La gobernabilidad del Estado

La estrategia de Feijóo para desmarcarse del juicio a las cloacas del Estado

Los de Feijóo se desvinculan alegando que hace más de una década del caso y atacan a Sánchez con el juicio de Ábalos

El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, y el expresidente del Gobierno Mariano Rajoy, durante la presentación del libro 'El Rey' de Manuel García-Pelayo, en el Senado.
07/04/2026
3 min

MadridYa el día previo al inicio del juicio del caso Kitchen en la Audiencia Nacional, el PP avanzó que su estrategia era la de hacer un cortafuegos. "Feijóo no es la Kitchen", proclamaron fuentes del partido. Este ha sido el planteamiento de los populares a lo largo del primer y segundo día de vista oral. El argumentario que repiten los actuales dirigentes del PP tanto en público como en privado es que se trata de un asunto relacionado con el pasado, que no tiene absolutamente nada que ver con Alberto Núñez Feijóo y el equipo del actual presidente popular. La encargada de verbalizarlo este martes ha sido Alicia García, portavoz en el Senado, en una rueda de prensa centrada en atacar a Pedro Sánchez por la presunta corrupción que le rodea. "Estamos hablando de un caso de hace más de diez o quince años, pero es que hoy se juzga un caso de hace quince minutos del PSOE. Y los que quedan", ha defendido.

El inicio del juicio en el Tribunal Supremo contra José Luis Ábalos, ex número tres de Sánchez en el PSOE y exministro de Transportes, al día siguiente de que comenzara el de la Kitchen, ha sido la coincidencia perfecta para que el PP apunte este discurso. Los populares sostienen que su partido ya pagó las consecuencias políticas de casos como la Kitchen o la Gürtel con la moción de censura del 2018 que hizo caer el gobierno de Mariano Rajoy, mientras que el PSOE aún no ha pagado el precio de los escándalos de Ábalos o Santos Cerdán, el sucesor del exministro de Transportes en la secretaría de organización socialista y hasta hace menos de un año mano derecha del presidente del gobierno español. La portavoz popular en el Senado ha recriminado que justamente "los que llegaron dando lecciones sobre corrupción, han acabado protagonizándola y están embarrados hasta el cuello".

Y lo cierto es que en el juicio de la Kitchen, que juzga la cúpula del ministerio del Interior con Rajoy, no se sienta en el banquillo de los acusados ningún cargo de la etapa de Feijóo. El líder del PP reivindica que sus secretarios generales tienen trayectorias "irreprochables" y no hay ningún consejero de su etapa como presidente de Galicia que esté investigado por corrupción. "No somos iguales", dicen en Génova para diferenciarse de Sánchez a pesar de que otras formaciones, como Vox, aprovechan los juicios a excargos de unos y otros para ponerlos en el mismo saco. El Senado es, justamente, donde el PP busca centrar el foco en los casos relacionados con Sánchez y desviar la atención de los que comprometen a figuras que han sido clave en su partido, como es el caso de Rajoy –citado como testigo en el juicio– o Jorge Fernández Díaz –principal acusado y suspendido de militancia desde julio de 2021, pero todavía con el expediente abierto–.

Entre los movimientos que responden a este objetivo anunciados por García en la cámara alta hay un nuevo intento de citar a la mujer de Cerdán, Francisca Muñoz, el próximo jueves en una de las comisiones de investigación enfocadas en el entorno de Sánchez –después de que ayer lunes les dejara plantados alegando motivos médicos–. Además, en la sesión de control de este martes por la tarde en el Senado, en la que Carlos Cuerpo se ha estrenado como vicepresidente primero, uno de los temas ha sido justamente Ábalos y lo que el PP ha llamado "la primavera negra del sanchismo" –también se juzgará antes del verano alhermano del líder socialista–. Cuerpo ha evitado la polémica en línea con el posicionamiento de la Moncloa, que se desvincula de la situación del exministro de Transportes.

El juez descarta juzgar al PP

En la segunda sesión del juicio del caso Kitchen el tribunal que juzga a los diez acusados por la guerra sucia de Interior ha dado un poco más de aire al PP de Feijóo por el hecho de haber descartado sentar al partido en el banquillo de los acusados como partícipe a título lucrativo. El PSOE, que ejerce de acusación popular, había pedido suspender el juicio y volver a la fase previa de instrucción para poder imputar tanto al PP como persona jurídica como a la exsecretaria general María Dolores de Cospedal. La presidenta del tribunal, Teresa Palacios, ha argumentado que no se puede retrasar aún más el juicio de unos hechos que datan de 2013. "Ya tocaba", ha subrayado, avalando así la instrucción del polémico juez Manuel García-Castellón, ya jubilado.

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