El Parlament podrá sancionar los discursos de odio
PSC, Junts, ERC, Comuns y CUP pactan incorporar al reglamento de la cámara el código de conducta, que recoge las posibles sanciones a los diputados
BarcelonaEl PSC-Units, Junts, ERC, Comuns y CUP han cerrado un acuerdo para reformar el reglamento del Parlament e incorporar el Código de Conducta de la cámara catalana, que recoge las posibles sanciones a diputados que lo vulneren, según ha avanzado este miércoles El Periódico y ha podido confirmar el ARA. La reforma clarificaría las amonestaciones en función de la gravedad de los hechos y el trabajo, que corresponde a la Comisión del Estatuto del Diputado y a la mesa. Además, la inclusión del Código de Conducta dentro del reglamento blindaría las sanciones de posibles recursos judiciales. El texto será registrado este miércoles en la cámara con la intención de que se pueda debatir y aprobar en otoño, cuando se reanude el curso político.
El pacto para reformar el reglamento del Parlament llega el día después de que la cámara amonestara públicamente a la líder de Aliança Catalana, Sílvia Orriols, y al portavoz parlamentario de Vox, Joan Garriga, por vulnerar el Código de Conducta. La mesa adoptó la decisión después de que, hace dos semanas, la Comisión del Estatuto del Diputado calificara las palabras de Orriols y Garriga como faltas leves por vulnerar el artículo 7 del Código de Conducta de la cámara.
El expediente de Orriols, abierto a instancia de ERC en abril de 2025, la sanciona por acusar a la diputada republicana Najat Driouech de hacer "ostentación de la misoginia islámica" por el hecho de llevar velo. Mientras que Garriga recibe una doble sanción por dos polémicas en el hemiciclo en 2025: en mayo acusó a los socialistas de gastar dinero en "drogas y putas", y en octubre colgó carteles y tildó de "asesino" al expresidente fusilado Lluís Companys.
El principal escollo hasta ahora a la hora de sancionar a diputados que vulneraran el código de conducta era que las sanciones previstas no estaban blindadas jurídicamente. El código de conducta de la cámara que recoge el régimen sancionador no tiene rango legal, cosa que complicaba su aplicación si la sanción acababa siendo recurrida ante los tribunales. Por este motivo, después de las palabras de Orriols, los grupos que han pactado la reforma empezaron a trabajarla incorporando las sanciones dentro del texto del mismo reglamento. Una reforma que será validada por el pleno porque los firmantes tienen una mayoría holgada. La intención es evitar que la modificación coincida con la precampaña de las elecciones municipales y se pueda convertir en munición política para la extrema derecha.