Política 20/06/2021

El rey, el BOE y el Supremo, los últimos pasos para hacer efectivos los indultos

Marchena tiene que escribir la orden para excarcelar a los presos políticos

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El magistrado del Supremo Manuel Marchena en una imagen de archivo.

BarcelonaPueden quedar horas o, a lo sumo, días para que el gobierno español acabe aprobando, finalmente, los indultos. La medida permitiría a los nueve dirigentes independentistas encarcelados quedar en libertad de forma casi inmediata una vez el consejo de ministros le dé luz verde. Los pasos a seguir, según los expertos consultados por el ARA, una vez se aprueben los informes de cada preso político, tendrían que ser relativamente rápidos.

Los dos primeros, de hecho, son realmente un trámite. De entrada, el que ha levantado polémica en los últimos días: la firma del rey. A pesar de que la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, intentó dejar en el aire si el monarca estamparía su firma en los indultos, lo cierto es que el rey no puede elegir porque es un trámite obligatorio. Una vez firmados, el siguiente paso es publicar los informes aprobados por el consejo de ministros en el Boletín Oficial del Estado (BOE). Es a partir de aquí cuando los indultos tienen validez.

¿Esto significa que los funcionarios de prisiones ya pueden abrir las puertas para que los presos políticos salgan a la calle? No. Falta un último paso, y que en este caso vuelve a depender del tribunal sentenciador, es decir, del Tribunal Supremo y de la sala segunda, la que preside Manuel Marchena. El magistrado es quien tiene que escribir una orden para excarcelar a los presos con la liquidación de su condena, que dependerá de cada indulto y de la pena de cada preso. “La sala segunda solo tiene que dar ejecutividad a la medida, no tiene nada que decir. Tiene que restar la pena que ha sido objeto de indulto y ponerlo en conocimiento de las autoridades penitenciarias”, detalla el penalista Marc Molins. Una vez reciban la orden, los centros penitenciarios pueden abrir las puertas a los presos.

Teniendo en cuenta que el indulto solo puede ser parcial porque el informe del tribunal sentenciador ha sido en contra, se podrían abrir dos escenarios: eliminar toda la condena que todavía les queda por cumplir, o indultar solo unos años de pena, es decir, reducirla. Se da por hecho que no se eliminará la pena de inhabilitación y, además, este domingo El País apuntaba que todos los indultos serían iguales y no variarían en función de la pena de cada preso.

El primer escenario es el que tiene más números de salir adelante. Sería el más sencillo de resolver. Marchena solo tendría que dar por liquidada la condena y dar la orden a las prisiones para liberar a los presos. Un proceso que tendría que ser cuestión de horas o, a lo sumo, de días (pocos), porque, tal como recuerda Molins, desde el momento en el que la medida se ha publicado en el BOE es ejecutiva y, por lo tanto, se podría considerar una “detención ilegal” mantener a los presos dentro de la prisión más tiempo del necesario. “Se tiene que hacer de la forma más rápida y diligente”, remarca la catedrática de justicia social y restaurativa Pere Tarrés-URL Esther Giménez-Salinas, que también defiende unos indultos “restaurativos”. El exministro del Interior José Barrionuevo y el ex secretario de estado Rafael Vera tardaron seis días en salir. Un periodo demasiado largo si se repitiera para los líderes independentistas, subrayan los expertos.

Si se optara solo por reducir la pena, entonces el juez tendría que recalcular la condena y el proceso se podría dilatar, porque también se tendría que pedir un informe a instituciones penitenciarias. El penalista Miguel Capuz apunta que incluso se podría abrir un plazo para que las partes se pronunciaran.

Los posibles recursos

Una vez los indultos estén publicados en el BOE también hay vía libre para que se pueda presentar recurso en la sala tercera del Supremo, la del contencioso administrativo. No queda claro que ni Vox ni el PP lo puedan hacer, porque se tiene que acreditar que hay un interés legítimo como afectado. Sea como sea, la mayoría de expertos coinciden en que si el recurso llega se podrían pedir medidas cautelares pero sería casi imposible que el juez las aceptara. “Sería improcedente aplicarlas”, dice el profesor de derecho administrativo de la UdG Josep Maria Aguirre, que recuerda que el indulto se da por un “criterio de discrecionalidad”. Todos subrayan que la sala no podría entrar en el contenido, sino solo en las formas.

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