Política 18/02/2021

El papel de los Mossos en las protestas condiciona las negociaciones por la investidura

JxCat y la CUP se reúnen por primera vez después del 14-F

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Lanzadora de foam de los Mossos apuntando en una concentración en Lleida por Hasél
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Esquerra, JxCat y la CUP se conjuraron después del 14 de febrero para una negociación rápida para formar gobierno, pero el contexto con el que se producen las conversaciones condicionará de pleno la posibilidad de avanzar en la investidura. Las protestas en contra de la prisión del rapero Pablo Hasél y la actuación de los Mossos d'Esquadra en las manifestaciones -ha habido enfrentamientos y una chica ha perdido el ojo- han irrumpido en la negociación y este jueves la CUP ha pedido un "giro de 180 grados" a Interior para continuar las conversaciones con Junts per Catalunya, con quienes se ha reunido por primera vez este mediodía.

La formación de JxCat dirige el departamento, pero a través de un comunicado ha valorado "críticamente" el rol de la policía catalana. La tensión interna dentro del partido por esta cuestión se ha hecho notar a lo largo de toda la legislatura -sobre todo entre el ex presidente Quim Torra y el ex consejero de Interior Miquel Buch, a quien acabó cesando- y también la candidata de Junts, Laura Borràs, se ha mostrado crítica con la actuación de los Mossos. "Los errores cometidos por algunos agentes de la BRIMO, que en ningún caso pueden quedar impunes", ha dicho el partido en un comunicado.

En este sentido, ha movido ficha el consejero de Interior, Miquel Sàmper, nombrado en septiembre por Torra por su malestar con Buch, que ha abogado por abrir un debate en el Parlament sobre la reforma del modelo de orden público en Catalunya: "Es inaplazable y urgente". A parecer de Sàmper, "una manifestación en pleno siglo XXI no puede acabar con una persona lisiada de gravedad", en alusión a la joven que ha perdido un ojo, y ha apostado por un debate similar al que se hizo en el Parlament cuando se prohibieron las pelotas de goma. Aun así, también ha avisado que no se pueden repetir los disturbios de estos últimos días y ha mostrado solidaridad con los agentes de los Mossos que se han visto expuestos a ellos. Ha reclamado ejercer el derecho en la manifestación, pero que "no se ponga en peligro para ejercerlo mal", ha considerado.

El departamento de Interior será uno de los puntos calientes de la negociación con la CUP, puesto que los cupaires ya han reclamado la disolución de la Brimo, la dimisión del consejero y la retirada del Govern de todas las causas contra independentistas en las que pide penas de prisión. Fuentes del Govern aseguran que en esta legislatura ya han intentado salirse de las acusaciones en contra de manifestantes, pero que la ley es clara si hay una agresión a un funcionario público: la Generalitat tiene la obligación de ofrecerles una defensa. Donde sí hay margen, añaden las mismas fuentes, es al retirar las peticiones de pena por atentado a la autoridad o delitos de desobediencia. En el programa electoral de Junts, de hecho, una de las cuestiones a las que se comprometían en la próxima legislatura era "a blindar" el derecho de manifestación en las movilizaciones.

Ahora bien, ¿quién ostentará a partir de ahora la consejería de Interior con los resultados del 14-F? Tanto JxCat como Esquerra rehúyen de hablar en estos momentos de reparto de consellerias de cara el futuro Govern, pero fuentes de Junts apuntan que les toca a los republicanos asumir la conselleria de Interior si ahora cogerán la presidencia de la Generalitat. Esquerra, a su vez, es consciente de esta posibilidad. En los dos periodos que han gobernado la Generalitat desde la restauración de la democracia, entre el 2003 y el 2010 y entre el 2016 y hasta la actualidad, han visto como este departamento era regido por el PSC, Iniciativa, CDC y JxCat, pero nunca por ellos. En la última legislatura se han mostrado críticos en varias ocasiones con el trabajo de la conselleria -la última vez por el conflicto con la rave de Llinars-, pero sin quebradizas, puesto que salvaron el consejero Buch de ser reprobado justo después de las manifestaciones tras la sentencia del 1-O. ¿Qué harían los republicanos si gestionaran Interior? Su programa electoral habla de cuestiones como unificar el cuerpo de Mossos con el de todas las policías locales, pero se evitan los temas más espinosos, como por ejemplo qué pasaría con el futuro de la Brimo.

