Vía libre en Barcelona para regular el alquiler de temporada

El gobierno municipal asegura que ya trabaja en la nueva normativa

3 min
Viviendas en Barcelona.
05/11/2026 - 07:58 h

BarcelonaLa pelota vuelve a estar sobre el tejado del Ayuntamiento de Barcelona. El martes la subcomisión de Urbanismo de Barcelona –integrada por representantes de la Generalitat y del consistorio– dio luz verde a la modificación del Plan General Metropolitano (PGM) para establecer que el uso habitual y permanente de la vivienda es el "prioritario" en la ciudad y que está por encima del uso temporal. Un paraguas legal que permite ahora al consistorio desplegar su propia regulación para combatir el alquiler de temporada y modelos de negocio como el coalojamiento.

El cambio modifica los artículos 276 y 302A del PGM y fue aprobado por el PSC, Barcelona en Comú y ERC en el pleno municipal del mes de marzo. La reforma permite distinguir urbanísticamente toda la vivienda de la ciudad en dos tipos: el de uso residencial habitual y todo el resto, que se enmarca bajo el concepto de "usos asimilados" y que incluye, por ejemplo, el alquiler de temporada, los pisos turísticos, los usos económicos y las segundas residencias.

Se trata de un instrumento legal que el Ayuntamiento quiere utilizar para edificar su propia regulación del alquiler de temporada, complementaria a la aprobada a finales de 2025 por el Parlament. Así, mientras que la ley catalana de regulación del alquiler de temporada limita el precio que se puede cobrar por habitación para intentar taponar la fuga del alquiler convencional hacia esta modalidad, la normativa de Barcelona irá por otro camino: definirá si se puede hacer o no este tipo de oferta y, en caso afirmativo, concretará cuánta y dónde.

Con el aval de la Generalitat, ahora el Ayuntamiento tiene trabajo por delante. La priorización en el PGM del uso habitual de la vivienda por encima de otras fórmulas –enmarcadas bajo el concepto "usos asimilados"– es solo el primer paso de la normativa. Para aterrizarla, es necesario que el Ayuntamiento elabore un plan especial o una ordenanza específica que determine cuándo y cómo se utiliza esta regulación. Es decir, en qué zonas concretas, con qué porcentaje y con qué excepciones.

Fuentes municipales aseguran al ARA que ya trabajan en esta regulación, si bien no dan detalles ni sobre el contenido ni sobre el calendario. Este miércoles el alcaldable de Barcelona en Comú, Gerardo Pisarello, reclamaba a través de su perfil en X que Barcelona prohíba ya el alquiler de temporada en toda la ciudad. "Ahora tenemos las herramientas para hacerlo. Ya no hay excusas", decía.

Un acuerdo con los comunes

Regular el alquiler de temporada a través de un cambio en el PGM era una de las condiciones que los comunes habían puesto al gobierno de Jaume Collboni para aprobar las ordenanzas fiscales para 2025. Entonces se puso el foco en el hecho de que la norma debía servir para limitar el alquiler de temporada. Ahora, con la ley catalana aprobada –aunque recurrida ante el Tribunal Constitucional–, la normativa municipal es complementaria y permite incidir en el mercado de la vivienda desde otro punto de vista.

Mientras que la ley pone el acento en disuadir el alquiler de temporada limitando su lucro, la modificación del PGM permite partir del otro extremo. Es decir, no centrarse en fijar un máximo de un tipo de oferta concreta, sino establecer un mínimo imprescindible de vivienda de uso habitual en cada barrio. Aunque el gobierno municipal subraya que el objetivo de la regulación es específicamente combatir el alquiler de temporada y el coalojamiento, este paraguas legal abre un abanico de posibilidades. Podría servir de base –también desde el punto de vista de la fiscalidad– para combatir la compra especulativa o la adquisición de pisos por parte de personas que no han de vivir en ellos regularmente.

stats