El martes, en el Telenoticias vespertino, nos informaban de la creación de la oficina de protección de derechos lingüísticos por parte del gobierno de la Generalitat. Nace con la intención de acompañar a las personas que quieran interponer quejas ante posibles vulneraciones en el uso de la lengua. Lo comunicó Salvador Illa en el acto de celebración del primer aniversario del Pacto Nacional por la Lengua, en el que el conseller de Política Lingüística, Francesc Xavier Vila, admitía que quedaba trabajo por hacer. Y tiene razón. El mismo día, en la larguísima pausa publicitaria de El petit peó, el Sense ficció dedicado a Arturito Pomar, pensamos en esta noticia. Nos tragamos diez minutos de anuncios: un total de veinticinco spots y cuatro autopromociones de la cadena. En esta parada comercial aparecieron tres anuncios en castellano que, casualidad o no, se emitieron de manera consecutiva. El primero era un anuncio de hojas de afeitar Gillette diseñadas para usuarias femeninas. Fíjate tú, la presentadora era la influencer Laura Escanes, que nos decía que “Hay días que necesito tiempo para mí” y que “el mango pivotante me deja la piel suave incluso en zonas difíciles”. Teniendo en cuenta que la creadora de contenido forma parte del elenco de fichajes de la cadena, resulta extraño verla en la misma televisión para la que trabaja dirigiéndose a la audiencia en castellano. Por supuesto, no es culpa de ella sino del departamento comercial, que debería tener en cuenta este tipo de contradicciones. En la misma pausa publicitaria vimos un anuncio de siliconas adhesivas donde el veterano periodista Pedro Piqueras hablaba en catalán con un experto en este producto. El otro anuncio en castellano fue el de Michelin. Si otras marcas internacionales como Bimbo, Ikea, Carrefour y Verisure tienen interés por anunciarse en TV3 en catalán (y así pasó en esta larga pausa), seguro que la famosísima marca de neumáticos también podría hacerlo. Teniendo en cuenta la cantidad de chefs catalanes estrellados por su guía, saben perfectamente que Cataluña tiene una identidad cultural y una lengua propias. El otro anuncio en castellano era, fíjate tú, del ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030. Un spot narrado en castellano y subtitulado en catalán. Gracias por el detalle. Pero clama al cielo que un anuncio de un ministerio de España no se grabe en las diferentes lenguas cooficiales del Estado. Tomen nota, conseller Vila. Es inaudito que el gobierno español utilice la televisión pública catalana para comunicarse con la ciudadanía en una lengua que no es la propia de la cadena, porque esto refuerza la idea de que en el ámbito institucional el castellano es la lengua principal universal y el catalán, en subtítulos, es de un rango inferior. Normalizar las excepciones hace perder el sentido al deber de anunciarse en catalán en TV3. Si unas empresas no lo hacen, ¿por qué han de hacerlo las otras? Desactiva la posibilidad de aplicar un criterio y se convierte en una incoherencia. Y la incoherencia afecta la legitimidad de cualquier exigencia futura.