No es el caso de estas últimas semanas, pero hemos pasado meses y meses de sequía, sin darnos cuenta de que determinada prensa dispone de reservas interminables. Basta con ver cómo, cada vez que hay una buena noticia económica, se apresuran a lanzar galones y galones de agua al vino, no sea que su lector saliera de la depresión informativa a la que le han condenado. El paro desciende del doble dígito por primera vez desde el 2007, es decir, desde la crisis inmobiliaria, pero hay quien se empeña en buscar los tres pies al gato. OK Diario, por ejemplo, titulaba así la noticia: "El paro bajó en 118.400 personas en el 2025, pero ralentizó el ritmo de caída y sigue por encima de la UE". Se desliza el dato del 10% en favor de una cifra que el lector común no puede valorar si es mucho o poco (y que puede parecer magra, en un estado de cerca de 50 millones de personas) y enseguida se le engaña un "pero", no sea caso.
El caso más flagrante del día es el de La Razón, que titulaba así en portada: "El paro baja por primera vez por debajo del 10% por el récord de empleo público". Ah, los paniaguados, primos hermanos de los despilfarradores autonómicos. Es un titular tramposo, porque es cierto que en el cuarto trimestre el sector público ha firmado muchos contratos (de maestros, por ejemplo), mientras que la España de los servicios (más bien de los paelladores) ha tendido a despedir a gente, al acabar la temporada estival. Pero si miramos la cifra de todo el año, se observa que el sector privado lideró el empuje con 555.300 ocupados sobre un total de 18,8 millones, mientras que el público creció tan sólo 50.100 sobre 3,6 millones. Ahora bien, como no se trata de dar contexto justo al lector para que pueda situarse con precisión sino sacudir los espantajos de siempre, el diario prefiere poner en marcha la manguera, hundirla en el barril de vino a granel, y empezar a manchar hasta que la sustancia informativa pierda color hasta quedar transparente.