Seguridad

La hora de acelerar la defensa europea conjunta sin los EUA

El secretario de Defensa de los Estados Unidos, Pete Hegseth, durante la rueda de prensa del viernes día 24 en que criticó Europa.
24/04/2026
3 min

Mientras los insultos de Trump y su gobierno a la Unión Europea no aflojan, los líderes europeos acordaron ayer en Chipre poner la quinta marcha para llegar a un sistema de defensa común. Lo que ha pasado este viernes es una muestra de hasta qué punto hay que acelerar este proceso. Por la mañana nos levantábamos con la información de que un correo electrónico que circulaba por el Pentágono planteaba la opción de "echar" a España de la OTAN, como aviso para navegantes de cara a otros países que se niegan a ayudar en la guerra de los Estados Unidos e Israel contra Irán. Es un correo interno, no una declaración oficial, y los expertos avisan de que tiene poco recorrido y que como máximo supondría apartar a España del mando o del liderazgo de misiones, pero la amenaza está ahí. A media mañana el secretario de Defensa de los Estados Unidos, Pete Hegseth, dedicaba parte de su rueda de prensa a criticar a los europeos y señalar que la conferencia de países sobre el estrecho de Ormuz que organizaron la semana pasada el presidente francés, Emmanuel Macron, y el primer ministro británico, Keir Starmer, era "ridícula" y "ostentosa". Además, les reprochaba de nuevo que no participen en la guerra con la amenaza velada de que se ha acabado la "protección" que hasta ahora tenían de los Estados Unidos.

También esta mañana se ha podido leer en el diario británico Financial Times una entrevista al primer ministro polaco, Donald Tusk, en la que cuestiona la "lealtad" de los Estados Unidos en el caso de un ataque ruso a Europa. "La pregunta más importante para Europa es si los Estados Unidos están preparados para ser tan leales como se describe en nuestros tratados [de la OTAN]", dice el también expresidente del Consejo Europeo. La lealtad interna dentro de la OTAN, pues, está más en duda que nunca, sobre todo porque los Estados Unidos consideran que ellos son la OTAN y que el resto deben obedecer sus órdenes y darles apoyo en sus ataques aunque no hayan consultado antes la operación. La exigencia de vasallaje está sustituyendo la colaboración entre aliados.

En este contexto, no es extraño que los líderes europeos reunidos estos días en Chipre hayan querido dar pasos para reactivar el artículo 42.7 de defensa colectiva de los tratados comunitarios, que es el equivalente al artículo 5 de la OTAN. Según ha explicado el presidente del Consejo Europeo, António Costa, ya está en marcha el manual para saber cuándo se puede activar esta cláusula de asistencia mutua, que permitiría saber cómo, con qué y en qué circunstancias cada país puede activarse para ayudar a los demás en caso de un ataque. Es un primer paso mientras se plantea la desconexión europea, todavía imposible, de la Alianza Atlántica, si es que se llega finalmente a configurar un sistema de defensa europeo que no dependa de la tecnología y el armamento estadounidenses, como pasa ahora.

Argumentos para llevarlo adelante no faltan, pero es evidente que es una cuestión delicada, porque por ahora los Estados Unidos continúan siendo militarmente la principal potencia mundial. Sobre todo porque, más allá del ejército, tienen el control de la tecnología que ahora domina la guerra moderna. Y es aquí donde, sin duda, Europa debe ponerse las pilas.

stats