10 películas imprescindibles del Atlàntida Film Fest
El gran festival online de Europa programa en Filmin hasta el 24 de agosto 91 títulos inéditos
BarcelonaEl Atlántida Film Fest es la madre de todos los festivales online. Organizado como siempre por Filmin, no ha perdido el espíritu con el que nació hace quince años: descubrir cine de autor inédito programado en los grandes festivales internacionales –y de casa– y recuperar la obra de cineastas consagrados. Desde 2016 combina la edición en línea con una versión presencial en Palma, el Atlántida Mallorca Film Fest, que este año recibirá visitantes tan ilustres como David Lowery, Alexander Desplat, Gael García Bernal, Javier Bardem y Victoria Luengo. Ambas ediciones arrancan este viernes, pero si el festival presencial dura una semana, la versión online permite ver las 91 películas del programa –65 de las cuales inéditas en el Estado– hasta el 24 de agosto.
‘Mektoub, my love: Canto uno’
Cuesta de entender que después de ganar la Palma de Oro en 2013 con La vida de Adèle (mejor película de 2013 para los críticos de ARA), Abdellatif Kechiche no haya vuelto a estrenar ninguna película en nuestro país. Mektoub, my love: Canto uno, sensual retrato de los laberintos sentimentales de la juventud que se estrenó en 2017 en el Festival de Venecia, se podrá ver finalmente en l’Atlàntida antes de estrenarse el 31 de julio en Filmin. En paralelo, en la edición presencial de l’Atlàntida se proyectará la segunda parte, Mektoub, my love: Canto dos, estrenada el año pasado en Locarno.
‘Eephus’
El mejor debut del cine independiente norteamericano de esta década es un retrato del deporte como experiencia comunitaria y un elogio de la patxanga como forma de vida. En las antípodas de los valores de la FIFA, Carson Lund –director de fotografía de otro gran cineasta indie, Tyler Taormina– filma un partido de béisbol eterno con una empatía y humanismo que recuerda las grandes obras de Richard Linklater o el añorado Frederick Wiseman, que hace un cameo sonoro en el film.
‘Annie Ernaux en la escuela’
La relación entre Atlántida y Annie Ernaux viene de lejos. En 2022, antes de ganar el premio Nobel, la escritora francesa presentó en el festival Les années Super 8, el documental que el hijo de Ernaux dirigió a partir de las filmaciones domésticas de sus padres. Este año, en la edición online se verá el documental observacional de la incombustible Claire Simon sobre cómo los alumnos de secundaria franceses leen y estudian la obra de Annie Ernaux. Además, la edición presencial estrenará la adaptación de una de las grandes obras de la autora, Memoria de chica, publicado por Angle, que ha dirigido Judith Godrèche, una de las figuras centrales del Me Too francés.
‘Hen (La gallina)’
Los fans de la fábula animalista protagonizada por el burro Eo (Jerzy Skolimowski, 2022) tienen una nueva heroína: la gallina de Hen, a quien la película de György Pálfi sigue la pista desde que sale del huevo, escapa de una granja industrial y acaba encontrando refugio en el gallinero de un restaurante destartalado. Una aventura trepidante narrada con sentido del humor que baja a tierra y contempla el mundo desde el punto de vista de una gallina valiente y decidida a proteger sus huevos de la codicia de los humanos.
‘Kingdom’
El gran descubrimiento de la última edición del Festival D'A, donde ganó el premio Talents, es este fascinante retrato de las dinámicas de un grupo de jóvenes radicales de ultraderecha en un país a punto de colapsar. El debutante Michał Ciechomski se plantea cada escena como un desafío formal para describir el tejido de masculinidad, sentido de pertenencia, violencia y sexualidad reprimida que da forma al fanatismo ideológico.
‘Six days in spring’
El prestigio del belga Joachim Lafosse está bastante tocado desde que una decena de mujeres –incluida Virginie Efira– lo acusaron de generar un “entorno tóxico y desestabilizador” en sus rodajes, pero ahora es justamente cuando ha dirigido su mejor obra. En Six jours ce printemps-là una madre divorciada improvisa unas vacaciones con sus dos hijos en la casa de los abuelos paternos en la Costa Azul, donde se están unos días a escondidas con la nueva pareja de la madre. Un film pequeño, sensible y de un naturalismo encantador que ganó los premios a la mejor dirección y guion del último Festival de San Sebastián.
‘¡Sí!’
Una de las películas-bomba de la temporada. En el nuevo film delisraelí Nadav Lapid, una bailarina y un músico israelíes hacen coreografías extremas para animar las fiestas de las élites económicas y políticas del país y, cuando procede, también se prostituyen. De aquí a aceptar el encargo de componer un himno de fervor nacionalista solo hay un paso. Más allá de la sátira, Lapid retrata cómo el arte y la belleza son aniquilados por el poder y la brutalidad en un régimen genocida.
‘Truly naked’
Muchos adolescentes echan una mano al padre en el negocio familiar, pero no cuando el padre es actor porno. Theo ayuda a grabar, editar y distribuir en Internet las secuencias que el padre graba en casa con diversas actrices, una experiencia que, inevitablemente, acaba afectando la relación con el sexo del chico. La directora Muriel D'Ansembourg esquiva la sordidez inherente a la premisa con una dirección que pone el acento en la ternura y la intimidad de las relaciones de los personajes.
‘La mirada de Ulises’
Otra odisea cinematográfica es esta de Theo Angelopoulos, en la que un cineasta griego exiliado en Estados Unidos (Harvey Keitel) vuelve a su país para iniciar un viaje en busca de la primera película filmada en los Balcanes. L’Atlàntida recupera La mirada de Ulises dentro de una retrospectiva casi integral del director griego con versiones restauradas y su único corto, un acontecimiento cinéfilo que Filmin ha hecho realidad después de años de negociaciones con la familia de Angelopoulos.
‘Kokuho: el maestro del Kabuki’
A pesar de desmarcarse de la línea autoral de la Atlántida, cabe destacar en la programación del festival esta gran producción de aromas trágicos ambientada en el Japón de posguerra en la que el hijo de un líder de la Yakuza inicia una carrera como actor de kabuki. Homenaje al teatro tradicional japonés, el film fue un fenómeno social en su país y es la película japonesa no animada más taquillera de la historia.