La gobernabilidad del Estado

El dilema del PP con la moción de censura

Los casos judiciales que afectan al PSOE hacen que al PP ronde la idea de forzar una votación contra Sánchez en el Congreso

Alberto Núñez Feijóo en la primera sesión de control después de la imputación de Zapatero.
25/05/2026
4 min

MadridYa hace tiempo que el PP vive en un día de la marmota. Cada vez que estalla un escándalo judicial del entorno político más cercano a Pedro Sánchez, ronda la idea de forzar una moción de censura. Es lo que ha pasado estos días con la imputación del expresidente socialista José Luis Rodríguez Zapatero por tráfico de influencias en la Audiencia Nacional. Igual que pasó con las investigaciones contra José Luis Ábalos, primero, y Santos Cerdán, meses más tarde, en tramas de presunta corrupción. ¿Debería impulsar Alberto Núñez Feijóo una moción de censura para intentar acortar la legislatura? La conclusión a la que ha llegado por ahora Génova es la misma que en los casos anteriores. El PP no dará ningún paso sin tener los apoyos garantizados.

"No depende de mi voluntad". El líder de los populares ha repetido este argumento hasta el aburrimiento esta legislatura. Los cuatro votos que le faltaron para conseguir ser investido presidente después de las elecciones del 2023 son los mismos que esgrime para cerrar la puerta a la moción de censura que se ha vuelto a poner sobre la mesa por iniciativa de Vox, que no tiene suficientes diputados en el Congreso para registrarla y está a merced de lo que decida el PP. El líder del partido de extrema derecha, Santiago Abascal, pidió el martes, el día que saltó la noticia de la imputación, que el PP la presente, aunque no den los números, para "retratar a la mafia" de Sánchez y obligar a sus aliados de la investidura a ponerse en evidencia. La lectura que hace la dirección del PP es diferente. Si la mayoría plurinacional no lo deja caer, el líder del PSOE puede salir reforzado.

"No regalaremos una victoria a Sánchez con una moción de censura fallida", defendió la portavoz del PP en el Senado, Alicia García, en una rueda de prensa el jueves en la que remarcó que son partidos como el PNB o Junts los que deben hacer "una reflexión". Aunque el día anterior Feijóo no quisiera cerrar del todo la puerta a presentarla en algún momento –"haré todo lo posible para que haya un cambio de gobierno", dijo en una conversación informal con periodistas en el Congreso–, de momento no se mueve nada por mucho que alguna voz del entorno de los nacionalistas vascos, como la del exportavoz en el Congreso Iñaki Anasagasti ya haya pedido un cambio de postura a su partido y se muestre públicamente a favor de la moción de censura. A pesar de que afloren este tipo de opiniones, en el PP tienen claro que, por mucho que pueda aumentar la presión, hoy por hoy los dirigentes del PNB y Junts se mantienen firmes en la negativa a darles sus votos.

Ambas formaciones hace tiempo, sin embargo, que apuntan hacia la vía de las elecciones anticipadas. La minoría con la que gobierna Sánchez y sobre todo, los casos de presunta corrupción que han ido saliendo alrededor del PSOE son los motivos. Este domingo han insistido los jeltzales, en un mitin en Durango ante 2.500 personas. "Es ciertamente muy difícil que Sánchez pueda culminar la legislatura. Más bien diría que sería irresponsable seguir más allá de 2026 sin rumbo, sin presupuestos, sin una mayoría estable y con una agenda descontrolada y judicializada", ha señalado el presidente del PNB, Aitor Esteban.

La carrera hasta 2027

Así pues, a la espera de la declaración en sede judicial de Zapatero el 2 de junio –si no hay cambios de calendario– y de lo que se pueda ir sabiendo, no parece que la presunta corrupción haya de hacer caer ahora el gobierno progresista, como tampoco lo hicieron los escándalos de los dos exsecretarios de organización del PSOE. Para el PP, esta legislatura ha sido una carrera de fondo con el doble objetivo de consolidar el liderazgo de Feijóo y de desgastar la figura de Sánchez. En este sentido, en Génova consideran que el tiempo juega en contra del líder del PSOE y que cada nueva información sobre Zapatero u otros casos pendientes de juicio –el del hermano de Sánchez es inminente y también el de su mujer– contribuye a disminuir las posibilidades de que en las próximas elecciones generales, previstas para 2027, se pueda repetir el escenario de hace cuatro años, que dejó a Feijóo a las puertas de la Moncloa.

De hecho, el día previo a la imputación del expresidente español y el día después de las elecciones andaluzas, Feijóo proclamó que daba el pistoletazo de salida a la campaña de las generales. Uno de los retos que afronta el PP es mejorar los resultados en Cataluña, uno de sus puntos débiles. También lo son otros territorios del norte del Estado, como el País Vasco y Navarra, con la diferencia de que Cataluña es la segunda autonomía que reparte más escaños solo por detrás de Andalucía. De los 48 diputados catalanes en el Congreso, los populares solo obtuvieron 6 –un 12,5% del total frente al 41% de los 61 escaños andaluces–. Que crecer en Cataluña puede ser determinante y que es una prioridad ha quedado en evidencia por el hecho de que el anuncio del inicio de la campaña de las generales ha ido acompañado con la convocatoria del congreso del PP catalán.

Tener el partido cohesionado y fuerte en todo el Principado es una de las herramientas para mejorar las perspectivas electorales de Feijóo. De hecho, la apuesta por reforzarse orgánicamente ya fue el movimiento que hizo el líder del PP hace un año con la convocatoria de un congreso extraordinario estatal ante la posibilidad de que Sánchez avanzara elecciones. Un escenario que finalmente no se ha producido, pero que continúa presente en las quinielas de los analistas políticos y de los partidos.

stats