Los Goya consagran 'Los domingos' y bendicen 'Sirat'
El drama religioso de Alauda Ruiz de Azúa se impone a la aventura en el desierto de Oliver Laxe, que arrasa en las categorías técnicas
BarcelonaDespués delex aequo de la edición anterior, los Goya vuelven a tener un ganador claro: Los domingos triunfó en la 40 edición de los premios Goya, que se celebraron este sábado en el Centro de Convenciones Internacional de Barcelona. La película dirigida por la vasca Alauda Ruiz de Azúa se llevó cinco premios –mejor película, dirección, actriz (Patricia López Arnaiz), actriz de reparto y guión original–, lo suficiente para convertirla en la gran triunfadora de la noche. Pero en el palmarés también hubo espacio para la producción catalana Sirado, la película del gallego Oliver Laxe, que mojó pan en seis categorías técnicas: dirección de fotografía, dirección artística, dirección de producción, montaje, música y, por supuesto, el sonido de las nominadas al Oscar Amanda Villavieja, Laia Casanovas y Yasmina Praderas.
El éxito en los Goya de ambas películas es coherente con la dimensión que han alcanzado durante los últimos meses como pequeños fenómenos sociales. Más que una reafirmación de la Concha de Oro de Los domingos o de las dos nominaciones al Oscar de Sirado, los académicos españoles han premiado la capacidad de estas dos películas independientes para trascender su ámbito natural y generar conversación y debate en la sociedad. Si aspira a seguir siendo un arte relevante, el cine necesita películas y directores que sacudan al espectador para recuperar el terreno perdido frente a las series y las redes sociales. En este sentido, los Goya señalan Los domingos y Sirado como obras que marcan el camino a seguir.
La orden de los premios hizo que la noche empezara sonriendo a Los domingos con el Goya a mejor actriz de reparto para Nagore Aranburu, pero Sirado recuperó terreno enseguida con los premios de música original y montaje. El monólogo a dos voces se vio interrumpido por un hecho realmente histórico: el primer Goya ganado por Albert Serra, el de mejor documental por Tardes de soledad. El cineasta catalán más internacional y prestigioso de su generación ha tenido que esperar a su séptima película para que la Academia de Cine española reconozca su talento, por detrás de la Academia francesa, que hace tres años ya premió Pacifiction. El de Banyoles agradeció el acceso "prácticamente increíble" que los toreros protagonistas del documental le concedieron para "retratar un tema controvertido y difícil". "En ese choque entre la política y la intimidad, la película tiene su voz", afirmó.
Triplete de 'Sorda'
Otro premiado catalán fue Álvaro Cervantes, que después de ganar el premio al mejor actor del Festival de Málaga (ex aequo con Mario Casas) y al mejor actor secundario en los Gaudí, ayer completó una temporada de premios redonda con el Goya a mejor secundario por Sorda. Cervantes reconoció que rodando la película había aprendido una nueva palabra: "Capacitismo define muy bien el mundo en el que vivimos, que excluye a las personas con discapacidad. La empatía no puede basarse en las buenas intenciones, sino en revisar nuestros privilegios".
Fue el primero de los tres premios que se llevó la película de Eva Libertad, que también ganó al Goya a mejor dirección novel. Goya es suyo", dijo el actor), completó el palmarés particular de Sorda con el Goya a mejor actriz revelación. Garlo pronunció su discurso mientras lo decía también en lengua de signos, un esfuerzo que el realizador no siempre ayudó a seguir: "Este premio es para las mujeres sordas, las que han sido madres y las que no. Porque a la violencia obstétrica hay que añadir la violencia de la no comunicación y de la invisibilidad. Sin comunicación somos muebles. para comunicarnos. Ninguna persona es muda. Tenemos una voz propia, pero no siempre es oral".
