Bangladesh vota en unas elecciones cruciales después de la revuelta juvenil
Las protestas acabaron con más de 1.400 muertos y la destitución de la primera ministra, ahora condenada a muerte
BarcelonaBangladesh vota este jueves en las primeras elecciones nacionales desde el inicio de la transición política desatada por las protestas de agosto del 2024, que dejaron más de 1.400 muertes y que terminaron con la destitución de la primera ministra, Sheikh Hasina. Más de 127 millones de personas están registradas para votar y más de 2.000 candidatos compiten en los comicios. La de este jueves es una doble jornada electoral: además de elegir a los miembros del Parlamento, los bangladesíes también votarán un referendo sobre un paquete de reformas constitucionales nacido de la revuelta estudiantil, que pretende evitar que un futuro primer ministro pueda acumular poder absoluto.
Según varios medios con presencia en el país, existe una esperanza generalizada de que estas elecciones puedan llevar a un camino democrático en Bangladesh, tras el gobierno autoritario de Hasina, que en noviembre fue condenada a muerte. El tribunal la consideró culpable de haber ordenado la brutal represión en la ola de manifestaciones contra el gobierno. Hasina fue juzgada en ausencia, ya que está exiliada en India desde agosto del 2024,cuando dimitió y huyó del país por los disturbios. Ella negó los cargos y cuestionó la legitimidad de estas elecciones, en las que su partido, la Liga Awami, tiene prohibido participar. Esto da opciones a otras formaciones, después de que la Liga Awami haya dominado históricamente la política bangladesí.
Desde que Hasina huyó, el Nobel de la Paz Muhammad Yunus asumió el poder con un gobierno interino y con el compromiso de restablecer la estabilidad institucional. "El mandato del gobierno interino era crear las condiciones para celebrar unas elecciones democráticas y justas, y parece que esto se ha cumplido", dice al ARA la investigadora del Cidob experta en Asia Inés Arco. "Debemos olvidar la historia de la toma de centros y la captura de urnas", ha declarado el comisario electoral jefe de Bangladesh, AMM Nasir Uddin, tras votar en Dacca.
"Las últimas elecciones reales fueron en el 2008; desde entonces todo ha sido un partido arreglado", afirma en la BBC Shafqat Munir, del think tank Bangladesh Institute of Peace and Security Studies (BIPSS). Asegura que casi 60 millones de jóvenes votantes "nunca han experimentado una verdadera votación": para ellos, las elecciones evocan "abusos electorales e irregularidades". "No se trata sólo de votar –dice–. Se trata de una nación reprimida que recupera su voz".
La formación que, según las encuestas, tiene más números de ganar es el Partido Nacionalista de Bangladesh, tradicionalista y conservador, que se enfrenta a una alianza de once partidos muy diversos encabezada por el islamista Jamaat-e-Islami. El Partido Nacional Ciudadano, creado por los jóvenes que lideraron las protestas, se ha integrado en esa alianza.
El líder del Partido Nacionalista que podría convertirse en primer ministro es Tarique Rahman, que ha regresado recientemente al país después de 17 años en el exilio en Londres. Este hombre de 60 años es miembro de la influyente familia Zia: hijo de la ex primera ministra Khaleda Zia y de Ziaur Rahman, quien fue asesinado mientras ejercía de presidente en 1981. Rahman se ha comprometido a reconstruir las instituciones democráticas, restaurar el estado de derecho y reactivar la economía en apuros.
El voto clave de los jóvenes
La decisión del Partido Nacional Ciudadano, en diciembre, de unirse a la alianza liderada por el partido islamista fue controvertida, sobre todo por la postura de Jamaat-e-Islami respecto al papel de las mujeres. Arco explica que la formación creada por los jóvenes ha tomado una decisión "pragmática, dado que es un partido todavía muy nuevo, con una identidad poco consolidada, sin recursos y sin experiencia de gobernanza". "Eso les ha llevado a buscar un partido con ciertos puntos en común con los que aliarse", añade.
Entre estos elementos comunes destaca que ambas formaciones valoran la necesidad de hacer justicia con las víctimas de la revuelta y el deseo de volver a un orden social y de implantar reformas económicas. A escala geopolítica, ambas también tienen una fuerte posición anti-India. Además, afirma que Jamaat-e-Islami ha conseguido movilizar a muchos jóvenes dentro de los campus universitarios y apunta que, en algunos lugares, su formación ha recibido más apoyo que la creada por los jóvenes.
El voto de los jóvenes será clave en estas elecciones, ya que aproximadamente un 45% de los 128 millones de votantes registrados tienen entre 18 y 33 años, y cerca de cinco millones votarán por primera vez, según los datos de la comisión electoral.
Referéndum sobre el futuro político
Además de la composición del Parlamento, los ciudadanos votarán también en un referéndum sobre la denominada Carta Nacional de Julio, un conjunto de 84 reformas propuestas por el gobierno interino, con el objetivo de reducir la concentración de poder en el ejecutivo y aumentar las herramientas de control político. Entre otras cosas, sugiere la creación de un Parlamento con cámara alta y cámara baja y limita los mandatos de los primeros ministros.