La AP-7 estará cortada al menos hasta el sábado, a la espera de nuevos exámenes de los carriles

El gobierno español y Tráfico evaluarán el sábado los carriles del tramo cortado de la AP-7

Trenes en vía muerta, en la estación de Martorell Central de Cercanías.
Act. hace 12 min
4 min

MartorellEl director del Servicio Catalán de Tráfico, Ramon Lamiel, ha reiterado que el tramo de 10 kilómetros de la AP-7 cortado por la inestabilidad del terreno en el punto del accidente del tren de Gelida –en el que murió un maquinista en prácticas por la caída de un muro de contención de la autopista– seguirá cortado "durante días". De hecho, este sábado el responsable de Tráfico acompañará a personal del ministerio de Transportes, propietario de la autopista, a realizar una visita de obras para analizar el estado de los carriles. Una vez que se tengan nuevos detalles de la revisión del firme, podrían encontrarse otras fórmulas para aliviar las restricciones de tráfico.

El muro del talud de la vía rápida que protege la línea R4 de Cercanías cedió, posiblemente, debido a la acumulación de agua de las últimas lluvias y cayó sobre el convoy. En un principio, sólo se cortó el carril derecho de la zona próxima al accidente, pero después se acordó con el ministerio restringir unos 10 kilómetros por la inestabilidad del terreno y para ayudar a las tareas de retirada del convoy siniestrado, que se han realizado este jueves.

El accidente también forzó la suspensión del servicio de Cercanías y, a falta de trenes, el coche privado no ha sido una opción. Al menos si se tiene en cuenta que en la hora punta de la mañana entraron en el área metropolitana un 6,5% menos de vehículos que hace un año, según Lamiel, que valoró el hecho de que los conductores hayan hecho caso de las alternativas propuestas para evitar el corte de la AP-7 entre Martorell y Sant Sadurní d'Anoia en dirección sur.

Una de estas alternativas es la C-32, la autopista del Garraf que ha levantado peajes, y ha tenido un aumento del 85% del tráfico habitual. Durante la primera hora ha habido retenciones y tráfico lento en la A-2 –donde se han acumulado hasta dieciocho kilómetros de retenciones entre Cornellà de Llobregat y Martorell en sentido Barcelona–, la C-31 y la C-15, pero durante buena parte de la jornada han absorbido a los vehículos que normalmente cogen la AP-7 sin mayores problemas.

"¿No hay tren? Si ayer dijeron que sí"

Después de un miércoles sin trenes, muchos de los usuarios habituales se fueron a dormir con la noticia de que Cercanías retomaba el servicio a partir de este jueves a las 6 de la mañana. Pero a la hora de la verdad, los trenes se han quedado en vía muerta y la profecía del Gobierno que sería un día "complicado" se cumplía en otra jornada en la que los viajeros han tenido que encontrar alternativas para moverse.

"¿No hay tren? Si dijeron que sí", se lamentaba Naiara Gálvez, extrañada al ver la estación de Martorell Central de Cercanías inusualmente vacía. Amablemente, la informadora de Renfe le dirigía a la estación de FGC para poder tomar un tren hacia Barcelona. De hecho, la fotografía en Martorell ilustra la jornada de la quiebra reanudación del servicio: Cercanías parada, normalidad en FGC y retrasos en los autobuses alternativos por el corte de la AP-7.

Aunque el miércoles el Govern anunció que el servicio de autobús para paliar el paro de Cercanías sería de Martorell en Vilafranca, los vehículos van hasta final de la línea de Sant Vicenç de Calders, pasando por la mayoría de estaciones intermedias. Los vehículos se pisan y en cinco minutos llegan dos, mientras que Mohamed el Kari se queja de que ha estado esperando uno más de una hora en Sant Sadurní d'Anoia. Una vez en Martorell corre para entrar en la estación de FGC en dirección Sant Esteve Sesrovires. "No sé cuándo llegaré a casa, ayer tuvieron que venir a buscarme unos amigos, no tienen ninguna consideración para los que trabajamos".

Usuarios de Cercanías intentando encontrar un autobús del plan alternativo en Vilafranca del Penedès.

De uno de los vehículos baja una persona y, del otro, cinco, pero incluso han salido autobuses completamente vacíos de pasajeros porque los usuarios ya "han aprendido a buscarse la vida", replica Ester Garcia, que acude a la UAB. Renfe ha puesto un servicio por carretera para suplir a la R8, suspendida desde hace días. Àlex ha acabado de trabajar en Rubí antes de las 10 horas ya las 12 llega a Martorell en uno de estos autobuses con el objetivo de llegar a Vilanova y la Geltrú. "Me han dicho que venga aquí y coja otro bus hasta Vilafranca y allí espero encontrar la forma de ir a casa", dice bastante tranquilo. "Tenemos mucha paciencia, pero también se acaba", responde otra usuaria que, cansada de esperar, ha encontrado un coche que la lleve hasta Molins de Rei.

Los informadores de refuerzo tratan de calmar los ánimos y la desesperación de los viajeros. "Esta mañana nos han dicho de todo, pero no tenemos ninguna culpa de lo que ocurre, solo podemos guiarles hacia los FGC", afirma una de las profesionales en una estación vacía en la que sí funciona la megafonía avisando de que no hay trenes en circulación.

stats