La fiesta no fue completa en Can Cervantes: la hermana de Álvaro, Ángela Cervantes, no pudo repetir el doblete fraternal de los Gaudí y perdió al Goya como mejor actriz –estaba nominada por La furia– a favor de Patricia López Arnaiz, la protagonista de Los domingos. Tampoco fue la noche de Carla Simón, que con Romería volvió a marcharse sin ningún premio Goya, como ya ocurrió con Alcarràs. Esta vez no cogió por sorpresa a nadie, pero no deja de ser un indicador del distanciamiento de los académicos españoles con la directora más importante de la última década, a la que en dos ocasiones han escogido para representar a España en los Oscar.
Maspalomas, la película más nominada de esta edición después de Sirado y Los domingos, rascó al menos un premio importante, el de mejor actor protagonista para José Ramón Soroiz, por el personaje de un hombre gay que, con más de 70 años, se ve obligado a volver al armario cuando un ictus le hace terminar en una residencia. Soroiz es un actor muy querido en el País Vasco. "Me habéis hecho muy feliz, y ojalá todos los Vicentes [su personaje] del mundo lo sean también", dijo en un discurso hablado mayoritariamente en euskera, un extremo al que no llegó ningún galardonado catalán.
En una noche con muchos premiados catalanes, fue signficativo el de mejor guión adaptado para Joaquín Oristrell, coguionista de la comedia de Manuel Gómez Pereira La cena. Oristrell, uno de los mejores guionistas de comedia del cine catalán y español, sólo tenía un Goya, el de 1995 por Todos los hombres sois iguales, otra comedia de Gómez Pereira. "Gracias por considerar digno de premio una comedia –dijo Oristrell–. ALa cena nos pareció importante recordar que Franco fue un dictador. Y que los dictadores someten a los pueblos a sus caprichos: organizar una cena, prohibir un idioma, negar la violencia de género, invadir países o montar un resort en Gaza".
La política en la gala
La segunda edición de los Goya celebrada en Barcelona estuvo marcada por la política, como se podía prever al ver la alfombra roja llena de pinos de apoyo en Palestina. Y no faltaron los discursos politizados y combativos. Por ejemplo, el de la argentina Dolores Fonzi, directora de Belén, ganadora del Goya a la mejor película iberoamericana: "Ustedes que aún pueden, no caigan en la trampa: la ultraderecha viene a destruirlo todo. Yo vengo del futuro, de un país donde el presidente lo puso todo a la venta, incluso el agua". También fue potente la reivindicación "de una paridad real detrás de las cámaras" de Laia Casanovas y Yasmina Praderas, quienes recordaron que no sólo son el primer equipo femenino de sonido nominado a los Oscar, sino el primero que gana un Goya. También hizo memoria Alauda Ruiz de Azúa al poner sobre la mesa que sólo tres directoras han ganado antes de que ella le premio a mejor directora.
También es político, por supuesto, el "Viva la educación pública, gratuita y de calidad" de Jordi Jiménez, el director del corto animado catalán Gilbert, al recordar que tres miembros del equipo se conocieron en un curso para personas en paro. O el Goya de Honor, el escritor y cineasta Gonzalo Suárez, estremecido por haber llegado a ver como "uno personaje juega al golf con nuestro mundo, para meterlo en un agujero muy negro". Y el "Viva Palestina libre" que exclamaron varios premiados y libradores de premio, como Alba Flores, en uno de los discursos más bonitos de la noche al recoger el Goya a mejor canción original para Flores para Antonio, del documental homónimo. Flores, que compartía el premio con Sílvia Pérez Cruz, aprovechó para recordar que estaba en la ciudad de su abuelo, Antonio González el Pescaílla y su abuela Violeta.
La coincidencia de los Goya con el ataque de Estados Unidos e Israel a Irán dio especial relevancia a la presencia en la gala de Jafar Panahi, cineasta iraní represaliado por el régimen islámico y símbolo de la resistencia moral del pueblo iraní. Por último, Un simple accidente, su última película y Palma de Oro en Cannes, perdió ante la noruega Valor sentimental. La otra presencia internacional sí ocupó el foco esperado: Susan Sarandon recogió a su Goya de manos del director de la Academia, Fernando Méndez-Leite. Como ya hizo en la rueda de prensa un día antes, la actriz de Thelma y Louise echó florecillas al presidente Pedro Sánchez, agradeciéndole "su honestidad y lucidez moral en medio del caos". Citando al historiador y filósofo Howard Zinn, Sarandon también reivindicó "tener esperanza en tiempos difíciles". "La historia de la humanidad no es solo una historia de crueldad, también de compasión, sacrificio, valentía y bondad –añadió–. Y lo que ponemos en el centro de esa historia marcará nuestras vidas".
