La felicidad de las cosas sencillas: producto, precio y tiempo para compartir
El personaje hambriento que creó el Escobar sería muy feliz tragando sin medida en el Colmado Carpanta
- Dirección: Paseo San Juan Bosco, 51, 08017 Barcelona
- Carta: Platos de siempre y cosas por picar
- Obligado: Canelones rellenos de pollo y manzana
- Vino: Carta suficiente con buenas propuestas
- Servicio: Próximo y efectivo
- Local: Cómodo y con luz natural
- Precio pagado por persona: 25 €
El Carpanta es un icónico personaje de cómic creado en 1947 por Josep Escobar con la intención de mostrar las carencias esenciales que sufría buena parte de la población en la posguerra española. El Carpanta pasaba hambre y sus historietas narraban, con humor y sátira, sus intentos por comer. Casi nunca lo conseguía, pero su vitalidad nos permite intuir una felicidad muy particular que le permitía sobrevivir en la miseria de su propio mundo. Escobar nos presenta a un personaje famélico, pero nunca a un desgraciado. Critica con dureza un período de penurias y desigualdades en un espacio pensado esencialmente para provocar una sonrisa. La felicidad comporta una percepción muy personal, la del Carpanta también. Por eso, y con el personaje todavía presente en la memoria colectiva, le rendiremos un homenaje poniéndonos las botas en el restaurante que lleva su nombre.
Estamos junto a la plaza Artós, donde Guillem y Adrián están decididos a hacernos pasar un buen rato y ofrecernos comida a muy buen precio. Iniciamos la comida con una gilda, un plato de ensaladilla rusa, croquetas de pollo al ast a la catalana con pasas y piñones, y unos buñuelos de bacalao con alioli de miel, acompañados de una Estrella Damm. Los platos más consistentes comienzan con una tortilla abierta de tripa, unos macarrones del cardenal, un canelón relleno de pollo y manzana y una mejilla estofada que se deshace. Nos hacemos acompañar de una botella de Matraketa tinto, un vino de la bodega Ficaria vinos de La Figuera. Para rematar la comida pedimos un flan muy destacable y un sorbo de ratafía Indomable de Casa Palanca. Un licor de Tor que rinde homenaje a la trashumancia ya Palanca, uno de los protagonistas de la famosa y trágica montaña del Pallars Sobirà.
La ratafía nos permite hacer tiempo hasta que Adrián, algo aligerado de trabajo, se sienta con nosotros para explicarnos un proyecto creado por dos amigos de Sants. "Nos conocemos desde los tres años y siempre teníamos claro que haríamos algo juntos. Hablábamos todos los días, en cada café y en cada cerveza, pero no teníamos dinero para hacerlo. Y entonces un día dijimos, ahora sí, ya estamos tocando a los treinta; por tanto, es ahora o nunca", nos comenta mientras no pierde el control. En un inicio el restaurante era básicamente una tienda de comida para llevar que arraigó enseguida en el barrio.
Platos para mojar pan
El pollo al aste fue su primer éxito, pero enseguida aparecieron los platos para mojar pan. Ahora con la ampliación del local, inaugurado en octubre del pasado año, se ha ganado en comodidad y ha crecido la oferta de la comida y de la bebida. Mayoritariamente, la clientela es del barrio, aunque, como en nuestro caso, cada vez hay más gente que se decide a subir a lo alto de Barcelona para degustar a muy buen precio una cocina honesta que recuerda la cocina de casa. "Nuestro ticket no supera los veintitrés euros de media y queremos que siga así. El cliente habitual es el que nos ha ayudado a crecer y queremos mantenerlo", afirma Adrián, que agradece a los clientes que les hayan permitido sacar adelante ese sueño que dos amigos de Sants empezaron a construir hace un montón de años.
El personaje hambriento que creó el Escobar sería muy feliz tragando sin medida al Colmado Carpanta. La felicidad es tener el estado del ánimo plenamente satisfecho. Nosotros no sabemos si el dinero da siempre la máxima felicidad, pero de lo que sí estamos convencidos es que la buena comida es de las cosas que más se acercan. De vez en cuando vaya a ver a Guillem ya Adrián si quiere quitar el vientre de pena. El Carpanta lo haría.