Barcelona

"Nos jugamos el barrio": se disparan un 70% en un año los bloques en manos de fondo en la Izquierda del Eixample

Un informe de la Asociación de Vecinos alerta de que hasta 867 edificios podrían terminar en manos de fondos de inversión

Un edificio de la calle Tarragona lleno de pisos turísticos.
02/02/2026
3 min

BarcelonaQue el distrito del Eixample es una de las zonas de Barcelona más preciadas por los fondos de inversión es una realidad conocida desde hace tiempo. El esfuerzo vecinal está permitiendo lentamente poniendo datos y rostros a esta realidad. Este martes ha sido la Asociación de Vecinos de la Izquierda del Eixample la que ha presentado su radiografía de cómo la especulación está afectando a sus barrios. Un examen que muestra cómo, en sólo un año, han crecido un 70% los bloques enteros en manos de fondos de inversión en la zona. "Nos estamos jugando el barrio", ha alertado el vicepresidente de la entidad, Xavier Riu.

Junto al Sindicato de Vivienda Socialista de Cataluña y del Sindicato de Alquiladoras, Riu ha presentado el informe que la Asociación de Vecinos ha elaborado en las últimas semanas. El estudio, que combina la consulta del catastro, de las licencias de obras mayores y de las ofertas de portales inmobiliarios con un trabajo de campo recorriendo "palmo a palmo" la Nova y la Antiga Izquierda del Eixample, sostiene que en los últimos doce meses los bloques en manos de fondos se han multiplicado. Si hace un año la Asociación de Vecinos tenía contabilizados 40, ahora ya son 68. La cifra, sin embargo, podría dispararse en los próximos años.

El mismo estudio asegura que, de los 3.036 edificios de uso residencial que hay en la Izquierda del Eixample, 867 tienen propiedad vertical —un único propietario tiene todos los pisos— y, por tanto, susceptibles de acabar en manos de los fondos de inversión si no se actúa. El propio Riu ha explicado cómo en los últimos años muchos de los antiguos propietarios de edificios del Eixample han muerto y sus herederos han optado por vender el inmueble a fondos de inversión. Esto, ha lamentado, ha comportado que se haya perdido la relación cercana entre propietario y inquilinos que había antes, y que los nuevos propietarios busquen sobre todo rentabilidad. De ahí la proliferación del alquiler de temporada y de colivings, y la pérdida de vecinos en la zona.

"Quienes nos toma la casa no son los okupas sino los bancos y los fondos de inversión", ha dicho Riu, quien ha subrayado que ha hecho un llamamiento a los vecinos a movilizarse para evitarlo. "Si no lo detenemos, esto acabará siendo un escenario y no un barrio", avisó. En este sentido, tanto él como los representantes del Sindicato de Alquiladoras y el Sindicato de Vivienda Socialista de Cataluña, Gerard Mena y Anna Olesti, han pedido a las instituciones más implicación. Por una parte, para aprobar en el Congreso la propuesta de reforma de la ley de arrendamientos urbanos (LAU) para regular el alquiler de temporada, y por otra aumentando las inspecciones para hacer cumplir la normativa vigente.

En este sentido, han denunciado que en muchos casos estas 68 fincas que han ido a parar a manos de los fondos han sorteado medidas como la reserva del 30% de vivienda protegida en Barcelona. Aseguran que pidieron licencias menores de obras separadas en diferentes pisos de un mismo bloque para esquivar la norma, que afecta a los edificios de nueva construcción ya las grandes rehabilitaciones. "Exigimos un refuerzo de la inspección para defender al vecindario y frenar la especulación", ha dicho.

¿La próxima Casa Orsola?

Como muestra de la situación que sufre el barrio, la rueda de prensa se ha hecho frente a la Casa Fajol, conocida popularmente como Casa de la Papallona, ​​en la calle Llançà. Este blog es propiedad de NAD, que como en el caso del blog que tiene en calle San Agustín en Gràcia no ha renovado ningún contrato a los vecinos con el objetivo de realizar colivings. Una de esas vecinas es Marga Aguilar, que también ha tomado la palabra en la rueda de prensa para explicar que este martes tiene el juicio que debe decidir si la pueden desahuciar o se queda en su piso de toda la vida. Como ella, otras cuatro familias están en procesos judiciales para ser expulsadas de los pisos. Otras cinco ya se han ido.

Un año después de las movilizaciones por la Casa Orsola, pues, la Casa de la Mariposa apunta a tomarle el relevo como símbolo de la lucha por la vivienda en el Eixample. Olesti -que además de portavoz del Sindicato de Vivienda Socialista de Catalunya vive en la Casa de la Mariposa- ha advertido que ningún vecino abandonará su casa, y que los pisos se convertirán en "trinchera" y serán "un problema" para el Ayuntamiento. En la misma línea, Mena ha añadido que serán "piedra en el zapato" de los propietarios que especulen con la vivienda.

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