¡Que suene 'La Barcelonista' en el nuevo Camp Nou!
El cuplé culé que popularizó Guillermina Motta cumple cien años


BarcelonaLa Barcelonista cumple cien años! Es el nombre del cuplé que en 1971 popularizó Guillermina Motta por cantar las excelencias de un Barça que esperaba con candeletas la llegada de Cruyff, aquel neerlandés que debía cambiarlo todo. No eran tiempos de esplendor, ni mucho menos, y la voz de Motta, travieso, insinuante, divertidísimo, salpimentó el ánimo culé:
"Yo soy barcelonista,
me encanta Sadurní
y Martí Filosia,
que vale un Potosí,
Marcial, Reixach y Eladio,
Pujol, Torres, Rifé,
Gallego, Dueñas, Costas,
Reina y Carpintero"
Pero más de cuarenta años antes, La Barcelonista ya fue el hit de otra cantante, Mercè Serós (1900-1970), que puso voz a la celebración de la Liga de 1925 liderada por aquella generación de oro de los Samitier, Alcántara y Platko. Rossend Llurba pensó su letra y Manuel Tell compuso su música.
"Del fútbol soy entusiasta,
yo nunca dejo ningún partido,
y de todos el Barcelona,
es mi club favorito.
Sus colores de azul y granate
presumo con ilusión
y orgullosa estoy de verdad
de que sea el campeón...
Y es que el club de Barcelona ha demostrado
que es un club que se trae el óleo, la verdad...
Yo soy barcelonista,
me encanta en Samitier,
Alcántara y Platko
que es mejor portero!
Carulla, Bosch y Sancho,
Walter, Piera y Arnau
y en Plana y Sagi Barba,
Barba, salau!"
Enseguida la afición adoptó la canción prácticamente como un himno. Serós se había convertido en una cupletista de éxito en la convulsa Barcelona de finales de los años diez. De raíces aragonesas, había debutado a los dieciséis años en el Salón Doré de la Rambla de Catalunya y enseguida cayó bien entre el público de una ciudad bastante llena de cafés concierto, music halls y cabarets. Una vida nocturna agitada, gusto por la canción chispeante de insinuación, las costumbres de los felices años veinte, la década anterior al varapalo salvaje de la Guerra Civil. Cuentan las crónicas de la época que incluso Raquel Meller, estrella del Paral·lel, se incomodó con el éxito de Serós, que no paraba de grabar discos y hacerle sombra. Meller, en un arrebato de pataleta, llegó al extremo de ponerle de nombre Merceditas a su perro.
Mientras Meller se exilió en Argentina durante la Guerra Civil y regresó después para alargar aún unos años su romance con el público barcelonés, Serós se quedó en Catalunya, pero cayó en el olvido en el largo de los años veinte. Los escenarios le habían desmotivado y su agitada vida personal fue una rémora injusta, un freno, a su proyección artística. La tonada y la letra de La Barcelonista no arraigaron ni en la memoria ni en el subconsciente culés. Quedó, eso sí, connotada de intangibles catalanistas. Rivera. Además, quedó inevitablemente conectada con el silbido que el mismo año 1925 el público del campo de Les Corts profirió a la Marcha Real en el contexto de un homenaje al Orfeó Català.
Fue María del Carmen Arévalo Latorre, más conocida como Cristina de Los Stop, quien tenía el cuplé en cartera a principios de los años setenta, el momento más álgido de este grupo de fama efímera pero intensa. Sólo hace falta recordar que de ellos es el hit Tres cosas hay en la vida, salud, dinero y amor. En 1972, durante una gira de recitales por El Corte Inglés, ella y Los Stop coincidieron con Guillermina Motta, que también participaba para tratar de resarcirse de las represalias que había sufrido del régimen, que le hacía pagar la participación activa en el encierro de Montserrat de 1970 para protestar por los ajusticiamientos del juicio de Burgos. ¡Remueve niña! y todos los cuplés incluidos en el disco del mismo nombre habían sido prohibidos. La Barcelonista ya Edigsa les pareció buena idea volver a grabarlo". Incluyeron en la letra los nombres de los jugadores azulgranas de la época y en la cara B pusieron allí Hacia el fútbol, otro cachondeo de temática futbolística que Delfí Abella, compañero de Motta en Els Setze jutges, ya había grabado varios años antes. Así surgió un single que hizo fortuna y que contribuyó, de paso, a crear la divertida fama de culé que siempre ha arrastrado a Guillermina. Aunque la realidad no sea exactamente así: "No tenía ni idea ni de fútbol ni del Barça, pero fue muy divertido grabar la canción y conocer a los jugadores del equipo", rememora. Las Hermanas Ros, dos jóvenes cantantes que con el expansivo momento de la Nova Cançó también habían grabado su propio disco, hicieron los acompañamientos de aquel "Alabí, alabano, el Barça, el Barça, el Barça ganará". "Tuvimos que parar dos o tres golpes de grabar por culpa de los ataques de risa que nos cogían".
Había que hacer también las fotos para el disco y la promoción. Un día, tras el entrenamiento del equipo, sobre el césped del Camp Nou Guillermina puso vestida de corto junto a Eladio, Rifé, Pujol, Gallego, Rexach y Fusté. La portada del disco, con fotos geniales de Oriol Maspons, no puede ser más divertida. "¡Al Rifé, con barba de una semana, le reprochaban que parecía Lute!", bromea. Otro momento con encanto fue, dos temporadas después y ya con Cruyff comandando el equipo que se había proclamado campeón de Liga, una actuación en La Paloma, donde Motta ya había presentado los temas de su ¡Remueve niña! Guillermina cantó La Barcelonista y también el tema que Manuel Vázquez Montalbán escribió para celebrar el 0-5 del Barça en el Real Madrid. Coincidió, más o menos, con la publicación de una segunda edición del single y esta vez con maledicencia incluida: vemos en la portada del disco la alineación del Barça ya Carles Rexach le sale de la boca un bocadillo con el nombre de Guillermina Motta. Seguro que muchos recuerdan la divertida historia de amistad que conectó a la cantante y al futbolista a la crónica social de la época.
En tiempos, hoy, del nuevo Canto del 125 aniversario del Fútbol Club Barcelona, sería todo un detalle que en Can Barça también se encontrara espacio para conmemorar el centenario de esta canción tan especial, tan chispeante de vitalidad y sentido del humor, que es La Barcelonista. ¿Qué tal hacerla sonar por la megafonía del Camp Nou cuando esté terminado y nueve de trinca?