La candidata de JxCat, Laura Borràs, en el acto de inicio de campaña

Reunión en Waterloo y comisión negociadora

Este jueves ha sido día de reuniones internas en Junts. A primera hora el ex presidente Carles Puigdemont se ha encontrado con la candidata de JxCat, Laura Borràs, y otros dirigentes de la cúpula de JxCat en Bélgica para analizar los resultados electorales y la formación de gobierno con las otras fuerzas independentistas. JxCat ha explicado en un comunicado que Puigdemont y Borràs han coincidido en "remarcar la importancia de haber superado el 51% de los sufragios" por parte del independentismo y que el resultado de las elecciones tiene que favorecer la formación de un ejecutivo independentista que aplique el "mandato".

Posteriormente, a primera hora de la tarde, también se ha reunido la dirección del partido de forma extraordinaria y ya ha designado la comisión que negociará para formar gobierno: estará encabezada por el secretario general, Jordi Sànchez, con los vicepresidentes del partido Elsa Artadi y Josep Rius, además del diputado Francesc Dalmases y la portavoz en Madrid, Míriam Nogueras. Ya se han reunido con la CUP y en las próximas horas lo harán con Esquerra.

JxCat se plantea la negociación en diferentes pantallas. En un primer momento cree que se ha de abordar un acuerdo programático que también incluya la estrategia en el Congreso de los Diputados -un extremo en el que está de acuerdo la CUP- y después la estructura del Govern. Para evitar las discrepancias entre los socios que ha habido en esta legislatura, Junts pide buscar un común denominador con los republicanos -que apuestan por la mesa del diálogo- y la CUP -que propone un nuevo referéndum antes del 2025-. En el programa electoral, Borràs llevaba activar de nuevo la declaración de independencia cuando estuvieran los "preparativos" terminados y se pudiera defender. Sin rumbo compartido, creen, la legislatura puede volver a ser un "guirigay", en palabras de Sànchez en la entrevista al ARA .

Si se logra el pacto sobre la hoja de ruta, la siguiente estación será, según JxCat, la estructura del Govern. La primera variable a resolver es el rol que querrá jugar la CUP, que tiene que debatir en las próximas semanas si se implica en la gobernabilidad -Endavant ya se ha opuesto y Poble Lliure se muestra dispuesto a valorarlo-. En función de esto, el gobierno será de coalición entre dos partidos como hasta ahora o se puede ampliar a tres, según JxCat. A diferencia de Esquerra, rechazan incorporar a los comunes al ejecutivo porque remarcan que no se puede pactar un programa independentista.

En cuanto a las preferencias sobre las áreas de Govern, en Junts se ha impuesto el silencio entre sus dirigentes. Ahora bien, de entrada, fuentes del partido sí que manifiestan la voluntad de mantener las mismas proporciones, si es de dos el ejecutivo, que en la anterior legislatura (hasta ahora eran seis consejerías y la presidencia para JxCat y siete para ERC), es decir, un gobierno 50-50. Esto quiere decir, a su parecer, tener los departamentos que ahora tenían los republicanos -sobre todo Salud, Educación y Economía -. Durante la campaña, el partido de Puigdemont hizo una apuesta clara por pilotar el ámbito sanitario, donde se integran también las políticas para la gente mayor, liderado por el doctor Josep Maria Argimon.

El acercamiento entre las fuerzas independentistas para conseguir la elección de Pere Aragonès ya ha empezado, pero no actúan solas: el candidato del PSC, Salvador Illa, mantiene la voluntad de presentar su candidatura a pesar de no tener los apoyos y los comunes se reunirán próximamente con los socialistas y también los republicanos para explorar qué posibilidades hay sobre la mesa. El baile de la investidura está en marcha.

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