Una gala rápida, por fin
Poco más de tres horas tardaron los Goya en anunciar el último premio de la noche, un récord comparado con las galas eternas e interminables de los últimos años. A cambio, el ritmo de entrega de galardones fue rápido, casi frenético en algún momento, y los discursos, a la fuerza, breves. Tampoco hubo mucho espacio para el lucimiento del dúo de presentadores formado por Rigoberta Bandini y Luis Tosar, entre los que no terminó de funcionar la química y no tuvieron un guión muy inspirado.
A Bandini se la vio más cómoda en solitario, sobre todo cuando cantó la versión de Tomeu Penya De todo corazón. Del resto de actuaciones musicales, cabe destacar la versión de Tú miró de Lole y Manuel a cargo de Ángeles Toledano y el Coro infantil del Orfeó Català, la del Si te vas de Extremoduro interpretado por Belen Aguilera y, en parte, la fiesta rumbera de homenaje a Gato Pérez y Barcelona, aunque quedó claro que, sin autotune, Bad Gyal no es "el pussy que manda". Fue, en resumen, una gala multilingüe y combativa, llena de consignas y proclamas y, pese al ritmo ágil, volvió a hacerse larga. Quizás es que, simplemente, entregar una veintena larga de premios no es la mejor receta para crear un buen espectáculo televisivo. ~BK_SLT_L2~ Palma
Mejor película
- Los domingos
Mejor dirección
- Alauda Ruiz de Azúa por Los domingos
Mejor dirección novel
- Eva Libertad por Sorda
Mejor guión original
- Alauda Ruiz de Azúa por Los domingos
Mejor guión adaptado
- Joaquín Oristrell, Manuel Gómez Pereira y Yolanda García Serrano por La cena
Mejor actriz protagonista
- Patricia López Arnaiz por Los domingos
Mejor actor protagonista
- José Ramón Soroiz por Maspalomas
Mejor actriz de reparto
- Nagore Aranburu por Los domingos
Mejor actor de reparto
- Álvaro Cervantes por Sorda
Mejor actriz revelación
- Miriam Garlo por Sorda
Mejor actor revelación
- Antonio 'Toni' Fernández Gabarre por Ciudad sin sueño
Mejor música original
- Kangding Ray por Sirado
Mejor canción original
- Flores para Antonio, de Alba Flores y Sílvia Pérez Cruz, por Flores para Antonio
Mejor dirección de producción
- Oriol Maymó por Sirado
Mejor dirección de fotografía
- Mauro Herce por Sirado
Mejor montaje
- Cristóbal Fernández por Sirado
Mejor dirección de arte
- Laia Ateca Fuente por Sirado
Mejor diseño de vestuario
- Nicoletta Taranta por El cautivo
Mejor maquillaje y peluquería
- Ana López-Puigcerver, Belén López-Puigcerver y Nacho Díaz por El cautivo
Mejor sonido
- Amanda Villavieja, Laia Casanovas y Yasmina Praderas por Sirado
Mejores efectos especiales
- Óscar Abades y Carmen García por Los tigres
Mejor película de animación
- Decorado, dirigida por Alberto Vázquez
Mejor película documental
- Tardes de soledad, de Albert Serra
Mejor película latinoamericana
- Belén (Argentina)
Mejor película europea
- Valor sentimental (Noruega)
Mejor cortometraje de ficción
- Ángelo muerto, dirigido por Cristian Beteta
Mejor cortometraje documental
- El Santo, dirigido por Carlo D'Ursi
Mejor cortometraje de animación
- Gilbert, dirigido por Jordi Jiménez