Gobernabilidad en el Estado

Feijóo cierra filas con los varones populares para no dar aire a Sánchez

Pese a las acusaciones por la gestión del PP durante los incendios, Génova evita hacer autocrítica y dispara contra la Moncloa

Barones del PP durante el congreso del partido con una imagen de Alberto Núñez Feijóo en el escenario
07/09/2025
4 min

MadridEn la confrontación entre Pedro Sánchez y Alberto Núñez Feijóo, uno de los puntos débiles del PP, que utiliza el PSOE, es el de la gestión de crisis por parte de algunos de sus presidentes autonómicos. El caso más evidente es el de la tragedia de la DANA de hace diez meses en la Comunidad Valenciana, que dejó un balance de 228 muertes. Pero no es lo único. Los incendios de este verano en Castilla y León, Galicia y Extremadura han puesto en el punto de mira tres varones más del PP por su reacción tardía, la carencia de medios de que disponían para afrontar los fuegos descontrolados y la escasa inversión autonómica en políticas de prevención. Este mismo sábado unas 2.000 personas reclamaron la dimisión del presidente de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, por la gestión autonómica de los incendios. Ante esto, sin embargo, el líder del PP ha optado por cerrar filas, tal y como ha acabado haciendo con Carlos Mazón después de un distanciamiento inicial, por no dar aire a Sánchez.

Lejos de hacer autocrítica, la estrategia del PP es culpar al gobierno español de no haberse volcado en ayudar a los territorios afectados acusándole, además, de mala fe, porque Feijóo lo atribuye a un cálculo electoral de los socialistas. Un ejemplo de esta línea es la actuación en el Senado, terreno de batalla por excelencia de los populares por su mayoría absoluta. El grupo parlamentario popular en la Cámara Alta hizo comparecer a finales de agosto a cuatro ministros para que dieran explicaciones sobre los incendios. Sin embargo, ningún responsable de las autonomías concernidas, que son las que tienen competencias en la materia, ha sido convocado. Un supuesto que no entra en los planes del PP, que en el Senado ya se enfoca en este inicio de curso a atacar a Sánchez por el caso Cerdán o la gestión del apagón eléctrico masivo del 28 de abril. Ahora bien, la oposición sí forzó a Mañueco a comparecer en el Parlamento autonómico, donde la mayoría de grupos le pidieron su dimisión.

"Estoy orgulloso de los representantes ordinarios del Estado en las comunidades autónomas donde gobierna el PP. Estoy orgulloso de todos ellos. Estamos defendiendo nuestro país desde las comunidades autónomas", proclamó Feijóo este viernes ante Isabel Díaz Ayuso en el acto con el que contraprogramó la apertura del año judicial al Tribunal Supremo. Con el plantón, Feijóo quiso dejar claro que este curso político, en el que toca afrontar comicios autonómicos, desde el PP no darán tregua a Sánchez ni le concederán ninguna victoria dejando caer alguno de los suyos varones. El presidente de una de las regiones afectadas, el castellanoleonés Alfonso Fernández Mañueco, es el primero en tener elecciones en el horizonte, a principios del 2026.

Tanto Feijóo como Mañueco ignoran las peticiones de dimisión que llegan desde la oposición de Castilla y León. Tampoco se mueve de la silla el polémico consejero de Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones, que en plena crisis se marchó a una feria de alimentación en Gijón y lo justificó diciendo que tenía "la mala costumbre de comer". Si bien se le ha apartado de la agenda pública, en el PP cierran filas y evitan, de momento, los ceses que Mazón sí se vio obligado a hacer como cortafuegos para salvarse. En cualquier caso, si desde el PP de Castilla y León ya veían que Vox les pisaba los talones entre el electorado joven, las perspectivas electorales de los populares, que aspiran a gobernar solos, se complican.

Ningún puente para el entendimiento

Feijóo ha rechazado esta semana la propuesta de pacto de estado contra la emergencia climática que le hizo Sánchez, pese a que algunos de sus ejes coinciden con algunas de las cincuenta medidas que presentó la semana anterior el popular para afrontar los incendios. Por ejemplo, la necesidad de mejorar la coordinación entre administraciones. El gobierno español plantea crear una agencia estatal de protección civil y emergencias que "potencie y garantice el buen funcionamiento del sistema". En el plano popular se habla de aprobar una ley de coordinación de servicios de gestión de incendios y salvamento y "de establecer criterios objetivos y transparentes para movilizar todos los recursos de las administraciones públicas, bajo el liderazgo de profesionales con experiencia acreditada". Ahora bien, en este clima de confrontación, desde el PP no se sentarán ni hablar.

El reto de la condonación

La política de Génova con los varones es respetar su autonomía y evitar confrontar con ellos para mantener un equilibrio interno que, cuando lideraba el partido Pablo Casado, se reveló frágil. Feijóo tampoco ha tocado el corteza a Ayuso ante el escándalo por el procesamiento de su novio por fraude fiscal o las muertes en las residencias durante la Covid-19. Ahora bien, este principio que garantiza la supervivencia de Feijóo al frente del partido se convierte en un problema ante la propuesta del gobierno español de condonar parte de la deuda del fondo de liquidez autonómica (FLA), que beneficia a algunas comunidades del PP más que a otras. De momento, se mantiene el cierre de filas a la inversa y al equipo de Feijóo sostienen que ninguno de los suyos caerá en la "trampa" de Sánchez.

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