Sociedad  /  Educación 19/05/2022

El efecto de no tener plaza: "Mi hija tiene ansiedad porque ve que no tiene escuela y sus compañeros sí"

Un centenar de alumnos que tienen que empezar 1º de ESO no tienen escuela para el curso próximo

Gerard Mira
3 min
Alumnos de ESO dentro de una aula en una imagen de archivo

BarcelonaLa falta de plazas públicas no solo afecta a P3 , sino que llega también a los institutos. Según los cálculos de las familias afectadas, más de un centenar de chicos y chicas de 6è de primaria se han quedado sin sitio en la ESO de cara al próximo curso en Badalona y algunos barrios de Barcelona. La incertidumbre de no tener escuela les está afectando mucho: "Mi hija ve que todo el mundo tiene escuela y ella no. Le está generando mucha ansiedad, no saber adónde irá", explica Alba Fernández Pous, madre de una niña de 12 años del barrio de Sant Andreu. "La situación es insostenible. Estamos hablando de criaturas, no de números", comenta Txell Pujol, madre de un niño de 11 años de Badalona que este año acaba la primaria.

"Mi hija viene de una escuela concertada por obligación, porque no tuvimos plaza pública cuando la niña entraba en P3 y nos vimos obligados a recurrir a una concertada, y esto no nos da ningún punto para entrar en la pública -explica Pous-. No nos han dado ninguna alternativa y no sabemos cuándo tendremos escuela", añade la madre de Sant Andreu. Para las familias, se trata de una "mala planificación de la conselleria y del Consorcio", porque en la ESO, recuerdan, no está previsto que bajen las ratios y las plazas se calculan en función de los alumnos que este curso hacen 6º. "La educación pública y de proximidad es un derecho de los niños y de las familias, pero actualmente este derecho está en riesgo", sentencia Pujol.

Las familias afectadas han encontrado el apoyo de la Federación de Asociaciones de Familias de Alumnas de Centros Públicos de Badalona (FAMPAS) y, junto con otros activistas por la educación, se han organizado para reclamar una solución, y el 24 de mayo entregarán una instancia colectiva al conseller de Educación, Josep Gonzàlez-Cambray. Sense Places Badalona –este es el nombre bajo que se han organizado las familias– explica que este año han contabilizado que más de 60 niños que empezarán secundaria se han quedado sin plaza, ya sea en un instituto público o en uno concertado: "Hace falta una solución para que ningún niño se quede fuera", afirma. Una idea que Pous reafirma: "En Sant Andreu faltan plazas escolares desde hace años. Si no hay suficiente oferta pública tienes que recurrir a pagar, que es lo que les interesa".

Un problema que se arrastra

El lunes algunas familias de Badalona se reunieron con la regidora del ámbito de Educación, Feminismos y LGTBIQ+, Ciudadanía, Participación y Agenda 2030, Aïda Llauradó, y con el departamento de Educación para concretar una solución, pero no obtuvieron ninguna respuesta favorable: "Nos dijeron que no sufriéramos, que todas las familias que habíamos solicitado plaza en un instituto adscrito tendríamos lugar seguro. Pero no nos dijeron cómo lo quieren hacer", explica Pujol. "No queremos más promesas vacías", sentencia la madre, que lamenta que el Ayuntamiento "no haya construido las escuelas e institutos" que prometió que crearía.

"El Consorcio dice que nos darán plaza, pero no nos la darán", afirma Pous, que lamenta también que la respuesta no tiene en cuenta "la conciliación familiar" ni la "realidad económica de las familias divorciadas": "Yo no me puedo permitir que mi hija, con 12 años, coja sola el metro cada día para ir a la escuela. Ni económicamente ni para mi tranquilidad". La madre concluye que no dejará de luchar por "una escuela pública de calidad y proximidad" porque ya ha pasado "muchas veces por el tubo".

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