Opinión 02/02/2021

El análisis de Antoni Bassas: 'El ancho de vía de ERC y JxCat'

La única vía posible es la de la unidad alrededor de una idea simple: primero hacemos la independencia y mañana ya nos pelearemos

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Bassas
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Esquerra ha usado el concepto “la vía amplia” para referirse a su camino hacia la independencia. Vía amplia, ya se entiende, quiere decir que en ella caben los independentistas nuevos y los viejos, los de “tenemos prisa” y los de “tenemos que ser más”, los de “con España no hay nada que hacer” y los que creen en la España fraternal. Naturalmente, “vía amplia” quiere decir que la de Junts per Catalunya es estrecha, porque en ella solo caben puros y recalentados.

Ha sido decir eso de “vía amplia” y que Laura Borràs haya contestado:

Más allá de los juegos que se pueden hacer con la palabra vía, hay que entender que ningún partido, por sí solo, y aquí incluyo a la CUP, tiene ninguna vía rápida hacia la independencia. Hoy entrevistamos a la cabeza de la lista de la CUP-Guanyem, Dolors Sabater, que dice: “Tenemos que conseguir que el Estado acepte un referéndum y, si no, desbordarlo”. Y cuando Esther Vera le pregunta cómo se obliga al Estado a aceptar el referéndum, dice: “Con una estrategia compartida”. O sea, con una suma de todos las vías, al menos las principales.

Al Estado solo se le puede hacer entender que está ante un problema que no se resuelve con espías, policías y jueces en la medida que la independencia es vista como la mejor opción, casi inevitable, por una mayoría, fruto de un entusiasmo como el de 2017, un entusiasmo generacional que las encuestas nos dirán si los jóvenes de hoy comparten después de la represión y la desunión que siguió al 1 de Octubre.

El problema de la vía, de cualquier vía, son los obstáculos colocados en medio del trayecto, entre los cuales los principales son la fatiga y la desconfianza que transmiten ERC y JxCat. La fatiga es humana y la desconfianza es comprensible pero letal. La única vía posible, la que suma, es la de la unidad alrededor de una idea simple: primero hacemos la independencia y mañana ya nos pelearemos. Es de sentido común, y el sentido común ha estado ausente en esta cuestión desde el principio.

En este sentido, el resultado electoral podría no aclarar las cosas: Esquerra busca un cara a cara con el PSC para dar la sensación de que se disputan el primer lugar y para arrinconar a Junts per Catalunya, y por eso ERC dice que no pactará con el PSC. ¿Con quién piensa pactar para gobernar? Porque con los comunes difícilmente tendrá suficiente. 

Mientras tanto, Illa receta amnesia. “Pasar página”, dice. Miquel Ferreres lo ha clavado hoy en nuestra contraportada: “Os prometo una Catalunya sin revanchas”, dice Illa por la tele. Y le contesta la pareja: “Por la revancha que no se preocupe, esto es trabajo de los jueces, que hace tres años que se ocupan de ello a fondo. Nos ha salido magnánimo”.

Nuestro reconocimiento para los que trabajan en primera línea, un recuerdo para los que sufren, para los presos políticos, para los exiliados, y que tengamos un buen día.

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