Estados Unidos

Otra muestra de inestabilidad de Donald Trump

Donald Trump marcha de la Casa Blanca hacia Florida después de hablar con la prensa sobre el conflicto con Irán y el rescate de Spirit Airlines.
01/05/2026
2 min

La última bravata de Donald Trump es el anuncio de nuevos aranceles del 25% para los coches y camiones europeos. Lo ha soltado en Truth Social, y teóricamente la medida tiene el objetivo de potenciar la industria automovilística de los Estados Unidos, pero se ha hecho pública dos días después de que el presidente amenazara con una "posible reducción" de las tropas norteamericanas desplegadas en Alemania. La diana de esta medida, por el peso que tiene la industria automovilística, es precisamente Alemania. El presidente de los EE. UU. considera que Berlín no le ha ayudado lo suficiente con la guerra que declaró conjuntamente con Benjamin Netanyahu contra Irán.

Trump tiene el mismo resentimiento con otros países europeos, como España e Italia, de donde también estudia retirar tropas, según afirmó el jueves. De hecho, este viernes ha añadido que Italia y España "creen que está bien que Irán pueda tener un arma nuclear". Por todo ello no es de extrañar que, ignorando el acuerdo comercial que la Eurocámara validó hace poco más de un mes –y que todavía está pendiente del visto bueno final de los estados miembros–, Trump vuelva ahora a demostrar que no es fiable. No ya como aliado, sino tan solo como contraparte en una negociación.

Trump considera ahora que la UE no está "cumpliendo" el acuerdo comercial pactado, pero no ha dicho en qué lo estaría vulnerando. El acuerdo, que ya era considerablemente asimétrico, preveía limitar los aranceles de los EE. UU. a los productos europeos al 15% y que la Unión comprara, en tres años, productos energéticos por valor de unos 700.000 millones de euros a los norteamericanos. Hay que recordar que el Parlamento Europeo pidió que se añadiera una cláusula de suspensión al acuerdo comercial que se pudiera aplicar, por ejemplo, en caso de que el presidente de los Estados Unidos amenazara a los países de la UE.

La inestabilidad de Trump ya está reconfigurando Europa. El ministro de Defensa alemán, Boris Pistorius, presentó a finales de abril la primera estrategia militar de la historia de la Bundeswehr, las fuerzas armadas creadas en 1955, después de la entrada del país en la OTAN. Su plan pretende convertir el ejército alemán en la fuerza militar convencional más potente de Europa y que llegue a tener, en la próxima década, 460.000 soldados y reservistas preparados para combatir. Esta iniciativa de Alemania tiene dos razones de ser: la amenaza de un posible ataque ruso, que Berlín se toma en serio, y la poca fiabilidad del apoyo de los EE. UU.

Europa no puede confiar en alguien como Trump y cada día es más evidente que debe reducir su dependencia de los Estados Unidos tanto como sea posible. Es un objetivo complicado, los vínculos transatlánticos se han ido fortaleciendo y consolidando desde la Segunda Guerra Mundial, pero el mismo Trump empuja a la UE en esta dirección. Y, si bien a él ya le va bien que Europa se rearme –pretende que lo haga comprando tecnología estadounidense– porque quiere recortar el gasto militar que destina a Europa, los países de la UE no pueden acabar dependiendo aún más del armamento estadounidense. La autonomía europea no puede estar pendiente de un país dirigido por un líder que ha demostrado que ni es fiable ni es estable.

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