Embutidos

La carnicería de Figueres y Cadaqués que vende 500 kilos de sobrasada en un verano

Es Serraplà que, además de embutidos, también vende, de elaboración propia, vinos, quesos, miel y huevos

En Josep Serra Pla, con un trozo de las sobrasadas de cien kilos
18/08/2026 - 08:52 h.
3 min

CadaquésEstamos ante una de las grandes familias elaboradoras de vinos, embutidos, quesos, miel y huevos del Empordà: la Serraplà, con carnicerías en Figueres, Cadaqués, Besalú y Palau-saverdera. Serraplà es la unión del matrimonio Serra y Pla, que tuvo tres hijos: Josep, Lluís y Jordi. Cada uno se dedica a una rama diferente del negocio familiar. Josep, a la elaboración de vinos y quesos; Lluís, al diseño del etiquetado y Jordi, a la venta, detrás del mostrador de las tiendas. Justamente al que entrevistamos es a Jordi, un lunes de agosto en la carnicería de Cadaqués, situada en el casco antiguo, y que antes pertenecía a la familia Vehí de la población.

Jordi Serra Pla en la carnicería de Cadaqués.

Entramos, pues, en la Serraplà de Cadaqués, y encontramos una muestra de todo: los embutidos, las carnes, los quesos y los vinos. Empiezo por los embutidos, especialmente por la sobrasada, que es la que impresiona nada más entrar. Pesa cien kilos, y la hacen con tripa de caballo. La venden a trozos, envasada al vacío, y en un verano, Jordi dice que venden quinientos kilos. No es el reclamo principal, sino uno más junto con los embutidos: fuets, llonganisses, lomo, cabezal de lomo. “En verano vendemos especialmente muchos, y también hemos notado cómo han cambiado las costumbres de la gente, porque antiguamente, cuando mi padre estaba detrás del mostrador, se vendía más la carne”, dice Jordi. Con los embutidos, lo que ha pasado durante el cambio de generación del negocio Serraplà es que venden más para preparar cenas y también como el objeto que se lleva de recuerdo de la visita a la población. “Nos encontramos muchos paseantes que compran, especialmente en Cadaqués, porque estamos situados en medio del casco antiguo”, al lado de la tienda de contraventanas rojas El Colmado, que se ha hecho viral después del anuncio de verano de Estrella Damm.

Los quesos, de nombres creativos

Los quesos merecen una gran mención. Son inconfundibles por los nombres que tienen: El Tossut, el Cornut, el Borratxo, el Menut, el Cunyat. Todos de cabra, curados, tiernos y semicurados, y también hay requesones. Los reconoceréis porque en el envoltorio encontraréis aquel asterisco, que es el diseño de la casa, que también está en las etiquetas de los vinos. Los que sean de comer quesos y vinos, en Serraplà estarán bien servidos.

Y como hemos hablado de los vinos, ahora dedicamos la atención a ellos. Josep es quien se encarga, y la bodega está situada en otra población del Alt Empordà, en Mollet de Peralada. Encontraréis para todos los gustos, y con las variedades apreciadas de la DO Empordà: la cariñena y la garnacha. En la bodega La Vinyeta los vinos se distribuyen en tres categorías, que son el origen, piedra y tradición, y en cada una hay vinos diferentes. También dulces y microvinificaciones. Todos son una gran recomendación, pero si hemos de elegir dos, me quedo con Llavors, que de siempre han tenido las etiquetas más llamativas, como las que hicieron durante el Procés, cuando pusieron fotografías de las manifestaciones masivas en la calle.

Entre las curiosidades finales sobre la familia Serraplà, Jordi explica que los padres empezaron en 1978, y la tienda de Cadaqués la abrieron en 1990, el mismo año que nacía Jordi, es decir hace treinta y seis años. Otra curiosidad más: la tripa de la sobrasada es de caballo, pero también ha habido años que la han hecho de vaca, y la cosen a mano. De gusto es muy buena, poco picante y en Cadaqués, los vecinos la sirven encima de unas rebanadas pequeñas de pan con miel por encima.

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