualquier acuerdo oficial. "Es cierto que lo intentamos porque la semana pasada hubo rumores en internet de que los modelos de Anthropic habían resuelto un problema del milenio y teníamos curiosidad por saber si los nuestros también podían hacerlo", apuntaba Altman. En la práctica, sin embargo, Buckmaster y Alpöge habían avanzado de forma significativa en la resolución del problema, pero no habían encontrado la solución.
Finalmente, la noche antes de que OpenAI publicara la solución, el profesor universitario publicó un PDF con detalles importantes sobre el tema. Aseguraba, por una parte, que todavía no había resuelto el problema y que recientemente había estado en contacto con la empresa. En concreto, hablaron del hecho de que uno de los modelos de OpenAI habría encontrado una respuesta al enigma, y que lo habría hecho, seguramente, a través de uno de los métodos que empleaban Buckmaster y Alpöge. "Casi nadie más que conozca trabajaba en ello [en este método]. No es la dirección a la que se llega en pocos días dando a un modelo el enunciado del problema", explica el profesor en el PDF.
Así, la empresa ofreció al profesor firmar la solución en conjunto, con la única condición de que Alpöge no estuviera incluido por su vinculación con Anthropic. Insistieron en que querían que el investigador "fuera eliminado de la autoría".
El profesor se negó a las dos peticiones recalcando que se había sentido "presionado" por OpenAI y que no había podido revisar la manera en que los modelos habían resuelto el enigma. Un día después, OpenAI publicó la solución.
Por su parte, la compañía de Altman ha negado las acusaciones de plagio, pero reconoce que no se puede descartar que las conversaciones que han tenido los investigadores con la IA hayan contribuido a resolver el problema de alguna manera.